Cada lunes, continúan las movilizaciones de los pensionistas exigiendo unas pensiones dignas. De la sorpresa inicial y la negación del problema por parte del Gobierno, ha pasado éste a presentar unos Presupuestos Generales del Estado en clave electoral, donde recogen algunas mejoras con las que creen que acabarán con estas movilizaciones.

Se confunde el gobierno. Primero, porque no se sabe si al final se aprobarán o no los presupuestos. En caso negativo, el PP cree que les servirá de munición electoral contra el resto de partidos políticos de cara a los procesos electorales que se avecinan. Ya les digo, que no será suficiente, tanto si se aprueban los presupuestos como si no.

De ahí, la segunda confusión del gobierno. Estas movilizaciones, quieren que las pensiones sean dignas y recuperen el poder adquisitivo que han ido perdiendo en estos años, donde solo han “subido” un 0,25 por ciento. Pero sobre todo, quieren recuperar derechos y servicios públicos que el Gobierno del PP ha recortado sin piedad durante los años de crisis.

Esa es la cuestión de fondo. Recuperar derechos y servicios públicos. Y las personas que protagonizan estas reivindicaciones, que son para ellos y también para el conjunto de la sociedad, son gente mayor de 65 años. Un colectivo que hasta ahora se interesaba menos por las cuestiones políticas, pero que durante los últimos años ha comenzado un cambio de tendencia, donde se interesan más y van a ser más protagonistas.

Todo ello, en una sociedad española que envejece. En la actualidad, los mayores de 65 años son una población de 7.782.904 personas. Esto supone el 16,7 por ciento de la población total. Pero, en España la población mayor de 64 años se duplicará en 40 años y pasará a representar más del 30 por ciento del total de la población, lo que convertirá España, en el 2050, en uno de los países más envejecidos del mundo.

Este rápido proceso de envejecimiento de la población, traerá consigo nuevas necesidades sociales para sectores más amplios de la población y la exigencia de más y mejores servicios públicos.

Junto a la variable cuantitativa, hay otra cualitativa que puede ser decisiva desde el punto de vista de la participación política en los próximos años. Es una nueva concepción de la vejez como un periodo de disfrute vital que se pretende desarrollar con la mejor calidad de vida, con una completa integración en la sociedad y con una participación activa, que en estos momentos no encuentra cauces adecuados de desarrollo.

Si a todo esto, le sumamos la importancia electoral de este colectivo, en un panorama político tan fraccionado, el PP debe de estar preocupado. Y  aunque solo fuera por interés electoral, debería recuperar derechos y servicios públicos para toda la población en general, y especialmente para las personas mayores.

El PP, hasta ahora, tenía en las personas mayores de 65 años uno de sus votantes más fieles. Basta recordar algunos datos del  estudio postelectoral que realizó el CIS tras las elecciones generales de 2016, en el tramo de personas mayores de 65 años:

  • Ante la pregunta, ¿Podría indicarme si se siente Ud. cercano/a o próximo/a a algún partido o coalición política? Sí, un 47,7 por ciento; No, 51,5 por ciento. ¿Y a qué partido o coalición se siente Ud. más cercano/a? PP, un 38,1 por ciento; PSOE, un 36 por ciento; Podemos, un 5,8 por ciento; Ciudadanos, un 1,4 por ciento; IU, un 1,8 por ciento.
  • ¿Cuándo decidió Ud. votar al partido o coalición al que finalmente votó? Un 87 por ciento, lo tenía decidido desde hace bastante tiempo (antes del inicio de la campaña electoral); un 4,6 por ciento, lo decidió al comienzo de la campaña electoral; un 4,5 por ciento, lo decidió durante la última semana de la campaña electoral, unos días antes de las elecciones; un 3,2 por ciento, lo decidió el mismo día de las elecciones.
  • ¿Podría decirme el nombre del partido o coalición por el cuál votó Ud. en las elecciones generales del pasado 26 de junio? PP, un 36,1 por ciento; PSOE, un 25,8 por ciento; Unidos Podemos, un  5,0 por ciento; Ciudadanos; un 3,9 por ciento.
  • ¿Diría Ud. que votó por ese partido principalmente con convicción, con ciertas dudas o porque se trataba del mal menor? Con convicción, 77,5 por ciento; con ciertas dudas, un 13,5 por ciento; porque se trataba del mal menor, un 7,6 por ciento.
  • Si hubiera sabido que los resultados de estas elecciones iban a ser los que han sido, ¿Ud….? Habría votado por el mismo partido o coalición por el que lo hizo, un 83,4 por ciento; se habría abstenido o habría votado en blanco, un 8,8 por ciento; habría votado por un partido o coalición distinto al que votó, un 0,9 por ciento.
  • Cuando se habla de política se utilizan normalmente las expresiones izquierda y derecha. En esta tarjeta hay una serie de casillas que van de izquierda a derecha. ¿En qué casilla se colocaría Ud.? 1 Izquierda; un 2,6 por ciento; 2, un 3,7 por ciento; 3, un 11,6 por ciento; 4, un 13,7 por ciento; 5, un 15,8; 6, un 9,4; 7, un 8,7 por ciento; 8, un 8,3; 9, un 3,6 por ciento; 10, derecha, un 2,8 por ciento. Es decir, más personas mayores de 65 años se auto ubican en el centro-izquierda que en la derecha.
  • Ahora me gustaría que me dijera cuál es la probabilidad de que Ud. vote al PP, utilizando para ello una escala de 0 a 10, sabiendo que el 0 significa que ‘con toda seguridad, no lo votaría nunca’ y el 10 que ‘con toda seguridad, lo votaría siempre. 0, Con toda seguridad, no lo votaría nunca, un 40,6 por ciento; 1, un 1,4; 2, un 1,8 por ciento; 3 y 4, un 1,5 por ciento; 5, un 4,5 por ciento; 6 y 7, un 2,3 por ciento; 8, un 5,9 por ciento; 9, un 3,2 por ciento; 10,con toda seguridad lo votaría siempre, un 21,5 por ciento.

Los datos anteriores demuestran lo decisivo que para el PP es el voto de las personas mayores de 65 años. ¿Logrará conservarlo? Esa es la pregunta que en todos los cuarteles generales de los partidos políticos se estarán haciendo.

De momento, sabiendo que la decisión de voto la toman con mucha antelación las personas mayores de 65 años, y viendo lo que han puesto en el proyecto de presupuestos, se puede concluir que el PP va a tener una disminución de apoyo electoral. ¿Cuánto? Dependerá de la reacción del gobierno en los próximos meses.