El 11 de octubre de 2014, el director de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA), David Howman, alertó que el crimen organizado controlaba una cuarta parte del deporte profesional en el mundo. Y lo hacía, según sus palabras en una conferencia sobre seguridad en el deporte celebrada en Londres, de maneras tan diversas como el dopaje, las apuestas ilegales, la evasión fiscal, la financiación irregular o la coerción.

Su diagnóstico era claro para quien quisiera escuchar, y se puede resumir tres de sus frases. La primera, ā€œla mayor amenaza para el deporte es el crimen organizadoā€. La segunda, ā€œno se puede catalogar como amaƱo de partidos o sobornos, es crimen organizadoā€. Y la tercera, cuando, pidió unidad y un plan: ā€œAhora, los buenos tienen que prevalecer.ĀæQuiĆ©nes son los buenos? Que se unan y se aseguran de que tenemos un plan, porque si no, los malos ganarĆ”nā€.

Estas declaraciones muestran la gravedad de la corrupción en el deporte. Un problema, que no es aislado y puntual, si no que se extiende como una metÔstasis por todos los deportes y niveles, hasta llegar al deporte amateur. Hay que actuar ya, y hay que informar de lo que pasa a los ciudadanos para que sean conscientes, participen y respalden a sus gobiernos en una lucha sin cuartel frente a estas prÔcticas. Caiga quien caiga, aunque entre ellos se encuentren algunos o muchos ídolos deportivos. Porque hasta ahora, parece que solo nos preocupa y sobrecoge cuando escuchamos o leemos alguna noticia como:

  • Desmantelan una red de amaƱos de partidos de tenis.La Guardia Civil ha desmantelado una organización criminal especializada en la corrupción de eventos deportivos de tenis de las categorĆ­as ‘Futures’ y ‘Challenger’ y ha detenido a 34 personas, seis de ellos tenistas. La organización habrĆ­a podido ganar con estos amaƱos mĆ”s de medio millón de euros.01/12/2016.
  • ā€œEl sistema estaba podrido. La Federación Internacional de Atletismo (IAAF), teórica garante del juego limpio, hacĆ­a la vista gorda hacia el dopaje y, ademĆ”s, su cĆŗpula se enriquecĆ­a con ello. ā€œLa corrupción era parte integral de la IAAFā€, denuncia el informe de 90 pĆ”ginas que la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) hizo pĆŗblico este jueves en MĆŗnich. Diario As. 14/01/2016.
  • ā€œBBC destapa un masivo amaƱo de partidos de tenis y el propio Djokovic lo reconoce. La cadena britĆ”nica habrĆ­a visto documentos que mostrarĆ­an quĆ© jugadores estĆ”n siendo investigados, entre los que estĆ”n algunos entre los 50 mejores del mundo e incluso ganadores de Grand Slamā€. El Confidencial. 18/01/2016.
  • ā€œLos amaƱos son el problema mĆ”s importante que tiene hoy el deporte”. Javier Tebas, Presidente de la Liga de FĆŗtbol Profesional. EFE.17/02/2016.
  • La Agencia Tributaria reclama a Unidad Editorial, empresa editora del diario El Mundo, toda la documentación sobre Football Leaks. La petición se basa en que la información ā€œdesvela transacciones financieras turbias en el mundo del fĆŗtbol profesional europeo y descubre las trampas fiscales utilizadas por algunas de las mayores estrellas delcontinenteā€.13.12.2016.
  • Y podrĆ­amos seguir, como seƱala Transparencia Internacional, con los escĆ”ndalos a la hora de elegir Qatar como sede del Mundial de fĆŗtbol y las posteriores denuncias sobre las condiciones laborales de los trabajadores que allĆ­ hacen las obras; la interferencia polĆ­tica en el fĆŗtbol asiĆ”tico; las corruptelas en el deporte de Ɓfrica; la financiación de los Juegos OlĆ­mpicos de invierno de Sochi; el dopaje en el ciclismo;la procedencia de los fondos para la Copa Mundial de FĆŗtbol en Rusia; el control del cricket en Bangladesh; la propiedad de los clubes de fĆŗtbol en el Reino Unido, y la corrupción en los deportes universitarios de Estados Unidos, entre otros muchos casos y paĆ­ses.

El deporte es un factor importante para el desarrollo humano y para la convivencia social. Pero cada vez mÔs, corrupción y deporte van de la mano, porque una visión del deporte como mero negocio, y las enormes cantidades de dinero y poder que mueve, hace que muchos lo utilicen sin escrúpulos para su mero interés criminal.

Esta realidad, que hay denunciar sin tapujos, hace ineludible la adopción de medidas urgentes en el Ômbito europeo e internacional que supongan un cambio real. Un punto de inflexión en todos los niveles y deportes. La prevención, la sanción y el control son bÔsicas en el Ômbito europeo e internacional de la gestión del deporte. Pero para ser efectivas, tiene que ir de la mano de mayor transparencia y, sobre todo, de una armonización y unificación, a nivel global, de todas las medidas.

¿Cómo es posible que entidades privadas gobiernen los mayores acontecimientos deportivos del mundo, decidan donde se celebran, y en ocasiones se permiten amenazar a Estados soberanos cuando algunas de sus federaciones no cumple la ley nacional? ¿Cómo es posible que se permita la opacidad financiera en la gran mayoría de los acontecimientos deportivos? Pues ha sido posible, porque ha habido mucha dejación de funciones y mucha presión.

Pero esos tiempos parece que estĆ”n acabando, cuando se escucha al comisario europeo de EconomĆ­a y Fiscalidad, Pierre Moscovici, decir que ā€œexiste una economĆ­a del fĆŗtbol, por llamarla de alguna manera, que debe ser revisada, porque tenemos que luchar contra las actividades de algunos intermediarios ilegales, o incluso legales, pero que estĆ”n empujando a jugadores muy jóvenes hacia zonas de incertidumbre desde el punto de vista moral y legal”. Y, a continuación, reiterar que las filtraciones de Football Leaks “muestran claramente que necesitamos una acción conjunta para establecer una fiscalidad justa en la Unión Europea y en el mundo”.

Una actitud muy positiva y un paso importante, aunque hay que ir mÔs allÔ con medidas concretas de manera inmediata. Por ejemplo, un hecho transcendental, podría ser que dentro de Naciones Unidas se creara una Agencia contra la corrupción en el deporte. Que entre otras cosas, obligara a las federaciones y clubes a disponer de Códigos de Buenas PrÔcticas, cuyo incumplimiento pudiera llevar hasta la expulsión de las competiciones deportivas, tanto de los deportistas corruptos como de los propios clubes.

Es posible limpiar el deporte. ”Participemos!