POR FIN LO POSIBLE
De los cinco elementos de la ecuación electoral, el clima es sin duda el de más difícil medición. Y posiblemente el fundamental. Actúa como un factor que genera una elevada interacción, en su combinación con los demás factores (elementos), produciendo resultados electorales discontinuos y no lineales. Ahora para todos públicos. Que cuando el clima de opinión cambia, todo cambia. A saltos (discontinuo) y con crecimientos inesperados (no lineal). Hay quien lo resuelve con la pregunta “¿Qué partido cree que ganará las elecciones?”. Como “proxy” juego da. Pero no es suficiente. Dicha creencia puede actuar desmovilizando, pero también produciendo movilizaciones segmentadas. En jerga académica: necesitamos más investigación con datos más completos (más variables) para desambiguar la explicación. Cuando faltan variables para controlar los efectos, en efecto, es difícil medir los afectos.
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