Tal y como tuvimos ocasión de señalar en un reciente artículo[1], todo está yendo a peor en Afganistán desde el anuncio de la retirada de las tropas estadounidenses de Afganistán. En los años ochenta del siglo pasado, los Estados Unidos apoyaron a la guerrilla “muyahidín” en su lucha contra las fuerzas soviéticas desplegadas en el país centroasiático. La retirada de Moscú en 1989 trajo consigo primero una guerra civil, y finalmente la toma del poder por los talibanes, como consecuencia del vacío que se generó al irse los soviéticos. Se instauró así un duro régimen teocrático y oscurantista durante los años noventa, que cerró las escuelas y derribó monumentos históricos no vinculados al islam en otras lindezas. Aprendida esta lección, cuando tras los atentados del 11 de septiembre, las fuerzas armadas estadounidenses derrotaron a los talibanes en 2001, la administración Bush optó por quedarse en el país para evitar otro vacío de poder, lo que permitió reconstruir Afganistán y una alcanzar una cierta estabilidad. Sin embargo, como recuerda el exministro de la defensa, Robert Gates, tras la derrota y expulsión de los talibanes del suelo afgano, éstos encontraron refugio en el vecino Pakistán, donde empezaron a reagruparse y reconstruir sus fuerzas, por lo que el nivel de violencia aumentó en Afganistán de forma constante a partir de 2005-2006.

Esto obligó al presidente Obama, elegido en 2008, y a Occidente, a mantener y aumentar la presencia militar en este país, sin lograrse entretanto dotar a las fuerzas armadas y de seguridad afganas de la capacidad de luchar eficaz y autónomamente contra los talibanes ni de consolidar al Estado. Trump, elegido en 2016, decidido a acabar con las impopulares “guerras interminables”, llegó a un mal pacto con los talibanes, por lo que se comprometió a retirar las tropas, no a cambio de un acuerdo de paz, sino como contrapartida al mero inicio de las conversaciones.  Con todo, el presidente Biden decidió mantener el acuerdo, contra la opinión de sus asesores militares, si bien retrasó la fecha de la retirada de las tropas restantes (3500) del 1 de mayo previsto al 11 de septiembre, 20 aniversario de los atentados. Asimismo, bajo el principio de la relación transatlántica de “entrar juntos, adaptarnos juntos y salir juntos», para la fecha propuesta por Joe Biden, las 7000 tropas de la OTAN restantes también habrán abandonado Afganistán[2], aun cuando Biden no discutió ni consultó a los socios de la Alianza, limitándose a informarlos de su decisión.

Sin fuerzas occidentales que protejan a la población y que se enfrenten a los grupos terroristas de la zona, como son ISIS-K[3], Al-Qaeda y, sobretodo, el grupo talibán, la situación es cada vez más insostenible, ante el encadenamiento de victorias de los talibanes, quienes estarían en disposición de hacerse con el control total del país, incluyendo la capital (Kabul), en pocos meses, tal y como se recoge en un informe de la inteligencia norteamericana conocido el 23 de junio de 2021[4].

Actualmente las fuerzas armadas afganas presentan serias insuficiencias en sus capacidades humanas, técnicas y materiales. Por un lado, hay un elevado grado de corrupción y falta de patriotismo existente dentro de las fuerzas armadas.  Hay numerosos ejemplos de ‘ascensos a la venta’, y de venta de armas en el mercado negro. Por otro lado, hay problemas operacionales en todos los servicios, incluyendo las fuerzas aéreas. Estas realizan del 80 al 90 por ciento de las intervenciones aéreas en apoyo de las fuerzas terrestres afganas[5]. Sin embargo, con la retirada de los militares extranjeros, y sus contratistas, de quienes dependen para las reparaciones, el mantenimiento, el aprovisionamiento de combustibles o la formación, su operatividad se está viendo prácticamente anulada. Esta situación será difícil de revertir ya que muchos de los contratistas extranjeros o empresas de seguridad que ofrecían estos servicios, probablemente decidan paralizarlos por miedo a la violencia talibán[6].

Asimismo, la débil situación en la que se encuentra el gobierno central de Kabul no es nueva. A partir de 2006 la inseguridad del país, la corrupción y la incompetencia por parte de los gobernantes de Kabul, dejó a la población sumida en una indiferencia y hostilidad frente a la inoperatividad del gobierno[7]. Once años más tarde, los afganos mantienen una actitud similar hacia el presidente de Afganistán[8], Ashraf Ghani, quien ha tratado, en vano, de crear un Estado soberano, democrático, unido y neutral[9]. A pesar de todo, se niega a dimitir, si bien ofrece la creación de un gobierno de unidad, de composición incierta, además de su promesa de no presentarse a unas elecciones anticipadas[10]. A esto se suma la paralización de las negociaciones inter-afganas debido a la falta de voluntad de los talibanes, quienes no han renunciado a recrear un Emirato Islámico en Afganistán[11], y cuya participación en el proceso de paz no tenía otra finalidad que lograr la retirada de las tropas occidentales del suelo afgano, “victoria” que se atribuyen.  De ahí que el anuncio de la retirada de las tropas de Afganistán, y su efectiva aplicación, haya dado lugar a una nueva oleada de violencia talibán.

Entre finales de mayo y finales junio 2021, más de 150 soldados afganos han sido asesinados por los talibanes[12],  y se han perpetrado más de 1.455 ataques mortales entre el mes de mayo y junio, según el Consejo de Seguridad Nacional de Afganistán[13]. De hecho, la violencia ha aumentado exponencialmente en provincias como Uruzgán, Kandahar, Zabul, Nangarhar, Badajshán y Tajar[14], donde se ha atacado directamente a posiciones militares de las fuerzas afganas y a la población civil entre los que destacan: activistas, trabajadores de medios de comunicación, doctores, jueces y funcionarios del gobierno, entre otros[15].

Según fuentes del ministerio de interior afgano, durante el mes del Ramadán de 2021, los talibanes fueron responsables de 200 explosiones y 15 bombas suicidas[16]. Pero, además, cabe destacar que, a pesar de que éstos proclamasen un alto al fuego de tres días el 10 de mayo 2021 con motivo de la festividad del Eïd-al-Fitr[17], se produjeron igualmente numerosos atentados:

  • 8 mayo 2021: coche bomba en una escuela femenina de educación secundaria al oeste de Kabul se cobró la vida de 85 personas y 150 heridos[18].
  • 10 mayo 2021: atentado contra un autobús en Paruán (este) dejando una decena de muertos de la minoría chiita hazara[19].
  • 15 mayo 2021: explosión en una mezquita en Kabul con un muerto y 15 personas heridas[20].
  • 30 mayo 2021: una mina terrestre explotó en la ciudad de Charikar mientras pasaba un autobús con profesores de la Universidad Al-Biruni, lo que resultó con tres muertos y 15 heridos.
  • 2 junio 2021: dos explosiones al oeste de Kabul a través de dos bombas adheridas a autobuses locales que transportaban a miembros de la minoría chiita hazara[21].

ISIS-K, quien es un actor influyente en el país[22], también ha perpetrado muchos atentados.  En todo caso, los talibanes son ya prácticamente el poder fáctico de Afganistán y en controlando aproximadamente más de la mitad del territorio[23]. Además, por más que aparenten moderación para obtener reconocimiento internacional y asistencia económica[24], no han renunciado a su aspiración de establecer un régimen teocrático con el consiguiente perjuicio para la sociedad civil, mujeres y niños, ni han roto sus relaciones con Al-Qaeda.

Tanto es así que, durante el primer fin de semana de julio 2021, como consecuencia del inicio del repliegue de fuerzas británica del país, más de 300 miembros de las fuerzas armadas afganas han huido ante el avance de los talibanes en el norte del país. A día de hoy, estos controlan casi 400 distritos y rodean varias capitales de provincias, desde la ciudad de Ghazni (en el este) hasta Maimana (en el norte) de la provincia de Faryab[25].

Entretanto, Francia y Estados Unidos ya han empezado a organizar la marcha de cientos de intérpretes y otras profesiones que han colaborado con ellos y sus respectivas familias. Sin embargo, desde 2020, se han negado más de 1.500 visados americanos destinados a ciudadanos afganos, sumiéndolos en una situación desesperada para ellos y sus familias, quienes corren serio peligro ante el probable regreso al poder de los talibanes[26].

Con todo, a pesar de que los norteamericanos hayan decidido abandonar suelo afgano, Joe Biden, en la reunión mantenida el viernes 25 de junio 2021 con el presidente de Afganistán, Ashraf Ghani, y el jefe del Alto Consejo de Reconciliación de Afganistán, Abudullah Abdullah, ha asegurado que va a existir un apoyo económico, político y militar por parte de Estados Unidos. Por tanto, Washington va a mantener una fuerza residual de 650 soldados para proteger la representación diplomática de Estados Unidos y se encargará, junto con Turquía, de la seguridad del aeropuerto de Kabul.  Pero no parece que esto vaya a ser suficiente para parar a los talibanes.

Por otro lado, el vacío de poder que dejan Estados Unidos y la Alianza Atlántica empiezan a llenarlos otras potencias regionales.  Este junio de 2021, los ministros de Relaciones Exteriores de China, Afganistán y Pakistán se reunieron para discutir el futuro de Afganistán. Pekín estaría intentando un acomodo con los talibanes para que Afganistán forme parte de su iniciativa de la Nueva Ruta de la Seda [27]. De la misma forma, India, revirtiendo su política de abstención y no colaboración con los talibanes, ha iniciado conversaciones diplomáticas con representantes del grupo terrorista en Qatar; mientras que Pakistán, fiel cooperante en la sombra de los talibanes, sufre un ataque de cuernos y ve las iniciativas de la India como “saboteadores externos que podrían descarrilar los esfuerzos de paz de Afganistán”[28]. Asimismo, otros actores como Irán, Rusia o Turquía participan de este nuevo escenario.

Con esta difícil situación y amalgama de actores compitiendo por la influencia y el control del país, la Unión Europea y Estados Unidos, como socios históricos de Afganistán, deberían al menos continuar prestando un alto nivel de asistencia política, técnica, y financiera, condicionado a la preservación de los logros en derechos humanos y libertades[29]. También, deben apoyar, como sugiere Robert Gates, la creación de un gobierno de unidad nacional fuerte que incluya a todos los partidos (excepto los talibanes). Desde el ámbito militar, se debe ayudar al gobierno de Kabul para mantener a los contratistas que brindan apoyo a sus fuerzas armadas y de seguridad, de modo que los afganos tengan alguna oportunidad de frenar a los talibanes[30].

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[1] Ruiz Devesa, D. & Portero Alférez, N. “Afganistán: las fuerzas internacionales deben permanecer”, Sistema Digital, 24 marzo 2021, disponible en línea: https://fundacionsistema.com/afganistan-las-fuerzas-internacionales-deben-permanecer/

[2] “Los aliados de la OTAN abandonarán Afganistán junto a Estados Unidos”, France 24, 14 mayo 2021, disponible en línea: https://www.france24.com/es/estados-unidos/20210414-guerra-afganistan-eeuu-talibanes-biden-retirada

[3] Islamic State Khorasan

[4] Lubold, G. & Trofimov. Y. “Afghan Government could collapse six months after U.S. withdrawal, New Intelligence Assesment says”, The Wall Street Journal, 23 junio 2021, disponible en línea: https://www.wsj.com/articles/afghan-government-could-collapse-six-months-after-u-s-withdrawal-new-intelligence-assessment-says-11624466743

[5] Everstine, B.W. “Top U.S. Defense Officials: Afghan Air Force capability ‘Key’ after withdrawal”, 6 mayo 2021, disponible en línea: https://www.airforcemag.com/top-u-s-defense-officials-afghan-air-force-capability-key-after-withdrawal/

[6] Gibbond-Neff, T., Cooper, H. & Schmitt, E. “Afghan pilots wonder will keep them flying”, New York Times, 22 junio 2021.

[7] Gates, R. “We cannot afford to turn our backs on Afghanistan”, New York Times, 13 junio 2021.

[8]“Ghani muestra su predisposición a terminar su mandato con “una paz asegurada” en el conflicto de Afganistán”, 4 mayo 2021, Europapress, disponible en línea: https://www.europapress.es/internacional/noticia-ghani-muestra-predisposicion-terminar-mandato-paz-asegurada-conflicto-afganistan-20210504202101.html

[9] (Ibid, 2021).

[10]“Los talibanes aseguran que no tienen intención de hacerse con el poder por la fuerza en Afganistán”, 8 mayo 2021, Europapress disponible en línea: https://www.europapress.es/internacional/noticia-taliban-aseguran-no-tienen-intencion-hacerse-poder-fuerza-afganistan-20210508151805.html

[11]“Los talibanes aseguran que no tienen intención de hacerse con el poder por la fuerza en Afganistán”, Europapress 8 mayo 2021, disponible en línea: https://www.europapress.es/internacional/noticia-taliban-aseguran-no-tienen-intencion-hacerse-poder-fuerza-afganistan-20210508151805.html

[12] Arredondas, M. “Los Talibanes instan a Turquía a abandonar Afganistán junto con el resto de las tropas de la OTAN”, 11 junio 2021, Atalayar, disponible en línea: https://atalayar.com/content/los-talibanes-instan-turqu%C3%ADa-abandonar-afganistán-junto-con-el-resto-de-las-tropas-de-la

[13] Khodaiberdi, S. “Los talibanes realizaron 1.455 ataques el mes pasado en Afganistán”, 6 junio 2021, Anadolu Agency, https://www.aa.com.tr/es/mundo/los-talibanes-realizaron-1455-ataques-el-mes-pasado-en-afganistán/2265070

[14] “Los talibanes han perpetrado 141 ataques en las últimas 24 horas en Afganistán”, 2 mayo 2021, Europapress, disponible en línea: https://www.europapress.es/internacional/noticia-taliban-perpetrado-141-ataques-ultimas-24-horas-afganistan-20210502170556.html

[15] Resolución del Parlamento Europeo, de 10 de junio 2021, sobre la situación en Afganistán (2021/2712(RSP)).

[16] Atakpal, H. “Afghanistan: 255 civilians killed during Ramadan”, 11 mayo 2021, Tolo News, disponible en línea: https://tolonews.com/afghanistan-172098

[17] “Afganistán: los talibanes declaran un cese el fuego de 3 días para la festividad del Eid”, 10 mayo 2021, France 24, disponible en línea: https://www.france24.com/es/medio-oriente/20210510-afganistán-los-talibanes-declaran-un-cese-el-fuego-de-3-d%C3%ADas-para-la-festividad-del-eid

[18] Ansar, M. Afghans Condemn ‘Cowardly’, ‘inhuman’ School attack”, 9 mayo 2021, Tolo News, disponible en línea: https://tolonews.com/afghanistan-172050

[19] “Estado Islámico reclama la autoría de un atentado contra un autobús en el este de Afganistán”, 11 mayo 2021, Europapress, disponible en línea: https://www.europapress.es/internacional/noticia-estado-islamico-reclama-autoria-atentado-contra-autobus-afganistan-20210511094856.html

[20] “Termina la tregua en Afganistán tras el fin del ramadán con los diálogos de paz estancados”, 16 mayo 2021, France 24, disponible en línea: https://www.france24.com/es/asia-pac%C3%ADfico/20210516-afganistan-tregua-ataque-talibanes-dialogos

[21]  “Afganistán: un doble atentado contra microbuses vuelve a enlutar Kabul”, 2 junio 2021, France 24, disponible en línea: https://www.france24.com/es/asia-pac%C3%ADfico/20210601-ataque-afganistan-microbuses-minoria-hazara

[22] Arredondas, M. “Los Talibanes instan a Turquía a abandonar Afganistán junto con el resto de las tropas de la OTAN”, 11 junio 2021, Atalayar, disponible en línea: https://atalayar.com/content/los-talibanes-instan-turqu%C3%ADa-abandonar-afganistán-junto-con-el-resto-de-las-tropas-de-la

[23] Borrell, J. “Afganistán: palabras del Alto Representante/Vicepresidente Josep Borrell en el debate plenario del PE”, 8 junio 2021, Estrasburgo.

[24] Gates, R. “We cannot afford to turn our backs on Afghanistan”, New York Times, 13 junio 2021.

[25] Ghraham-Harrison, E. & Sabbagh, D. “Hundreds of Afghan security forces flee as districs fall to Taliban”, 4 julio 2021, disponible en línea: https://www.theguardian.com/world/2021/jul/04/hundreds-of-afghan-security-forces-flee-as-districts-fall-to-taliban

[26] Zuccino, D. & Rahim, N. “Wanted: Visas to flee Taliban”, The New York Times, 19 junio 2021.

[27] Zuccino, D. & Rahim, N. “Wanted: Visas to flee Taliban”, The New York Times, 19 junio 2021.

[28] Zuccino, D. & Rahim, N. “Wanted: Visas to flee Taliban”, The New York Times, 19 junio 2021.

[29] Borrell, J. “Afganistán: palabras del Alto Representante/Vicepresidente Josep Borrell en el debate plenario del PE”, 8 junio 2021, Estrasburgo.

[30] Gates, R. “We cannot afford to turn our backs on Afghanistan”, New York Times, 13 junio 2021.