El lunes por la noche, el Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, dio su primera entrevista en televisión. Lo hizo en RTVE, certificando la necesidad de contar con unos medios de comunicación públicos, de calidad e independientes, al servicio de la sociedad española, y no del gobierno de turno.

Lanzó un mensaje de esperanza a los españoles. Pero de entre ellos, se ha destacado mucho la intención del nuevo presidente de acabar la legislatura y convocar las elecciones en el año 2020. Concretamente dijo: “Aspiro a convocar las elecciones en 2020 cuando acabe la legislatura; por tanto sí, agotaré la legislatura”.

Ante semejante afirmación, no han tardado en salir a criticar este deseo la derecha en la oposición, ya sea el PP o Ciudadanos. En el caso de Ciudadanos, su líder, que todavía no ha encontrado la brújula tras el cambio de gobierno, decía que “hace tres semanas, Sánchez engañó a los españoles, porque dijo que cuanto antes había que convocar elecciones generales, y la realidad es que lo único que quería era llegar de cualquier manera y a cualquier precio a la Moncloa y atrincherarse».

Estas palabras reflejan la irritación y la impotencia de un líder político que ve como la realidad de los españoles mejora, recuperando derechos, al mismo tiempo que el protagonismo de Ciudadanos se va reduciendo, mientras deciden qué hacer a partir de estos momentos.

La primera conclusión de lo sucedido estas semanas, es cómo ha cambiado España. Dos imágenes pueden reflejar este cambio de dinámica y de gobierno. Enero de 2018, miles de coches atrapados en las carreteras por la nieve. Junio de 2018: llega a Valencia el barco Aquarius.

El 10 de enero de 2018, en un artículo titulado “10 acuerdos de País”, escribía lo siguiente:

“Decía Montesquieu que cuando un Gobierno dura mucho tiempo se descompone poco a poco y sin notarlo. Se podía añadir, que hay ocasiones donde el tiempo se le hace muy largo al Gobierno y se descompone rápidamente y notándolo toda la población. Este segundo caso, es el que está ocurriendo en España, con el Gobierno del PP, que preside Mariano Rajoy.

…Las imágenes de miles de coches atrapados en las carreteras el pasado fin de semana por la nieve, y la descoordinación primero y la falta de asunción de responsabilidades después por parte del Gobierno, han evidenciado algo que ya intuyen cada vez más millones de españoles: España tiene un Gobierno noqueado, con un proyecto agotado y más pendiente de las intrigas internas, para quedarse con la posible herencia institucional, que de ocuparse del interés general de los españoles.

En este contexto, España necesita una nueva idea de país que impulse su desarrollo social, político y económico las próximas décadas, en un mundo que ha entrado en una nueva era digital, que debe ser aprovechada para conseguir el mayor bienestar para todos los españoles.

Esta nueva idea de España, en la que tiene que involucrarse toda la sociedad, puede y debe ser liderada por el PSOE. En este camino, es importante la intervención realizada por su Secretario General, Pedro Sánchez, donde se ha mostrado dispuesto a liderar las grandes transformaciones que exige España…

Diez acuerdos que responden a los tres principales retos de España: el del combate contra la desigualdad, la regeneración democrática y propiciar una recuperación económica justa…

Es una nueva oportunidad para España y el PSOE. Veremos si la proximidad del calendario electoral hace que el resto de fuerzas políticas piense más en sus propias expectativas o en el interés general de los españoles.”

Estas reflexiones muestran dos cosas. La primera, lo rápido que cambian las cosas. Y la segunda, y más importante, que el PSOE en la oposición ya estaba preparado para aumentar el bienestar y el progreso en España con sus “10 acuerdos de país”. Diez acuerdos, que ahora en el Gobierno se pueden desarrollar, y trasladar a la vida cotidiana de los ciudadanos.

Algo bueno para los españoles, algo bueno para España. Pero algo que pone de los nervios a Rivera, que solo piensa en su posible beneficio electoral y no en el bien de España, por muchas banderas que le rodeen.

España necesitaba un cambio. España necesitaba más derechos. Y eso es lo que se está construyendo.