En la política, como en la vida, es importante ser consciente de la realidad en la que se vive para tomar las decisiones más acertadas. Los españoles fueron a las urnas, por cuarta vez en cuatro años, con la intención de acabar con el bloqueo político en España y tener un gobierno que se ocupe de sus necesidades. Su decisión, ya se conoce con los resultados electorales del 10-N. Lo novedoso, ahora, es que PSOE y Unidas Podemos abren un camino de esperanza y oportunidad para ampliar derechos y bienestar que puede ser un antídoto exportable frente a los populismos y extremismos que campan por Europa.

La nueva normalidad: gobierno progresista de coalición

Los ciudadanos han decidido que frente al bloqueo la nueva normalidad política en España se llame gobierno progresista de coalición. Algo novedoso desde la Constitución del 1978.

El parlamento, que se constituirá en unas semanas, es el terreno de juego donde se decidirá el futuro de España los próximos cuatro años. Por ese motivo, la presentación pública en el Congreso, del acuerdo entre PSOE y Unidas Podemos para formación el primer gobierno de coalición de la democracia española, a las pocas horas de cerrar los colegios electorales, es una buena noticia para los ciudadanos, porque tendrán un Gobierno al servicio del interés general, cuyo objetivo será aumentar su bienestar.

Es una buena noticia, porque elimina algunas incertidumbres y minimiza algunas campañas de acoso y derribo contra el partido que ha ganado las elecciones por segunda vez consecutiva y no pudo formar gobierno con anterioridad por el bloqueo de los partidos de la oposición. Digo minimiza, porque otras, desde la derecha y desde algunos poderes económicos y mediáticos, se intensificarán hasta que se empiecen a ver los resultados de la acción de gobierno.

Es una buena noticia porque demuestra que el PSOE antepone el interés general de los españoles a otros intereses. Así, en el documento firmado se señala: «El PSOE y Unidas Podemos hemos alcanzado un preacuerdo para conformar un Gobierno progresista de coalición que sitúe a España como referente de la protección de los derechos sociales en Europa, tal y como los ciudadanos han decidido en las urnas. Ambas formaciones comparten la importancia de asumir el compromiso en defensa de la libertad, la tolerancia y el respeto a los valores democráticos como guía de la acción de gobierno de acuerdo con lo que representa la mejor tradición europea.”

Pero también es una buena noticia para el Parlamento, porque lo fortalece como el lugar central de nuestra democracia. Más aún, en un contexto político con tanta fragmentación que hace imprescindible el diálogo y el acuerdo entre todas las formaciones políticas.

Lealtad.

En el documento firmado por Pedro Sánchez y Pablo Iglesias hay un apartado para despejar una de las dudas que más pueden flotar en el ambiente. Me refiero a la lealtad. Concretamente, se señala que “estamos avanzando conjuntamente en una negociación encaminada a completar la estructura y funcionamiento del nuevo Gobierno que se regirá por los principios de cohesión, lealtad y solidaridad gubernamental, así como por el de idoneidad en el desempeño de las funciones.”

Es decir, se asume por Unidas Podemos que estamos ante un gobierno de coalición y no ante dos gobiernos en uno. Esto es muy importante, porque Pablo Iglesias se compromete con los tres principios que configuran el funcionamiento del Gobierno, según la ley: el principio de dirección presidencial, que otorga al Presidente del Gobierno la competencia para determinar las directrices políticas que deberá seguir el Gobierno y cada uno de los Departamentos; la colegialidad y consecuente responsabilidad solidaria de sus miembros; y, por último, el principio departamental que otorga al titular de cada Departamento una amplia autonomía y responsabilidad en el ámbito de su respectiva gestión.

De ser o no efectivo este compromiso en el día a día de la acción de gobierno, va a depender el éxito o el fracaso de esta novedosa formula de gobierno en España.

Programa de gobierno

Un elemento que ayudará positivamente al buen funcionamiento de este gobierno progresista es que los ejes principales de la acción de gobierno están ampliamente aceptados por las dos formaciones políticas: 1.- Consolidar el crecimiento y la creación de empleo. Combatir la precariedad del mercado laboral y garantizar trabajo digno, estable y de calidad. 2.- Trabajar por la regeneración y luchar contra la corrupción. Proteger los servicios públicos. Blindaje de las pensiones. La vivienda como derecho. Apostar por la ciencia. Recuperar talento emigrado. Controlar la extensión de las casas de apuestas. 3.- Lucha contra el cambio climático. 4.- Fortalecer a las pequeñas y medianas empresas y a los/as autónomos/as. 5.- Derecho a una muerte digna, a la eutanasia, la salvaguarda de la diversidad y asegurar España como país de memoria y dignidad. 6.- Asegurar la cultura como derecho. Fomentar el deporte como garantía de salud, integración y calidad de vida. 7.- Políticas feministas. 8.- Revertir la despoblación. 10.- Justicia fiscal y equilibrio presupuestario.

Y en las cuestiones que puedan suscitarse discrepancias, como la situación en Cataluña, el líder de Unidas Podemos ya ha confirmado su lealtad al gobierno. Además, de firmar el punto nueve del acuerdo: “9.- Garantizar la convivencia en Cataluña: el Gobierno de España tendrá como prioridad garantizar la convivencia en Cataluña y la normalización de la vida política. Con ese fin, se fomentará el diálogo en Cataluña, buscando fórmulas de entendimiento y encuentro, siempre dentro de la Constitución. También se fortalecerá el Estado de las autonomías para asegurar la prestación adecuada de los derechos y servicios de su competencia. Garantizaremos la igualdad entre todos los españoles.”

Se abre un tiempo de esperanza para muchos españoles con este gobierno progresista de coalición. Un gobierno que además de confirmar esas esperanzas, también tendrá que ir superando con sus acciones cotidianas el recelo que levantará en algunos sectores de la población. Por ahora, se ha iniciado el camino para conseguir, primero, los votos en el Congreso y posteriormente gobernar.

Hoy se abre una nueva oportunidad para España. Pero también para Europa. Veremos