Es la de FeijoĂł una polĂtica gruesa y bajita, con poca altitud de miras. Casado al menos levantaba la voz, pero su nueva versiĂłn no levanta ni el ĂĄnimo. El partido popular parece que crece en un entorno de monte electoral bajo, donde la competencia es la compaĂąĂa del bombero torero (Ciudadanos en llamas y Vox de capea). En el Partido Popular, conocedores de que el mejor ataque es el atraque (primera acepciĂłn RAE) se arriman a cualquier discurso que les sirva de abrigo contra la necesidad de ofrecer opciones de gobierno real.  Algo cada vez mĂĄs difĂcil, porque ser conservador en un mundo en el que ya poco se conserva y todos son problemas frescos del dĂa, con las respuestas enlatadas terminas dando la lata. Con el pescado va que viene, pero meter en conserva los problemas sociales del dĂa (a lo Rajoy, por cierto) es un sĂŠ o no sĂŠ. Ya se sabe, pero es lo que hay ahĂ viniendo de Galicia, tierra de conservas.
Andan emocionalmente empinados (segunda acepciĂłn) porque el partido va empinado (sexta acepciĂłn) en las encuestas gracias a que su lĂder aguanta empinado (cuarta acepciĂłn) sobre sus pies. La cuestiĂłn central es cuĂĄnto tiempo se aguanta empinado de pies sin acabar en fascitis o dolor de empeines. Que dilema el de FeijoĂł, elegir entre fascitis plantar para sacar cabeza o fascitis palmar como Abascal y en su momento Casado. De pie saca en apariencia un palmo y de mano posiblemente dos palmos de narices. Mi consejo, âpalmero sube a la palmaâ, que todo catĂłlico sabe cĂłmo acabĂł el de la borriquilla que tambiĂŠn llegĂł entre palmas y olivos. Me refiero a Rivera, claro. Aunque igual ya estĂĄ en ello, pero esperando para ir a que llegue el prĂłximo âjet-foilâ⌠Es lo interesante del lĂder del PP, que marcha en burra, pero aĂşn no hay dĂa en que dĂŠ pie sin traspiĂŠs.
Hace ya tiempo que escribĂ en estas pĂĄginas que en ocasiones las encuestas paralizan y desorientan mĂĄs que son brĂşjula de decisiones. Aunque paralizarse y desorientarse tambiĂŠn es una decisiĂłn, aunque parezca indecisiĂłn. Como ser ateo y definirte negativamente: eres lo que eres debido a que no crees que algo sea. Luego la negaciĂłn es fundamento y raĂz de la afirmaciĂłn. Vamos, que hay que creer en dios (su no existencia) para ser ateo. Lo cantaba la canciĂłn âateos los quiere dios, que no agnĂłsticos como eres tĂşâ (Âżo era comunistas? Âżanarquistas? Âżraperos? bueno algĂşn culpable habitual). DespuĂŠs de hacer la de TarzĂĄn y alejarme por las ramas vuelvo al quid haciendo chitĂłn para no liar la liana.
ÂżDo you remember? Castilla y LeĂłn; MaĂąueco asĂ tratado de letras trastocado por quien acabĂł al fin y al cabo cascado⌠Un Guillermo Tell con arco luciendo tanta precisiĂłn histĂłrica como futura (Tell le daba a la ballesta. No sĂŠ si a la calle, pero el perito ahistĂłrico construyĂł las arcadas del amor que los llevĂł de calle y aunque encallĂł no callĂł. Es mĂĄs, se hizo fotos) lanzĂł las flechas de la mayorĂa minoritaria (âQuince aĂąos tiene mi amorâ y no acabaron enchironados. Es que el franquismo tenĂa un delitoâŚ) y se dieron con⌠la realidad. Y es que en las condiciones actuales las estimaciones de las encuestas apuntan, pero no disparan; mĂĄs que nada por andar la cuerda floja de la campaĂąa electoral y clima (bandwagon o underdog). Toda estimaciĂłn flota en el âceteris paribusâ del maĂąana y mal interpretadas llevan al âceteris paribusâ polĂtico en el presente. En resumen, quien se acomode en el nido de las estimaciones electorales y se fie de la virgen y no corra, se lo llevarĂĄ la corriente de opiniĂłn del consenso demoscĂłpico. Creo, ahora que lo pienso, que en el PP le llaman autocomplacencia Âżo era auto contemplativo? No puede ser auto cuando no se baja del burro del negocio, pero cuido solo de mi negocio. Bueno, les deseo omnisciencia plenipotenciaria (con arco) o en su defecto el efecto embriagador del consenso demoscĂłpico (lo que pasa es que la banda estĂĄ borrachaâŚ). Confieso que dar con la estimaciĂłn en la âmĂłnadaâ (Leibniz pitagĂłrico) o en âconsenso demoscĂłpicoâ (a los chinos), puestas juntas, son ideas que dan para una filosofĂa dialĂŠctica de la ciencia social actual o en su defecto de los profetas subidos a la columna. Y eso tirando bajo.
