El actual presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, se ha convertido en una figura omnipresente en la esfera pública mundial. Está en todas partes, en los informativos, en las redes sociales, en los debates sobre política internacional y en las conversaciones cotidianas por sus actuaciones y gestos. Pero, ¿qué opinan los españoles de él?
En el barómetro del mes de febrero del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) se preguntó por esta cuestión. Concretamente: “En general, y por lo que Ud. sabe, ¿qué opinión tiene del actual presidente de los Estados Unidos de América, Donald Trump: muy buena, buena, mala o muy mala?”.
Los datos muestran que la opinión de los españoles sobre Donald Trump es ampliamente negativa. Un 76,5 por ciento tiene una opinión “mala o muy mala” sobre Trump, frente a un 15,7 por ciento que afirma tener una opinión “muay buena o buena”.
Estos resultados son llamativos tanto por el rechazo como por su intensidad. Más de la mitad de los ciudadanos, un 56,3 por ciento, tiene una opinión “muy mala” de Trump, mientras que un 20,2 por ciento la define como “mala”. En sentido contrario, apenas un 3,7 por ciento tiene una opinión “muy buena” y un 12 por ciento “buena”. A esto hay que añadir que un 3,8 por ciento afirma que “regular”, un 2,1 por ciento no contesta y un 1,9% no sabe.
La valoración de Trump en España no puede entenderse solo como una reacción ante sus políticas. No estamos, por tanto, ante una figura simplemente polémica o que causa división. El rechazo es amplio, profundo y socialmente extendido. Trump es visto en España como la representación de un tipo de liderazgo que genera una fuerte desaprobación.
Representa un estilo de confrontación, nacionalismo agresivo, personalización del poder, desgaste institucional e imprevisibilidad en la escena internacional, que muchos españoles perciben como desestabilizador y contrario a valores políticos ampliamente aceptados en España
Su imagen no solo provoca desacuerdo, sino también una reacción afectiva muy intensa, como se puede observar analizando distintas variables de los datos del CIS:
- Las mujeres rechazan a Trump más que los hombres. Un 82 por ciento de las mujeres tiene una valoración negativa (61,2 por ciento “muy mala” y 20,8 por ciento “mala”), frente al 70,5 por ciento de los hombres (51 por ciento de los hombres, “muy mala” y 19,5 por ciento” mala”). Entre los hombres, las opiniones positivas suman un 20,6 por ciento, mientras en las mujeres el apoyo baja al 11,2 por ciento.
- Por edad, el rechazo más fuerte se concentra en los grupos de edad media y avanzada. El porcentaje de quienes lo consideran “muy malo” aumenta progresivamente desde el 43,2 por ciento entre los jóvenes de 18 a 24 años hasta el 67 por ciento entre quienes tienen entre 65 y 74 años.
- Por nivel de estudios, el rechazo intenso se da tanto entre quienes no tienen estudios como entre quienes poseen estudios superiores. En ambos extremos, el porcentaje de opiniones “muy malas” supera el 60 por ciento o se acerca mucho a esa cifra. Los niveles educativos intermedios presentan registros algo menores, pero igualmente muy altos.
- Por clase social, las opiniones “muy malas” alcanzan niveles particularmente altos en la clase trabajadora, donde llegan al 73,6 por ciento. En el resto de los grupos, el rechazo sigue siendo predominante, aunque menos extremo.
- La ideología es el eje que organiza de forma decisiva la opinión sobre Trump en España. A medida que se avanza hacia la derecha, la valoración mejora claramente; cuanto más a la izquierda se sitúa el encuestado, más negativa es su opinión. En la posición ideológica 1, la más a la izquierda, el 89,8 por ciento tiene una opinión “muy mala” de Trump, mientras que las opiniones positivas apenas alcanzan el 2,6 por ciento. En cambio, en las posiciones 9 y 10, las valoraciones favorables se acercan o superan la mitad, con un 48,2 por ciento y un 50,7 por ciento respectivamente.
- Entre los votantes de izquierda y centroizquierda, el rechazo es muy intenso. El 80,4 por ciento de quienes votaron al PSOE tienen una opinión “muy mala” y en Sumar, el porcentaje sube al 90 por ciento. En el extremo opuesto se sitúan los votantes de Vox, que son los que muestran una opinión más favorable sobre Trump: un 59,2 por ciento expresa valoraciones positivas, y un 10,9 por ciento tiene una opinión “muy mala” y un 18,2 por ciento una opinión “mala”. El electorado del PP, por su parte, aparece en una posición intermedia, aunque claramente inclinada hacia la desaprobación. Un 61,6 por ciento tiene una opinión negativa y un 23,8 positiva.
En definitiva, en España predomina una imagen muy negativa de Trump, donde las mujeres, los grupos de mayor edad, la clase trabajadora y los votantes de izquierda son quienes muestran una desaprobación más fuerte. En cambio, las opiniones más favorables se concentran entre los hombres, la derecha ideológica y, sobre todo, entre los votantes de Vox
Esta información nos da información sobre qué piensan los españoles Trump. Pero también nos permite observar cómo la ciudadanía proyecta sobre la política internacional sus propios valores, temores y referencias.
Queremos Paz.


