Aunque todavía es mayoritario el porcentaje de españoles que están más preocupados con los efectos de la crisis del coronavirus sobre la salud, un 40,8 por ciento; según se está controlando la pandemia, los ciudadanos están cada vez más intranquilos con las consecuencias que se están produciendo en la economía y en el empleo.

En estos momentos, un 34 por ciento de la población está ya más preocupada por los efectos económicos y laborales del virus, que, por los efectos sobre la salud, según el CIS. Esta nueva realidad, refleja que ya ha pasado lo peor de esta primera ola de la pandemia. Pero, también la necesidad de recuperar cuanto antes la actividad económica con todos los estímulos y ayudas que sean precisas.

En esta recuperación de sectores básicos de nuestra economía, estamos viendo como el Gobierno de la nación está implementando toda una serie de medidas por sectores para que la economía española vuelva a crecer y a crear empleo. Y mientras, a través del diálogo social, se ha acordado la prórroga de los Ertes, por ahora, hasta finales de septiembre.

En este clima de reconstrucción solo cabe la unidad y el acuerdo para salir todos adelante. Por eso, no es entendible la actitud del principal partido de la oposición intentando acosar al gobierno en todo momento y en cualquier tema. El penúltimo ejemplo es la falsa polémica sobre como llegan los turistas al aeropuerto Adolfo Suarez.

Parece mentira que el PP no entienda que uno de los sectores fundamentales para recuperar la economía es el turismo. Lo que ha llevado al gobierno a establecer una serie de medidas encaminadas fundamentalmente a que no se pierda la temporada de verano, con la llegada de turistas extranjeros y sobre todo con el mercado interior. Es fundamental recuperar la actividad turística, pero con las mayores garantías de seguridad.

Pero no hay que engañarse. Un porcentaje muy elevado de familias españolas están soportando situaciones vitales muy duras y de muy diverso tipo. Una realidad vital que se refleja muy bien en los datos del barómetro del CIS de junio, donde nos da una certera radiografía de hasta donde pueden llegar el turismo interno:

  • Un 65,7 por ciento de los españoles no se irá de vacaciones. Cuando se pregunta a la población si este verano tiene pensado irse de vacaciones, un 65,7 por ciento dice que no; un 27,2 por ciento, afirma que sí; y un 7,1 por ciento, no sabe, duda.
  • Ese 27,2 por ciento de españoles que afirma que si se irá de vacaciones tiene pensado desplazarse por España mayoritariamente. Concretamente, el 89,9 por ciento. Frente a un 6 por ciento que piensa ir al extranjero.
  • En cuanto a la duración de las vacaciones, un 40,6 por ciento planea más de dos semanas; un 33,1 por ciento, entre una y 2 semanas; un 19,6 por ciento, una semana; y menos de una semana, un 5,1 por ciento.
  • El lugar al que planean ir de vacaciones es mayoritariamente a localidades costeras, un 52, 6 por ciento; a municipios rurales, un 24,6 por ciento; a ciudades de interior, un 13,1 por ciento; a islas, un 9,7 por ciento; y será un viaje en ruta, un 7,3 por ciento.
  • El tipo de alojamiento que se utilizará será: segunda residencia, un 27,8 por ciento; hotel o aparta hotel, un 26,3 por ciento; vivienda completa en alquiler, un 20,4 por ciento; vivienda de familiares, amigos o empresas cedidas gratuitamente, un 14,7 por ciento; alojamiento de turismo rural, un 10,1 por ciento; camping, un 7,1 por ciento; y pensiones, hostal, motel, un 1,8 por ciento.
  • El tipo de vacaciones será de sol y playa para un 51,8 por ciento; turismo de naturaleza, para un 38,2 por ciento; turismo cultural, un 19,9 por ciento; visitas a familiares o amigos, un 17,6 por ciento; turismo gastronómico, un 12,4 por ciento; asistencias a ferias como particular, un 6,8 por ciento; turismo deportivo, un 6,5 por ciento; y turismo de salud, termal y de bienestar, un 4,8 por ciento.
  • El tipo de transporte que se piensa utilizar preferentemente es el coche particular para un 82,9 por ciento de la población; el avión, un 13 por ciento; el tren, un 3,4 por ciento; el ferry/barco, un 3 por ciento; autobús, un 2,2 por ciento y vehículo de alquiler, un 2 por ciento.

En todos los casos, seis de cada diez españoles consideran que para que este verano tengamos vacaciones seguras es necesario implantar medidas sanitarias adicionales. Desde dotar de más recursos al sistema sanitario, reforzar los protocolos de seguridad en el transporte colectivo, en las actividades turísticas, limitar el aforo en las piscinas y playas, y el uso obligatorio de mascarillas, entre otros.

Estos deseos revelan preocupación, al tiempo que deseo de descanso con seguridad. Pero, con estos datos del CIS en la mano, van a ser necesarias más políticas de incentivación del turismo exterior e interno desde todas las administraciones, ya sean locales, autonómicas o estatal.

Es necesario ayudar para que un porcentaje mayor de españoles puedan disfrutar de un periodo de vacaciones. Hay que multiplicar programas como los del IMSERSO a otros muchos colectivos para conjugar el derecho al descanso y al disfrute personal, con la creación de empleo y el consiguiente crecimiento económico. Si no se hace, si no se incentiva el turismo interno, ya podemos decir que serán muchos más los Ertes que habrá que prolongar como mínimo hasta diciembre. Y la recuperación económica llegará más tarde.

Nos jugamos mucho. Es tiempo de unidad y de solidaridad.