El compromiso con Bruselas para reformar los subsidios de desempleo antes de finalizar el pasado año 2022 está urgiendo al Gobierno a tener un proyecto que mandar al Congreso para su aprobación. Presentarlo en las próximas semanas aligerará sin duda los escollos que pueda haber para recibir un nuevo paquete de ayudas provenientes de los fondos Nex Generation.

No es tarea fácil a tenor de las informaciones que se filtran. Primero por las diferencias entre los ministerios de economía y trabajo; luego las discrepancias con los sindicatos y empresarios; y para terminar por el escaso tiempo para llevarlo a la mesa del diálogo social.

El retraso de una propuesta por parte del Ministerio de Trabajo se presentó el pasado día cinco, y las declaraciones de los ministerios afectados manifestando sus discrepancias no es la mejor forma de comenzar una negociación que afecta a miles de personas.

Estamos hablando de reformar un subsidio que es la última red de protección para quienes no encuentran trabajo. Por eso, lo fundamental es llegar a más personas, mejorar las prestaciones y darles las herramientas adecuadas para su reincorporación al mundo laboral. Los afectados actualmente rondan los 800.000 perceptores que acabada su prestación contributiva pueden acceder al 80% del IPREM (unos 480 €), con una duración que depende de los días o meses trabajados, la edad, y las cargas familiares.

Es lógico que cualquier gobierno se plantee reducir una bolsa de paro estructural, costosa y difícil de gestionar. Por ello, el Ministerio de Economía plantea repartir las cantidades que le corresponden al perceptor como un subsidio descendente, de tal forma que al principio perciba más de los 480 € y al final se reduzcan las cantidades. ¿Con qué objetivo? Con el de incentivar la búsqueda de empleo y sino lo encuentra, siempre puede recurrir al Ingreso Mínimo Vital.

Este principio se refuerza activando el compromiso de búsqueda de empleo que firman los parados. Ahora bien, actualmente la ley ampara al parado que rechaza un empleo para el cual puede alegar su incapacidad o no idoneidad. Por otro lado, el compromiso de buscar empleo debe ir acompañado con el reciclaje, la formación adecuada, los itinerarios para el empleo. El problema es que estas políticas activas están ya diseñadas y no se cumplen, porque se precisa personal, orientadores, buscadores de empleo en las empresas y polígonos de todo el país.

Al mismo tiempo, Economía plantea la compatibilización del subsidio (el 40% del IPREM) con un trabajo a tiempo completo durante dos meses. También se extiende el subsidio a los menores de 45 años sin responsabilidades familiares, siempre y cuando se haya agotado la prestación contributiva por haber trabajador mas de 360 días, y en el caso de los mayores de 52 años estas ayudas se perciben hasta la jubilación.

Con estas medidas el Ministerio de Economía prevé crear 350.000 empleos en dos años provenientes de lo que él denomina, paro estructural.

Para el Ministerio de Trabajo es fundamental elevar la cuantía y el tiempo de las percepciones, de tal manera que sus usuarios puedan cobrar más que en la actualidad. Proponen que en lugar de cobrar el 80% del IPREM en los seis primeros meses, se cobre el 110% que serían unos 660€, y que en los siguientes seis meses sea el 90% (540€), para a partir del año el 70% (420€). También propone aumentar el período de prestaciones durante más meses respecto de la situación actual y la compatibilidad con un empleo a tiempo completo, en las mismas condiciones que lo hace el M. de Economía.

El derecho al subsidio lo amplia el Ministerio de Trabajo a los trabajadores del campo de fuera de Extremadura y Andalucía, (actualmente perceptores del subsidio agrario) y a los 150.000 menores de 45 años sin cargas familiares.

Respecto del compromiso de búsqueda de empleo, para el M. de Trabajo la actual Ley de Empleo ya incluye un modelo de acceso al empleo con itinerarios, orientadores y formación, y es en esas políticas activas donde hay que centrarse y desarrollarlas con los recursos adecuados.

De las declaraciones de los Secretarios de Estado de los dos ministerios, se perciben bastantes diferencias. Esas discrepancias que vienen aireándose a los medios de comunicación, no son la mejor carta de presentación de un proyecto que puede afectar a más de un millón de ciudadanos y ciudadanas, y mucho menos en un momento como el que vivimos de tensión y confrontación política con las derechas.

Las primeras reacciones de los sindicatos al documento del M. de Trabajo presentado el pasado día 5 han sido de “insuficiente y parcial”, porque las cuantías propuestas, aunque las de Trabajo mejoran las actuales quedan muy por debajo de lo que ellos consideran adecuadas Además no se tiene en cuenta los vacíos de cobertura y no trata de igual manera a las personas jóvenes ni a las mujeres.

Para CEOE, el texto presentado no establece suficientes incentivos que sirvan para la activación en la búsqueda de empleo, y los que se plantean son insuficientes a su juicio. Además, no hay un análisis financiero del coste de las propuestas presentadas.

La urgencia de llegar al 31 de diciembre con los deberes hechos puede hacer que la negociación en la mesa de diálogo social sea muy complicada. Las prisas siempre, y en escaso más, son malas consejeras, y las discrepancias dentro del Gobierno nos pueden llevar a una Ley que no satisfaga a los interlocutores sociales ni a los grupos parlamentarios que la pueden apoyar, y mucho menos a los perceptores.