Estando en medio de una pandemia donde la vacunación se retrasa por culpa de unas empresas que firman unos contratos que luego no cumplen, y no pasa nada. Estando en una Comunidad de Madrid, donde los contagios no dejan de aumentar, las muertes siguen desgarrándonos, y los días festivos no se vacuna porque el gobierno regional de aquí, no lo considera oportuno. El PP ha decidido que el 4 de mayo, martes, los madrileños vayamos a las urnas.

O, mejor dicho, el PP, poniendo las elecciones un martes laboral, ha decidido que muchos madrileños no vayamos a votar para ver si de ese modo, con baja participación, pueden continuar en el poder en Madrid. A pesar de ser un proyecto agotado que solo pretende mantenerse para favorecer a las elites económicas y políticas. Y desprecia a los madrileños, a sus necesidades y aspiraciones.

Con esta elección, Ayuso, que cuenta con un electorado muy movilizado, quiere hacer realidad en las zonas donde menos le votan el Ensayo sobre la lucidez, de José Saramago. Recuerdan:

“Habla el presidente de la mesa electoral número catorce, estoy muy preocupado, algo francamente extraño está sucediendo aquí, hasta este momento no ha aparecido ni un solo elector a votar, hace ya más de una hora que hemos abierto, y ni un alma…Cuando colgó el auricular miró a los colegas de mesa, pero en realidad no los veía, era como si tuviera ante sí un paisaje compuesto de colegios electorales vacíos, de inmaculadas listas censales, con presidentes y secretarios a la espera, delegados de partidos mirándose con desconfianza unos a otros, haciendo las cuentas de quién gana y quién pierde con la situación, y a lo lejos algún vocal chorreando y premioso que regresa de la entrada e informa de que no viene nadie. Qué le han respondido del ministerio, preguntó el representante del pdm, No saben que pensar…”

Esto es lo que les pasa a muchos ciudadanos hoy. Que no saben que pensar ni hacer. Que están hartos de sus representantes en Madrid. Que están hartos de un gobierno regional que solo busca la confrontación, y al que ven incapaz de hacer algo tan sencillo como dialogar y acordar. Al que ven incapaz de tener como objetivo principal el aumento del bienestar de los ciudadanos. Al que ven incapaz de primar el interés general, sobre cualquier otro interés particular o partidista.

Y en esta situación, esos ciudadanos, que sienten que este gobierno de Madrid les ha abandonado, no piensan ir a votar. Cuanto más precaria sea su situación, menos irán a votar. Y es precisamente este escenario, el de los colegios vacíos en determinados barrios y municipios de la Comunidad de Madrid, el que quiere el PP, porque así podrá formar gobierno con Vox a partir del día 4.

Frente a esta campaña del PP de colegios vacíos en algunas zonas, las fuerzas políticas progresistas tienen la necesidad y la obligación de tener una presencia masiva y constante en esos barrios, para hacer ver a estos ciudadanos que quien les ha abandonado es este gobierno del PP.

Para hacerles ver que ellos, que son los que más necesitan los servicios públicos, tienen que ser la fuerza impulsora de la llegada de un nuevo gobierno, liderado por el PSOE, donde las necesidades de las personas sean el centro de la acción política.

Para hacerles ver que su abandono, no es neutral, es fruto de unas políticas de derechas que les quiere apartar para que las decisiones las tomen otros por ellos. Por eso, hay que ir a votar. Para cambiar un gobierno y mejorar nuestro bienestar. Para cambiar un gobierno y volver a construir espacios de confianza entre los ciudadanos y sus representantes.

Hay esperanza, cuando la mayoría de los madrileños está muy de acuerdo/de acuerdo con la frase “Votar contribuye a sostener la democracia”. Hay esperanza cuando la mayoría de los madrileños está de acuerdo con que “A través del voto la gente como Ud. puede influir en lo que pasa en la política”.

Hay esperanza, pero también hay mucho trabajo por hacer las veinticuatro horas del día. Un trabajo en el que tenemos que volcarnos todos, tanto individual como colectivamente, porque sino el PP y Vox ganarán y los madrileños seremos los que salgamos perdiendo.

Las primeras palabras del libro Ensayo sobre la lucidez dicen “Mal tiempo para votar” El 4 de mayo, el tiempo y que sea martes no será la excusa ni en la votación, ni en el resultado. Hagamos entre todos que sea un buen tiempo para votar.