El aĂąo 2012 nos ha dado un magnĂ­fico elenco de pelĂ­culas espaĂąolas. Estupendas cintas en los mĂĄs variados gĂŠneros cinematogrĂĄficos; desde una Blancanieves en blanco y negro, y muda, hasta una de dibujos animados de un gran aventurero llamado Tadeo Jones, pasando por grandes producciones al mĂĄs estilo de Hollywood. Todo ello, sin olvidar las de compromiso social y ciudadano. Un cosecha esplĂŠndida, premiada con la mayor recaudaciĂłn econĂłmica de todos los tiempos, a pesar de la crisis.

La Gala fue grande por lo ya seĂąalado, pero sobre todo, por el ambiente que se respiraba en esa gran familia que es el cine, que alcanzĂł su momento mĂĄs intenso en la entrega del Goya de Honor a Concha Velasco, persona muy querida y valorada como la actriz mĂĄs polivalente de la escena espaĂąola. Momentos emotivos y alegres que toreĂł la protagonista, con la maestrĂ­a que sĂłlo tienen las personas que alcanzan el grado de Diva.

Quiero destacar el excelente discurso del Presidente de la Academia, no sĂłlo por su contenido, sino por su precisiĂłn y concisiĂłn. No dejĂł hueco ni para las divagaciones, ni para las complacencias. Se expresĂł con claridad y contundencia, analizĂł los problemas del cine espaĂąol y los obstĂĄculos que se le ponen, como el sobre coste del IVA al 21% y los retos mĂĄs inmediatos para esta industria audiovisual. Su exposiciĂłn fue analĂ­tica, pero desgranĂł los elementos esenciales para sentar las bases de un futuro mĂĄs prometedor.

Ni el cine espaĂąol, ni la Academia, ni los nominados, ni los premiados, ni los que hicieron posible con su trabajo esta gran fiesta del cine se merecen el linchamiento que han recibido por los voceros de la derecha mĂĄs extrema. Primero, porque es mentira lo que dicen que allĂ­ ocurriĂł. Absolutamente falso, yo estuve allĂ­ y lo niego. Cuando se juzga se debe analizar el todo y no sacar de contexto lo que nos convenga en cada momento. Y en segundo lugar, porque, ÂżquiĂŠn puede concebir la cultura sin su aspecto crĂ­tico y reivindicativo? , ÂżquiĂŠnes conocen algĂşn paĂ­s democrĂĄtico dĂłnde no se cuestionan las decisiones de los gobiernos por muy legĂ­timos que ĂŠstos sean?