La libertad y los derechos siempre hay que conquistarlos y defenderlos, porque darlos por hecho puede llevar a un retroceso rápido y de consecuencias devastadoras para la igualdad.

En el distrito de Ciudad Lineal, en Madrid, más concretamente en el Centro Deportivo Municipal “La Concepción”, se creó a principio de la presente década un mural con la intención de dar visibilidad a mujeres relevantes de la historia, y ser un símbolo contra la violencia de género. Algo reivindicativo y bonito, hasta que la noche del 8 de marzo de 2021, un grupo de vándalos, ahora delincuentes, decidió tapar las imágenes con pintura negra.

Afortunadamente, vivimos en una España que ha avanzado mucho en igualdad, y cuenta con un ordenamiento jurídico que la garantiza, aunque haya quienes en la esfera pública y privada quieran retrotraer el papel de la mujer a décadas pasadas.

Digo esto porque, hace unos días, la Audiencia Provincial de Madrid ha condenado al que fuera vicesecretario general de las Juventudes de Vox, y número 12 de las listas de Vox en las elecciones al Ayuntamiento de Madrid, a cinco meses de prisión, inhabilitación especial durante casi seis años y a pagar una indemnización de más de 10.000 euros por su vinculación con la vandalización de ese mural feminista.

Como señala la sentencia, “tapar los rostros de mujeres representativas del rechazo a la violencia de género es una muestra inequívoca del más absoluto desprecio por su figura y por los valores y principios que representan, y cometer los hechos en una fecha tan significativa como Día Internacional de la Mujer intensifica el alcance lesivo del acto criminal”.

España ha cambiado mucho y tiene que seguir avanzando. En este artículo vamos a recordar como opinaban los españoles en una década determinante para la historia reciente de España, como fueron los años ochenta. Donde junto al deseo de libertad, modernización y bienestar, todavía existían conductas de una sociedad muy machista.

1982, es un año donde se celebra en España el mundial de futbol, nos visita el Papa Juan Pablo II, el PSOE logra la mayoría absoluta en las elecciones generales y apenas hace un año se ha aprobado la ley del divorcio. Éramos un país donde la renta per cápita era de 5.159,71 y donde a pesar de los incipientes cambios, según el estudio 1338, La vida cotidiana de los españoles, realizado por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), el 90 por ciento de las mujeres se solía hacer la cama al levantarse frente al 17 por ciento de los hombres. El 93 por ciento de las mujeres solía preparar el desayuno frente al 51 por ciento de los hombres. El 79 por ciento de las mujeres preparaba la comida frente al 10 por ciento de los hombres. Y el 83 por ciento de las mujeres preparaba la cena frente al 15 por ciento de los hombres.

Es bueno recordarlo para mejorar en igualdad, porque una mayoría de las mujeres en aquellos años todavía eran amas de casa, y las tareas del hogar, el cuidado de los hijos, o el cuidado y atención de personas enfermas o dependientes recaía en ellas.

En la Encuesta Desigualdad en la vida social y doméstica (1), realizada por el CIS en 1984, la compra de los productos de limpieza, la compra de alimentos, la costura, preparar la comida o la cena, lavar, tender, planchar, barrer, sacar la basura, y un largo etcétera eran realizadas mayoritariamente por mujeres, y los hombres estaban desaparecidos de la esfera doméstica. Como se ve en el siguiente cuadro, donde por ejemplo un 92 por ciento de las mujeres compraba los productos de limpieza frente a un uno por ciento de hombres.

Lo mismo pasaba con el cuidado de los niños, ya fuera para llevarlos al médico, vigilarles en casa, atenderles por la noche, darles de comer, llevarlos a la escuela o atenderles en las actividades extraescolares.

Pero cuando una sociedad decide mayoritariamente mejorar, lo hace. Y hoy España ya no quiere ser una sociedad donde más de la mitad de su población esté segregada, marginada o encerrada en casa, como pretenden los gobiernos de coalición del PP y Vox en muchas ciudades y comunidades autónomas de España.

La España actual, quiere y practica cada vez más la corresponsabilidad. Como se observa al ver los datos de la encuesta Percepción sobre igualdad entre hombres y mujeres y estereotipos de género, estudio 3428, realizada por el CIS en el año 2023. Donde aparece que se ha producido una tendencia a la corresponsabilidad en el tiempo que emplean hombres y mujeres en un día laborable en realizar tareas del hogar como cocinar, limpiar, ocuparse de la ropa, hacer la compra; en cuidar a los hijos; o a personas enfermas o dependientes. Aunque todavía queda camino por recorrer tanto en la practica como en la propia concepción de la conciliación.

De esa España de las mujeres sin derechos, se ha pasado a un país donde el 96,1 por ciento de cree que la igualdad entre hombres y mujeres contribuye a hacer una sociedad más justa. El cambio es sustancial, aunque hay que acelerar para que sea más real en la vida cotidiana de todas las personas.

Y en ello tiene mucha importancia la educación, para formar ciudadanos activos que defiendan los derechos humanos y no permitan que nadie vuelva a tapar con pintura los rostros de luchadoras por la libertad y la igualdad entre hombres y mujeres.