Otra campaña electoral en Cataluña, y algunas fuerzas políticas independentistas están más empeñadas en continuar con la confrontación y las ensoñaciones, que en pasar página y ocuparse de una vez por todas de las necesidades de unos ciudadanos catalanes que están exhaustos por la pandemia, pero, sobre todo, por el abandono de su gobierno autonómico durante una década.

Lo que ocurre, es que en esta ocasión la candidatura de Salvador Illa puede dar al traste con esa estrategia independentista, y pasar página de la confrontación y abrir un nuevo capítulo de esperanza para millones de catalanes.

Illa es visto por la mayoría de los catalanes como alguien, que va a ayudar a Cataluña a pasar página y propiciar el cambio que necesita. Y eso, preocupa a los independentistas, porque los ciudadanos quieren que gane y que sea el próximo presidente de la Generalitat.

Pero estamos en campaña electoral, y la pregunta del millón es a quien votarán los electores. Lo primero que hay que destacar, a parte de la fragmentación de electoral, es que la gente mayoritariamente dice que votan a un partido u otro según le convenza en cada momento.

Cuando el CIS pregunta si usted es de las personas que votan siempre al mismo partido, que por lo general suelen votar por el mismo partido o, según lo que más les convenza en ese momento, votan por un partido u otro, o no votan, un 52,7 por ciento afirma que según le convenza votan a uno u otro; un 24,8 por ciento, por lo general suelen votar por el mismo partido; y un 16,9 por ciento, votan siempre por el mismo partido.

Lo anterior significa que los días que quedan hasta las elecciones son fundamentales para el resultado final. Un resultado, donde hay que recordar la sobrerrepresentación de las provincias menos pobladas frente a Barcelona, porque así les ha convenido durante todos estos años a los nacionalistas ahora transformados en independentistas.

Por eso, es necesario una amplia participación que, en estos momentos para propiciar el cambio, y como ha ocurrido en Estado Unidos, pivota también sobre el voto anticipado por correo de aquellos ciudadanos que consideren más seguro hacerlo de esta forma, o quieran poner anticipadamente su granito de arena en la montaña del cambio.

La primera batalla electoral es incentivar el voto por correo en toda Cataluña, pero teniendo muy presente los lugares con menos población donde puede haber menos movilización, al ser territorios con mucho voto de los partidos independentistas, pero donde existen muchas posibilidades de incremento de voto de otras formaciones políticas si se amplía la participación.

La otra cuestión, que quisiera destacar, es lo decisiva que será esta especial campaña electoral, ya que el 45,2 por ciento de los votantes decide su voto antes del inicio de la campaña electoral; un 26,2 por ciento durante la última semana de campaña, unos días antes de las elecciones; un 8,7 por ciento, al comienzo de la campaña electoral; un 7,4 por ciento, el mismo día de las elecciones; y el 6,4 por ciento, durante la jornada de reflexión, el día anterior a la votación.

Si vemos que la mayoría vota al partido político que le convenza en cada momento; si un 13,8 por ciento, decidirá a quien votar el día de reflexión y el propio día de las elecciones; si a la hora de votar, para el 56,5 por ciento serán más importantes los temas propios de Cataluña que los temas generales de España; si para 53,9 influirá mucho/bastante a la hora de votar la gestión que se está haciendo de la pandemia del coronavirus, se explica el agobio de los independentistas y de las derechas en estos momentos, y su estrategia de todos contra Illa.

Lo malo de esta estrategia es que polarizará más la sociedad, aunque consiga movilizar parte del electorado que se siente engañado y que apoyó a los independentistas. Lo malo, es que será una campaña donde los independentistas y las derechas querrán enfangar todo. Unos con independencia y otros acusando al adversario de ser cómplice de los independentistas.

Frente a ese fango, el único candidato que habla y propone cosas para la vida diaria de los ciudadanos de Cataluña es Salvador Illa. Con lo cual, irá recabando apoyos a la largo de la campaña con su discurso del cambio. Un cambio, que para que sea posible, ante tanta fragmentación, tiene que intentar movilizar al máximo de personas posible.

A votar.