La mayoría de la sociedad española, pero no toda, está convencida de que hay que hacer realidad en la vida cotidiana de todas las personas la igualdad entre mujeres y hombres.

Así, un año más, el día 8 de marzo, esa mayoría se ha movilizado para reafirmar su compromiso con la protección y promoción de los derechos de las mujeres; y su empeño en conseguir esa igualdad real y efectiva.

Todo ello, en un contexto donde, a pesar de las políticas públicas de igualdad de género desarrolladas durante décadas, las desigualdades entre mujeres y hombres continúan estando muy presentes, la igualdad avanza más lentamente de lo que sería necesario, y la tercera fuerza política del Congreso cuestiona la existencia de las políticas de igualdad.

Frente a los bulos y las noticias falsas, la realidad es tan dura como que, según el informe del Instituto Europeo para la Igualdad de Género (EIGE), de seguir el ritmo de progreso actual, harían falta casi tres generaciones para alcanzar la igualdad de género en la Unión Europea.

España es un país con un fuerte compromiso con las políticas de igualdad. Como demuestra el hecho de ocupar el puesto sexto en el Índice Europeo de Igualdad de Género. Pero, sobre todo, la demanda de la sociedad española de seguir incidiendo en este tipo de políticas inclusivas y de igualdad.

En España, afortunadamente, el feminismo es un proyecto transformador de país, donde además hay un gobierno de la nación que ha decidido dar un nuevo impulso, que nos coloca a la vanguardia europea, con la aprobación del III Plan Estratégico para la Igualdad Efectiva de Mujeres y Hombres 2022-2025 (PEIEMH).

Este Plan Estratégico recoge la agenda política en materia de igualdad para los próximos cuatro años y es el instrumento para alcanzar la igualdad real y efectiva, garantizando el principio de transversalidad en su desarrollo, con un presupuesto de 20.319 millones de euros procedente de distintos ministerios.

Un presupuesto muy significativo, que supone un 387 por ciento más de recursos en políticas públicas destinadas a avanzar en la igualdad efectiva entre mujeres y hombres. España pasa del 0,10 por ciento del PIB en presupuesto con impacto positivo en la igualdad a un 0,40 por cien del PIB.

Pero si nos referimos al presupuesto no financiero del Estado, el presupuesto en políticas para alcanzar la igualdad efectiva entre mujeres y hombres pasa a ser del 4,4 por ciento frente al 1,1 por ciento del período 2014-2016.

El Plan se estructura en torno a cuatro ejes de intervención, 20 líneas de trabajo, 49 objetivos específicos y en 141 objetivos operativos, donde cada eje de intervención identifica un objetivo estratégico con la finalidad de apuntar las metas a medio y largo plazo que se persiguen.

En el primer eje, el Buen gobierno, se pretende avanzar hacia un modelo de gobierno más inclusivo y democrático, donde todas las políticas públicas tengan perspectiva de género. Para ello, se dota de 59 millones de euros, el 0,3 por ciento del total.

El segundo eje, la economía para la vida y el reparto justo de la riqueza, tiene un presupuesto de 18.461 millones de euros, el 90,9 por ciento del total, y está orientado contra la feminización de la pobreza y la precariedad. Con medidas por el empleo digno y la reducción de las brechas salarial y de pensiones, la corresponsabilidad de los cuidados, bonificaciones a la contratación, prestaciones por maternidad y complemento de rentas, fortalecimiento de los servicios públicos que brindan cuidados, como la ampliación de la educación de 0 a 3 años, la modernización del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD) o la ampliación del Plan Corresponsables.

El tercer eje, Hacia la garantía de vidas libres de violencia machista contra las mujeres, pretende erradicar todas las formas de violencia, y cuenta con un presupuesto de 972 millones de euros, el 4,8 por ciento del total. Se persigue aquí el fortalecimiento de los sistemas de coordinación y respuesta institucional para la detección precoz y la atención integral a las víctimas, tanto de violencia por parte de su pareja o expareja como violencia sexual, explotación sexual y trata.

El cuarto y último eje, Un país con derechos efectivos para las mujeres, pretende asegurar a todas las mujeres el ejercicio efectivo de sus derechos en todos los ámbitos de la vida. Y para ello, tendrá 826 millones de euros, el 4,1% del total.

Un paso importante. Un compromiso de país y de ciudadanía que hay que cuidar.