Los datos de la encuesta de “Tendencias de asociacionismo en España” realizada por el Centro de Investigaciones Científicas (CIS), confirman el declive de la participación ciudadana en España, donde el 62,9 por ciento de la población no ha pertenecido nunca a una asociación cívica, cultural, social o política, y que solo un 22,3 por ciento esté asociado en la actualidad.

Esta crisis del capital social, como es denominada por Putnam, está sucediendo en el resto de las democracias asentadas del mundo, con el peligro que conlleva para la democracia y el bienestar. Ya que tanto el asociacionismo como la participación cívica tienen gran influencia en el desarrollo económico, en el ámbito político, y en la cohesión social de una sociedad.

Tras destacarse en un anterior artículo (Crisis del capital social (1)) el bajo nivel de asociacionismo, las diferencias existentes por sexo y edad a la hora de asociarse, el tipo de asociaciones en las que participan los que se asocian, y la existencia de diversos motivos para no pertenecer a ningún tipo de asociación u organización, ahora vamos a destacar otros aspectos relevantes.

Y en un segundo artículo (Crisis del capital social (2)) que la población en general considera que pertenecer a un partido político no da a los afiliados mucha capacidad de participar en la toma de las decisiones más importantes; que se ve muy útil pertenecer a un sindicato para proteger y mejorar los derechos laborales, pertenecer a una organización feminista para promover la igualdad de género en la sociedad española, y a una organización ecologista para alertar a la sociedad de los riesgos del cambio climático, ahora se va a analizar el grado de influencia que los ciudadanos creen que tienen distintas organizaciones en las decisiones políticas en España.

De los datos de la encuesta se puede destacar que los españoles consideran que los partidos políticos, las organizaciones empresariales, los sindicatos, las organizaciones feministas y las asociaciones religiosas, son las organizaciones que más influyen en las decisiones políticas en España.

Concretamente, un 70,6 por ciento de la población creen que los partidos políticos influyen mucho o bastanteen las decisiones políticas en España. Un 64,1 por ciento, cree que las organizaciones empresariales: Un 49,1 por ciento, los sindicatos. Un 45,3 por ciento, las organizaciones feministas. Y un 37,4 por ciento, las asociaciones religiosas.

En sentido contrario, los españoles consideran que las organizaciones que tienen poca o ninguna influencia en las decisiones políticas en nuestro país son las asociaciones de vecinos, las organizaciones pacifistas, las organizaciones antiglobalización o altermundistas, las asociaciones juveniles, las asociaciones de personas mayores, jubiladas y o pensionistas y las organizaciones ecologistas.

Concretamente, un 66,5 por ciento de la población creen que tienen poca o ninguna influencia las asociaciones de vecinos. Un 61,9 por ciento, las organizaciones pacifistas. Un 59,8 por ciento, las asociaciones juveniles. Un 53,4 por ciento, las asociaciones de personas mayores. Y un 44,1 por ciento, las organizaciones ecologistas.

Ante este panorama de crisis del capital social, es necesario conocer si los ciudadanos piensan que el papel de todas estas organizaciones va a ser más importante o menos los próximos años.

En este sentido, cuando se pregunta a la población en la encuesta del CIS por el grado de influencia en las decisiones políticas que en España tendrán cada una de estas organizaciones dentro de 5 años, si mayor, igual o menor que en la actualidad, se observa:

  • Las organizaciones que los ciudadanos consideran que tendrán mayor grado de influencia dentro de cinco años son las asociaciones de vecinos, un 50,8 por ciento así lo cree; los sindicatos, un 46,6 por ciento; los partidos políticos, un 45,2 por ciento; las organizaciones feministas, un 39,6 por ciento; las ecologistas, un 38 por ciento; y las pacifistas, un 32,8 por ciento.
  • Las organizaciones juveniles, las pacifistas, las asociaciones de personas mayores y las organizaciones empresariales son las que creen que tendrán menor grado de influencia en las decisiones políticas en España. Concretamente, así lo cree un 47,8 por ciento respecto a las asociaciones juveniles. Un 21,7 por ciento con las organizaciones pacifistas. Un 21,6 por ciento, con las asociaciones de personas mayores. Y un 20,3 por ciento con las organizaciones empresariales.

En definitiva, es apremiante combatir las causas que están llevando a estos niveles tan bajos de participación. Y, al mismo tiempo, es preciso que desde todas las administraciones y desde la sociedad en su conjunto se realicen planes de actuación para promover una mayor participación, empezando por el sistema educativo.

Tenemos que ser conscientes de la importancia de la participación para fortalecer nuestro papel como ciudadanos. Pero, además, porque aumentar el asociacionismo y la participación cívica traerá mejores resultados económicos, políticos y sociales para España. Y en consecuencia aumentará la calidad de nuestra democracia, que ya es una de las mejores del mundo.