NOTA PREVIA.-Con un barbarismo en present continuous y el rescate de la añeja denominación obrante en documentos del siglo XII, a su vez útil  para librarnos del sempiterno combate entre las terminaciones en “ña” y “nya”, se da título a unos cuantos flashes recordatorios del procés, de cuya lectura queda excusado el informado destinatario.

I.-NACIÓN.

¿Quién “nación”, quién no? Quien lo desee, recientemente Manuel Vicent[1] hablaba de un tipo que cierto día, por su cuenta y riesgo,  se declaraba nación a sí mismo.

Pero no sé si contaba con símbolos, son imprescindibles y comunicacionales, exigen al menos un Yo y un Tú (o un Otros), a más de un programador.

Así, imaginaba yo en un viejo artículo[2] una familia en que papá y mamá, programadores ellos, nos hiciesen cada mañana saludar bandera propia y, al son de himno más propio aún, desfilar por los pasillos con ojeadas recelosas a vecinos allende ventanas: ¿no se convertiría esa vivienda en nuestra patria vitalicia, habitada o añorada? Probablemente sí, pero los símbolos son material perecedero, un tanto de quita y pon, y los padres pasan a ser recuerdo.

Para que los símbolos pasen a ser los que Álvarez Junco llama “dioses útiles”[3], precisase un programador permanente y poderoso. Nadie como el Estado que, según nos dice Y. N. Hariri, “dedica (n) horas extra para hacer… imaginar un pasado común, intereses comunes y un futuro común”[4].                                                                                                             Y, fuera escasas excepciones, la gente asume formar parte de esas, según el mismo autor, “comunidades imaginadas” llamadas Naciones, formadas por quienes “es imposible (…) que se conozcan entre sí” (da el ejemplo de 80 millones de alemanes): pero a las que los Estados o aspirantes a Estados inyectan una imagen que pasa a ser “realidad inter-subjetiva”[5] .

Claro que tal pseudo realidad poco aprovecha a los que la comparten, sí a quienes la planifican. Como ha dicho J. Habermas, “la idea de nación ha servido (…..) para movilizar a las masas para fines (…) incompatibles con los valores republicanos”[6]. Porque –otra vez Álvarez Junco[7]– tales “sistemas de creencias y adhesión emocional surten efectos políticos de los que se benefician ciertas élites locales”.

No la gente, cuya reacción perspicaz al engaño debiera ser la de ese personaje de El Roto: “Mi pensión es mi nación, ¡no me líen!”[8].

La Izquierda debería atender fundamentalmente a las necesidades de ese pensionista, a los que lo serán desde su trabajo sometido a explotación, a los de lo que por eternos ni-nis carecen de esperanza respecto tal pensión…

Sin necesidad de imaginar con Lennon un “there´s no countries”, más valiera a todo progresista no enredarse en contiendas territoriales, en busca de una supremacía que, como demuestran las secesiones habidas -Kosovo, y antes los ex-yugoslavos, Eslovaquia, etc- suele dar acceso a regímenes conservadores.

Una Izquierda que atiende más a nacionalismos que a nacionalizar la prestación de servicios básicos, es una Izquierda que se auto-engaña.

En provecho de la Derecha, que engaña a los demás.

II.- ENGAÑO. La Derecha es maestra al respecto, va a lo que va, mantener su régimen económico-social, y para ello, hay que utilizar el patriotismo excitando el macizo de la raza.

Su formulación por la Derecha de nuestro país plasmó en aquella frase de José Calvo Sotelo, “preferimos una España roja a una España rota”, slogan tan bien hallado como contrario a la verdad.

¿Responde a esa preferencia el secular entendimiento entre oligarquías central y costeras, el consorcio proteccionista entre el cereal castellano y el textil catalán, responde a ello el involucramiento de Cambó y casi todos los “senyores” y “bankaris” en el 18 de Julio, responde el concierto económico vasco-navarro reconocido por Franco inicialmente a Navarra y Álava, poco después a las llamadas “provincias rebeldes”, Guipúzcoa y Vizcaya, responde el trato de favor a la Banca vizcaína, responde en Democracia el aznarista “hablar catalán en la intimidad” para obtener de CIU el voto de investidura, responde por el mismo político utilizar la denominación “Movimiento nacional de Liberación vasco” aplicada a ETA mientras en las reuniones secretas con próximos a la misma se denigra al PSOE (testigo Obispo Uriarte), responde a ello intentar cargarse el abandono de armas por parte de ETA conseguido por Zapatero basándose en el aislado e incontrolado atentado de Barajas, responde hoy mantener inalterado ese “cupo” privilegiado del concierto vasco-navarro a cambio del voto favorable de UPN y PNV a Presupuestos 2.018,  etc., etc.?[9]

Ahora bien, en momentos bajos de la Derecha, la llamada al patriotismo unificador compensa la pérdida de votos que a menudo las políticas antisociales restan: es una muy útil arma cuando se está en la oposición.

III.- Y TIRO PORQUE ME TOCA.– Ya era demasiado PSOE en 2006, y la ocasión la pintaba calva con ese Estatuto catalán que ERC había rechazado por tímido, que el Presidente Rodríguez Zapatero -convenciendo a Convergencia i Unió- recortó, que fue aprobado por las Cortes Generales y finalmente refrendado en Cataluña por el 74% de los votos emitidos.

Pues no, no obstante todo ello, la campaña del PP en contra (¿del Estatut o del Gobierno español?) fue feroz y demagógica: todos recordamos recogida de firmas de repulsa, fotos de Rajoy con urnas en las calles, boicot al cava y otros productos catalanes y, por supuesto, recurso a bombo y platillo ante el Tribunal Constitucional (TC).

De aquí que durante 4 años de aceptable vigencia del Estatut, eso sí, bajo la amenaza psicológica de un inacabable procedimiento en el TC (a su vez tocado con sucesos cual la indebida expulsión del Magistrado catalán Pérez Tremps, ¡ese segundo apellido!), el 28 de junio de 2010 se dicta una Sentencia no radicalmente derogatoria, sí en gran parte injusta (deroga competencias reconocidas en otras CCAA, p.ej. Baleares y País Valenciano), restrictiva y hasta hiriente (deniega a Cataluña una “realidad nacional” que nunca objetó a la declaración como tal obrante en el Estatuto de Andalucía )[10].

El impacto de la Sentencia, el agravio permanente –tampoco remediado por los Gobiernos PSOE- en infraestructuras (sistema viario radial desde Madrid, parón del proyecto de Corredor Mediterráneo cuando linda con Cataluña, por lo que de Valencia a Barcelona se tarda 2 veces y pico más que de aquella ciudad a Madrid), justificada solidaridad interregional pero desatención a la también exigible ordinalidad (como gráficamente dice el Notario Giménez Duart[11] , “no tiene sentido que una Comunidad que aporta se vea superada en renta por otra que recibe”) …, y ya Gobierno PP, la  “españolización” lingüística de Cataluña dictada por el Ministro Wert: el peor ataque al auténtico factor emocional de todo nacionalismo, la lengua materna[12]. (Y explicable contraataque por el autóctono: la “vehiculación” del catalán palidece comparada con medidas quebequesas en defensa del francés, de obligado mayor tamaño en todo rótulo comercial)[13]

Mientras tanto, su superior inmediato Sr. Registrador de la Propiedad se supone anota preventivamente la protesta creciente, pero –la matraque comme seule réponse[14], se limita a ampararse en la legalidad vigente y en la letra de una Constitución cuyos ancestros partidarios repudiaron -8 votos en contra o de abstención en la sesión del Pleno aprobatoria del texto definitivo[15]– pero que, conforme a hábitos conservadores de siempre conocidos, considera hoy intocable lo otrora rechazado.

Naturalmente, estas actitudes provocan un tsunami que, desde el calmo Mare Nostrum se asoma por una Costa embravecida e inunda Cataluña,  y que en cifras se manifiesta –datos creíbles- en la subida del independentismo de un 14´9% en 2006 según el CEO[16] al actual 46´4% según el CIS[17]

IV.- SECESIONISMO.– En 2015 se celebra, tras prohibición gubernamental, una consulta “alternativa” [18] que anticipa unos resultados para un eventual Referéndum del 50´2% a favor del independentismo.

El 6 de Septiembre de 2.017, en el Parlament, los subsistentes de aquella Convergencia “tresporcientista”, hoy PDdeCat y su aliado Esquerra , con el apoyo de la CUP,  someten a votación y dan por aprobadas dos Leyes, de Referéndum y de Transitoriedad no hechas anteriormente públicas, no regularmente sometibles a enmiendas, carentes de firma del Secretario de Mesa quien se ha negado a ello, contra el Dictamen de los Letrados al respecto y en una Cámara semivacía dado que a la Oposición no quedó otro remedio que buscar la puerta.

Se cometió en aquella jornada la más feroz vulneración de la legalidad y ética parlamentarias, pero en base a una de las Leyes el Govern convoca para el 1 de octubre un mal llamado Referéndum (no se pide ratificar nada): técnicamente, lo que se convoca es una Consulta eso sí, declarada vinculante y por la que (¡vivan los matices!) se plantea “República independiente, o no”.

El Gobierno de España, con toda la razón ética y política, declara ilegal tal consulta y, por tanto, es prohibida. Hay desobediencia por parte de las Autoridades, cuyo supuesto encaja en múltiples tipos penales, y hay actuación grave contra “el interés general de España” (y, por tanto, de la Comunidad Autónoma en ella integrada, Cataluña), y para eso la amplitud del artículo 155 CE posibilitaba muchas modalidades y grados de intervención gubernamental.

Pero como lo cómodo desde Madrid es pasar embolados al Poder judicial, se opta por que los togados ejecuten el impedimento, aún físico, de tal votación ilegalmente convocada. Con lo cual no se reprime al convocante, se reprime a los convocados por éste, después votantes. Y se ha ofrecido a la opinión la fotografía más repudiada por todo demócrata: unos funcionarios armados que impiden a los ciudadanos introducir su papeleta en la urna.

La cierta violencia -no imputable salvo alguna excepción a los agentes, cumplían órdenes- ha magnificado esos votos; representando los Síes una clara minoría respecto del censo, son votos/víctima, y por tanto votos enaltecidos al servicio del que tramposamente los buscó.

Si la Resoluciones  ONU 1514 y 2625, la Convención de Venecia, la ley de Claridad canadiense, la doctrina casi unánime coinciden en desautorizar consultas tal la celebrada el 1 de octubre último, si como con acierto el Ministro Zoido la ha calificado de “paripé”, ¿porqué no haberla desarbolado de antemano en los sujetos activos –convocantes- y no en los pasivos –convocados-  porqué no recurrir ante el TC toda medida de Govern o Parlament que forme parte del “paripé”, y con ello avalar las debidas sanciones a los responsables?.

Paso por encima las tropelías siguientes del Govern, fechas base los 10 O – “proclamo pero dejo en suspenso sin fecha”, “Diputados, firmamos un papel en  antesala del Parlament para que no vaya a Boletín”-,  ulterior salida por tangente al requerimiento estatal y no comparecencia al Senado donde cabía un Puigdemont aclarándose y, como remate, su apocamiento ante los fundamentalistas que le impidieron convocar oportunas elecciones. Y consecuente culminación en una -27 O- “Declaración”, ilegal (para ellos mismos en plan retro ) en base a votación anónima (“por si hay castigo”) en un Parlament semivacío decretando nada menos que la República catalana independiente….. pero a posteriori y para librarse de pena carcelaria –él, por si le extraditan, los encarcelados, para salir- algo así como “república objeto del deseo” porque, según alegan, fue una mera manifestación de voluntad, vamos, una petición de mano.

V.- ARTÍCULO 155 y ELECCIONES.-Las medidas adoptadas  por el Gobierno español -al amparo del artº 155 de la Constitución y tras la preceptiva autorización senatorial- han despejado el camino hacia unas elecciones que, con acierto y conforme a las exigencias del PSOE, han sido convocadas para el 21 de Diciembre próximo.

La satisfactoria acumulación en el Tribunal Supremo de la totalidad de las causas incoadas contra altos cargos de la Generalitat, y con ello la posible excarcelación de las personas sometidas a prisión provisional en base a la imputación de un dudoso delito de “rebelión”[19], si se diese voluntad expresa de atenerse a vías constitucionales en su futuro comportamiento[20], la incorporación unánime, por todas las fuerzas políticas a la contienda electoral -no obstante curiosos añadidos de aunque sea convocatoria ilegal, “nunca cabe obviar las urnas …”[21]-, hasta llegar a la presencia de diecisiete candidaturas repartidas entre las cuatro provincias… parece que hay una tregua en el indisimulable contencioso de fondo.

Y a la campaña y sus resultados estamos, hoy por hoy las encuestas dan un equivalente 46% de votos en ambas líneas, constitucionalista e independentista (o ex-indepen, llamémosla “maxicatalanista”), una mayoría parlamentaria a favor de ésta pero sin llegar a la absoluta y, en definitiva un futuro de reanudación del problema a resolver, no otro que el encaje de Cataluña en España.

Problema no a –orteguianamente[22]– “conllevar” sino, diríamos,  a “transllevar”,  a abordarlo de frente y, al tiempo, transversalmente, mediante ese re-pairing o re- acoplamiento negociado en sus varias dimensiones  de que Richard Sennet habla[23]. ¿Qué dimensiones?

VI.- DIMENSIONES.- Parece lógico que éstas respondan a las integrantes de la demanda catalana, ella es la que quiere alterar el statu quo. Procede entrar en ello sin elusión temática, sin concesiones previas pero sin caer en esa “disciplina al niño malo” que revelan ya declaraciones –a su vez infantiles-  tipo “no vamos a premiarles ahora, etc.”.

¿Demandas? Concisa y certeramente las enumera el Notario J. J. López Burniol en reciente texto:

“1.- Reconocimiento de la identidad nacional de Cataluña.

2.-Competencias identitarias (lengua, enseñanza y cultura) exclusivas.

3.-Tope a la aportación al fondo de solidaridad (mediante la adopción             del  principio de ordinalidad o por la fijación de un porcentaje) y Agencia Tributaria compartida.

4.-Participación en la toma de decisión sobre cuestiones de carácter general a través del Senado.

5.-Consulta a los catalanes sobre la aceptación de estas reformas.”[24]

Veámoslas una por una:

Numerada UNO. – Cabe formular tal reconocimiento  mediante –en primer lugar- la constancia en el Estatuto de tal realidad, y en el futuro mediante la deseable reforma constitucional donde, a más de una Disposición Adicional para Cataluña, el artículo 2º CE sustituya el término “nacionalidades” por el de “naciones” y con ello terminar con el sucedáneo antigramatical que en su momento se adoptó –declaraciones del constituyente  Cisneros- “por razones de prudencia”.

En anterior ocasión [25] he criticado dicho término, ya que “nacionalidad” es, según la Real Academia Española (RAE), una “condición o vínculo jurídico de una persona con un Estado”, esto es, un atributo de la persona, como lo son “filiación”, “vecindad”, etc.: nunca un territorio o grupo humano. (Cierto que después la RAE- significativamente tras la STC de 2010- incluyó otra acepción más de la palabra para identificarla con ciertas   CCAA de las existentes, pero eso no pasó de ser un apaño a posteriori. Ayer y hoy, para confirmar lo inadecuado de la expresión basta observar el disparate semántico en que caería el artº 2 si fuese congruente:”nacionalidades y regionalidades”).

Numerada DOS.- Total conformidad con la misma: si ha de reconocerse la singularidad ¿cómo no la capacidad de autorregularse al respecto? ¿A quién daña? Surge, sí, el tema del federalismo asimétrico cuya alusión tantos ataques valieron contra el entonces President Pasqual Maragall, pero que a nadie asusta cuando en tanto Estados Federales se da: recordemos, con el Profesor Oliver Araujo[26], la asimetría que significan Massachusetts, el Estado Libre de Baviera, el Estado Libre Asociado de Puerto Rico, el land Baden-Wütemberg  la República y cantón de Ginebra, etc., dentro de sus respectivas Federaciones.

Numerada TRES.-Respecto de la misma, baste decir que la famosa STC 31/2010 reconoció indirectamente la Ordinalidad cuando manifestó: “(…) solidaridad (…) no puede redundar en  (…) una peor condición relativa de aquel que contribuye respecto del que se beneficia”. [27]

La propuesta PSC consistente en cesiones fiscales y fondo común es viable.

Numerada CUATRO.- En lo atinente al Senado, López Burniol no hace sino redundar en lo que ya es clamor popular, avalado por los más reconocidos juristas[28],  politólogos y dirigentes o ex dirigentes políticos[29] y Partidos en sí: significadamente, el PSOE junto con el PSC.[30]

Ese Senado actual escasamente útil, cuyas funciones en el proceso legislativo no pasan de ser, en la mayoría de los casos, retardatarias, y cuya más sonora función radica precisamente en su protagonismo en la aplicación del artículo 155 –protagonismo, por cierto, procedente de una mala copia de la Constitución alemana [31]-, debiera pasar a ser de una vez esa “Cámara de representación territorial” tal como en el artº 69 C.E.,  y  un tanto de farol,  se la denomina. ¿Cómo?: en cuanto a su formación, sustituyendo la provincia por la C.A. en cuanto circunscripción electoral, con proporcionalidad atenta a respectiva población, también cupo de Senadores por designación de Asambleas o Gobiernos autónomos; en cuanto a su dedicación, la primordial de temas intra-autonómicos –incluso de orden financiero- que haría inútiles actuales organismos subalternos,

Como era de prever, el Programa Electoral del PSC para las Elecciones catalanas del 21 de Diciembre, contiene en su alusión a una venidera reforma constitucional, este propósito partidario:”La transformación del actual Senado en un Senado Federal integrado por los representantes de la ciudadanía y  los gobiernos autónomos de los entes federados”.[32]

Y numerada CINCO.-Surge aquí la sempiterna y dificultosa cuestión de método, paradójicamente allende el método, porque llega al umbral de esencia de la Democracia en sus modalidades, A) Representativa y B) Participativa.

  1. A) Es exigible en la Representativa su conformación leal, sin ocultaciones y menos trampantojos, por lo que temas actuales, acuciantes, como los enumerados del 1 al 4 por López Burniol, no pueden eludirse en los programas de una contienda electoral tan decisiva cómo la del próximo 21 de Diciembre. Serán muchas más las promesas concretas que rellenen tales programas, pero a salvo las simplistas de la llamada “desconexión” (manera de encubrir el fenecido DUI), las a tener en cuenta –se refieran a temas lingüísticos, económicos, institucionales- no  pueden sino inordinarse al respectivo tratamiento de esa “demanda catalana” (López Burniol[33]) que ha dado lugar, con razón o sin ella, a la situación actual.
  2. B) Pero en cuanto a la Participativa, cuya modalidad menos democrática, la más dañina es la que en términos binarios, de un “sí” o un “no”, induce a responder una pregunta impuesta por el de arriba, disiento radicalmente del uso indiscriminado de tales mal llamadas “consultas” dado que, por Ley o por presión, acaban teniendo efectos vinculantes (salvo que se condicionen a porcentajes de asistencia y resultados, a reanudación reflexiva, etc., tal la Ley de Claridad canadiense).

Lo participativo es por definición deliberativo[34], o como dice Phillipe Pettit, disputatorio[35], programático, detallado y tan complejo como la problemática social misma: cabe se formule desde las bases – he ahí las cada vez más frecuentes Iniciativas Populares[36]– y cabe que, tras deliberación interna partidista, se inserte en los Programas de las candidaturas concurrentes a elecciones periódicas.

Y cabe sean refrendatarios sobre un texto articulado, cuya confección no permite en regímenes democráticos que se haya confeccionado in ocultis. Su ventaja está en que, desechado, nada irremediable sucede. Siempre caben nuevas negociaciones de los Partidos y elaboración de textos renovados. La complejidad del texto rechazado posibilita ulteriores modificaciones negociadas a votar de nuevo. Mientras que el “no” vinculante a una pregunta binaria cierra la puerta a negociación alguna acerca de un texto inexistente. (Sería bueno aclarar el léxico y dejar de llamar “referéndum” a esa consulta simple: ni se ratifica ni se deja de ratificar nada).

De dónde, ni la ilegal consulta del l de Octubre se parecía a un Referéndum, ni el resultado de las Elecciones del 21 de Diciembre va a ratificar nada, menos aún ilegales Declaraciones que los mismos impulsores califican hoy de “simbólicas” o “voluntaristas”.

Y salvo el caso indeseable de repetición de comicios, el programa de Gobierno en minoría o coalición quedará comprometido con un Proyecto  necesariamente negociado en el seno de un Parlament en el que ocupen su  escaño todos –insisto, todos- los elegidos.

Y ahí se insertaría la democracia representativa en la participativa: el acuerdo del Parlament, debidamente articulado, sería “proposición legislativa” que, conforme al artículo 87,2º CE[37], llevaría a la Mesa del Congreso un texto que podría ser, de acuerdo con el artº 147 CE[38] un nuevo Estatuto, no otro – en aras de realismo político- que el de 2006 actualizado e íntegro, recuperado de las cortapisas del TC.

Y, por otra parte, ese Acuerdo del Parlament redundaría en la reforma constitucional para la que, a instancia del Grupo Parlamentario Socialista,  está prevista una Comisión parlamentaria especial a partir de Septiembre de 2018.

Ahí es donde debe dirigirse el Parlament. Recordemos que la legitimación de las CCAA para iniciar la reforma “soft”[39] de la CE, regulada en el artículo 167 CE[40], está garantiza por el artº 166 CE mediante su remisión al ya citado artº 87, 2 CE: esta vía, propuesta recientemente por el Catedrático De la Quadra Salcedo[41],  da ocasión a que el Parlament salido del 21 D coadyuve a dotar a España de esa estructura federal que “translleve” nuestra problemática territorial en toda su extensión temática y geográfica, no sólo la simbolizada por la estatua del Cavaller Casanova en Saint Boi de Llobregat.

Y como participación popular de remate, la que los ciudadanos prestarán en su día, si tienen a bien, a ese Estatut remozado.

Porque, a tenor del Programa PSC para estas elecciones, “no se trata, pues, de pactar una votación, sino de votar un acuerdo”[42].

 

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[1] M. Vicent,” Delirio”, diario El País 12/XI/1917.

[2] Brú Purón, C.M., “Arroyada nº 12, 2º izquierda interior”, en Revista “Escritura Pública”, 2010

[3] J .Álvarez Junco, “Dioses útiles”, Barcelona, 2016

[4] Y. N. Hariri, “Homo sapiens”, Barcelona 2015, pág. 398.

[5] Idem, págs. 135 y 398.

[6] J. Habermas, “La inclusión del otro”, Paidós 1999, pág.93

[7] J. Álvarez Junco, artículo en “El País”, 30/IV/ 2016.

[8] Dibujo en “El País” , 24/10/2017

[9] Cabe criticar al PSOE por su voto favorable el 23/XI/ 17 al montante anual de 1.200 millones euros/año durante el periodo 2017/2221. Pero lo ha hecho con la exigencia de  remodelación de todo el sistema de financiación autonómica para hacerlo conforme a justicia.

[10] Probablemente pocos hayan leído las 491 páginas del texto (BOE -172 de 16/06/2010), pero en ellas impera la que por el Magistrado disidente Rz. Arribas llama técnica interpretativa “ de rechazo” que salva de inconstitucionalidad  pero restringe contenidos normativos  correctos. En todo caso, hay que reconocer que la STC dio también un varapalo a los recurrentes, pero su tardanza e incidencias crearon un clima beligerante que hizo ociosa toda lectura detallada y serena .

[11] Giménez Duart, Tomás, “Desde el otro lado”, diario El País 21/X72017.

[12] Vide LOMCE artº1.99.

[13] Vide Bilefsky, D., en New York Times de 7/XII/2017, pág.4

[14] Según califica tal actitud R. Glucksmann, “Catalogne, la politique comme seul Horizon”, en L´OBS 12/X/2017

[15] 5 Diputados votaron NO y 3 se abstuvieron de entre los 16 integrantes del Grupo parlamentario de Alianza Popular, coalición antecesora del actual Partido Popular.. (Vide Publicaciones de las Cortes Generales, 1980 Tomo IV , pág. 3.427 y siguientes). Y fueron sonoros los textos periodísticos de repudio a la Constitución por parte de quien pronto sería líder del PP, José Mª Aznar

[16] Datos del Centre d´Estudis d´Opinió (CEO), dependiente de la Generalitat, Marzo 2006.

[17] Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), Encuesta de 27/XI/2017 sobre Elecciones catalanas: esa cifra resulta de la suma de porcentaje de votos  e/f  de ERC, JuntsXCat y CUP.

[18] Curiosa la coincidencia con el tipo de mentiras  defendido por la Secretaria de Comunicación de Trump, Kellyanne Conway  bajo la definición de “altenative Facts”.

[19] Si nos atenemos a la letra del art. 472 del Código Penal, entre “(….) los que se alzaren violenta y públicamente (….)” no parecen estar los miembros del Govern incursos en tal supuesto delictivo, cómo se consideró no lo estaba la Presidenta del Parlament. El Auto del 04/XII/20 17 del Magistrado del T.S. Sr. Llarena, considerando que la mera presencia de Oriol Junqueras  en  una manifestación donde por algún otro pudo producirse un acto violento, es rebeldíay consecuentemente mantenerle en prisión, me parece –con los respetos debidos- inadecuado:¿se “alza” el Sr.Junqueras?.

[20] Vide dura y discutible crítica a la penalización en general de tales comportamientos y la presunta exigencia judicial de declaraciones de voluntad constitucionalista para ser excarcelados,  en J.Urías, “Ya eres enemigo de la Constitución” en digital Ctxt de 22/XI/ 2017.

[21] Oriol Junqueras, vide El País 30/X/ 17.

[22]Vide Ortega y Gasset, J. “Discursos políticos”, Alianza Editorial, Madrid 1974, pág.231 ss.

[23] Sennet, R, “Juntos”, Barcelona 2012, pág. 323

[24] López Burniol, JJ, “El problema español”, en Borrell, J. & allia, “Escucha, Cataluña. Escucha España”, Barcelona 2017, pág. 255.

[25]Brú Purón, C.Mª, “Nación de Naciones”, en diario El País, http://elpais.com/elpaís/2016/11/02 opinión/1478078308_488143 html.

[26] Oliver Araujo, J., “Cataluña, entre la autonomía y la auto -determnación (una propuesta)”en Revista “Teoría y realidad constitucional”, nº37,  pág. 231.

[27] Vide Apº 134, párrafo 6º de la Sentencia, en loc.cit,,  pág.383.

[28] Para el lector interesado, y al efecto de no cargar con el texto con citas, doy aquí reseña de los autores que avalan esta tesis: (indirectamente:) Alzaga Villaamil, O., “Comentarios a la Constitución” (2ª edición), Madrid, 2016, pág.368;(plenamente:) Recoder de Casso, “Comentario al artº 69CE” en Garrido Falla &allia,”Comentarios a la Constitución”, Madrid 1980, pág.735; Torres del Moral, A., “Principios de Dº Constitucional Español”, Madrid 1992, t.2º, pág 77 y79; Gª Morillo, J., “La Democracia en España”, Madrid 1996, pág.103; Ruiz –Rico G., “La reinvención constitucional del modelo territorial español”, en  Rev. “Teoría y Realidad Constitucional” n37, pág317; Biglino Campos, P., “Cataluña, federalismo y pluralismo político” en idem pág.457 yste.,; X. Arbós & allia, “Por una reforma constitucional federal”, en Papeles de la Fundacion R. Campanals, Mayo 2013, puntos 18 y ss.( vide https://issus_com/fundacioncampanals/ docs/164); Muñoz Machado, S. & allia, “Ideas para una reforma de la Constitución Española”(20/XI/2017), puntos 17, ss., (vide https://www.google.es/search?9=Declaración+Muñoz Machado).

[29] A este respecto, es interesante el recorrido progresista en favor, iniciado por Pi i Margall  en 1.876  en “Las nacionalidades”,(vide edición actualizada Madrid 1967, volumen II, pág.168); secundado –bajo la denominación de “Consejo nacional”- por R. Macías Picavea en “El problema nacional” publicado en 1899 (vide versión actualizada por Fermín Solana en Editorial Seminarios y Ediciones, Madrid 1972, págs.157,158 y 175); hasta, durante la actual Democracia, Tomás y Valiente, F., “A orillas del Estado”, Madrid 1996, págs. 161 y ss; más recientemente, Pastor, J., “Los nacionalismos, el Estado español y la Izquierda”, Torrejón de Ardoz (Madrid), 2ªed., 2014, pág. 214; Pérez Rubalcaba, “La revisión de la Carta Magna”, diario El País 27/XI/2017, etc., etc.

[30] Es inequívoca la Declaración del Consejo Territorial del PSOE, comúnmente conocida como de “Granada”, adoptada en esta ciudad el 06/07/2013, pág. 7,  vide  www.psoe.es/source-media00000056200//000000562233.pdf . Recientemente,  la llamada “Declaración de Barcelona”, suscrita por PSOE y PSC el 14/07/2017, vide www.psoe.es/media-content/2017/077por-el-catalanismo-y-la España.-federal.pdf

[31] Vide, en parecido sentido, Alzaga Villaamil, op.cit., pág. 677

[32] Vide www.socialistes.cat/Solucions Ara Iceta!pdf

[33] Expresión utilizada por dicho autor  en op. y página reseñadas .

[34] Vide Pérez Zafrilla, P.J., en Revista SISTEMA nº 214 (2010), Habermas,J., “Facticidad y validez”, Madrid 2.000, pág.634.

[35] Pettit, Ph., “Republicanismo”, Paidos 1999, págs. .244ss.

[36] Vide, al respecto, Brú Purón , C Mª,”La Iniciativa ciudadana europea”, TFM para UCM 2015, a consultar en documento www.

[37] Art 87, 2º CE:”Las Asambleas de las Comunidades Autónomas podrán (…) o remitir a la Mesa del Congreso una Proposición de ley, delegando ante dicha Cámara un máximo de tres miembros de l Asamblea encargados de su defensa”

[38] Artº 147, 3 CE:” La reforma de los Estatutos (…) requerirá, en todo caso, la aprobación de las Cortes Generales, mediante Ley Orgánica”

[39] La distinguiríamos de la “hard” – verdadera carrera de obstáculos- exigida por el artº 168 CE  para ciertas reformas, y que el Profesor J. Tajadura (El Pais 9/12/17) propone con razón eliminar algún día.

[40] Artº 167 CE: “1.Los proyectos de reforma constitucional (…) por una mayoría de tres quintos de cada una de las Cámaras. Si no hubiera acuerdo entre ambas (…) Comisión de composición paritaria (…). 2. De no lograrse(…) siempre que(…)mayoría absoluta del Senado, el Congreso por mayoría de dos tercios podrá aprobar al reforma. 3. Aprobada, (…) sometida a referéndum (…) cuando así lo soliciten (..) una décima parte de los miembros de cualquiera de las Cámaras”.

[41] Vide De la Quadra Salcedo, T., “Una salida digna”·, diario El País 09/X/2017.

[42] Op. cit. en nota 32, pág. 141.