Estamos viviendo en estos días la situación caótica que se está produciendo en la Comunidad de Madrid en la gestión de las bajas laborales por COVID 19.

Desgraciadamente, debido al alto contagio de esta variante, ómicron, muchas personas están contrayendo el virus viendo su salud física mermada, empeorando la salud pública de todos los ciudadanos y ciudadanas, y la salud laboral y mental de las personas trabajadoras.

Cuando se inicia el proceso, porque tienes algún síntoma que afecta a la salud, son dos las opciones que tienes, o vas al centro de salud o haces en tu casa una prueba de antígenos.

La primera opción es ir directamente al centro de salud, donde has de esperar largas colas a las puertas a lo largo de todo el día debido a la gran cantidad de personas supuestamente contagiadas que necesitan la prueba de antígenos y ver al médico. Primera cuestión ¿no se trataba de aislarte para no contagiar?

Después, una vez que das positivo en la prueba, si tienes síntomas leves pues a confinarte durante siete días, sin que en ese momento te pueda atender el médico de familia por la sobresaturación que tienen de pacientes. El Sistema Público de Salud Madrileño, y principalmente la atención primaria que es sobre la que recae la mayor parte del trabajo, se encuentra sin los recursos humanos necesarios y con unas plantillas muy cansadas por el continuo trabajo que tienen sin descanso alguno.

La otra opción, la del autodiagnóstico, una vez das positivo debes comunicarlo al teléfono COVID que te ofrece la Comunidad de Madrid (con paciencia y suerte te termina contestando alguien tras varios intentos). En primer lugar, decir que la persona que atiende al teléfono no es un médico. La respuesta con síntomas leves es que debes guardar periodo de aislamiento durante siete días desde el inicio de los mismos o, si eres asintomático, a partir del resultado positivo, no tener contactos, y si los síntomas empeoran acudir al centro hospitalario más cercano.

Aunque los síntomas sean leves tu salud física se resiente, y también tu salud mental, no sólo por el malestar que genera la enfermedad sino por la incertidumbre y el desconocimiento que se genera al no saber cuándo contactará contigo algún médico para preocuparse por tu salud, y también para gestionar tu baja laboral.

Y entonces, te das cuenta que te encuentras abandonado a tu suerte, quien te atendió no te dio indicación alguna de qué medicación has de tomar para reducir la fiebre, o para evitar la tos o la sensación de decaimiento o el dolor de cabeza o cualquier otro síntoma que pudiera presentarse, te encuentras en una situación de abandono e inseguridad que te produce ansiedad, pues el desconocimiento de cuando contactarán contigo es total (te indican que en unos días conectará con usted su médico).

Has de confiar en la persona que te atiende en la farmacia y tienes que pagar las nada baratas medicinas que pueden ayudar a aliviarte.

Decir también, que cualquier persona que crea tener síntomas de COVID y/o haya realizado un test cuyo resultado sea positivo ha de solicitar la baja laboral en su centro de salud. Pero ¿qué ocurre cuando has sido tú mismo el que te has realizado la prueba de antígenos y ha dado positivo? Pues la respuesta en el teléfono COVID es que se pondrán en contacto contigo en unos días para realizar la gestión del proceso. No al día siguiente, cuando la empresa espera y necesita que entregues la baja laboral, si no varios días después.

A pesar de que el resultado de una prueba de antígenos sea positivo, por sí sola no justifica automáticamente la ausencia en el puesto de trabajo. Necesitas encontrarte en situación de incapacidad temporal, expedida y reconocida por el Servicio Público de Salud de nuestra comunidad autónoma.

Y además es una obligación de trabajadores y trabajadoras remitir a la empresa uno de los ejemplares del parte médico de baja que debe enviarse en el plazo de tres días, algo que en la actual situación no se está produciendo. Y llamas, y llamas, pero la respuesta es siempre la misma, en unos días contactaran con Vd. Se está dificultando tanto a personas empleadas como a empleadores obtener a tiempo el parte de baja.

Mientras, notificas a tu empresa que estás contagiado, en situación de aislamiento preventivo por COVID-19 y que no acudirás al puesto de trabajo, pero no puedes aportar el parte de baja, porque no lo has recibido por parte del sistema público de salud madrileño.

La empresa tiene que aplicar el principio de buena fe, o no, ya que durante los días de baja laboral no tienen ningún documento emitido por organismo oficial alguno, que certifique que estás en situación de incapacidad temporal por contagio de COVID. Recordar que las empresas necesitan conocer del proceso de incapacidad temporal a través del parte expedido por el servicio público de salud correspondiente.

Por fin, sobre el cuarto o quinto día recibes una llamada, y si continúas con síntomas leves te comunican que al séptimo día la baja laboral finaliza, que el facultativo emitirá el alta y la baja en el mismo momento y que al octavo día debes incorporarte al puesto de trabajo, aunque la cita con el médico de familia para valorar tu estado de tu salud y emitir el parte de alta y baja sea en días posteriores.

Pero, y si sigo siendo positivo en la prueba de antígenos en el séptimo, octavo, ¿noveno y hasta onceavo día? Pues da igual, Vd. se incorpora al trabajo y ya el médico cuando se comunique con Vd. le dirá. Pero, ¿no se trataba de evitar contagios? Se supone que si das positivo es que sigues teniendo carga viral y por tanto contagiando.

Entendiendo que esta variante de COVID es muy contagiosa y está generando muchas bajas laborales, que el sistema público de salud está saturado y muy cansado y sin recursos principalmente humanos en atención primaria que es sobre los que cae el peso del tratamiento de la COVID, no comparto el funcionamiento del sistema de autodiagnóstico y la pésima gestión de las bajas laborales que están teniendo las personas trabajadoras en la Comunidad de Madrid. Se están produciendo despidos, que probablemente serán improcedentes o nulos, pero que de momento te dejan en el desempleo, con tu salud física mermada y tu salud mental en malas condiciones.

Las empresas pueden sancionar si no voy a trabajar y no envío un justificante ya que en muchos convenios colectivos se recoge como falta laboral la suma de ausencias injustificadas. Y las consecuencias para las personas trabajadoras dependiendo de que dicho incumplimiento se califique como falta leve, grave o muy grave pueden ir desde la simple amonestación por escrito, “hasta la suspensión de empleo y sueldo de varios días o, incluso, el despido”.

Se van a producir impugnaciones de la sanción, incluso tendrán que ser los jueces los que decidan sobre la cuestión, porque la salud pública prevalece y la prioridad debería ser el buen estado de salud de los ciudadanos, intentar evitar el contagio, y facilitar la gestión de la pandemia, en cualquier caso.

La adecuada planificación, y no la improvisación en función de cómo está avanzando esta variante hubiera sido necesaria. Sra. Ayuso, la Sanidad Madrileña está al borde del colapso. En lugar de dotarla de los recursos necesarios, sobresaturamos cada día más a los profesionales sanitarios.

Además de la hostelería existimos millones de personas trabajadoras que estamos enfermando y con situaciones difíciles de afrontar, incluidos los trabajadores y trabajadoras sanitarios.

Preocúpese y ocúpese de los madrileños y madrileñas.