La legislatura avanza a toda marcha. Los compromisos del Gobierno se cumplen. Las leyes más emblemáticas salen adelante con apoyos amplios. A pesar de la pandemia. Y a pesar de la radicalidad de las derechas.

Solo durante los últimos quince días se ha aprobado la ley contra el cambio climático, la ley de protección de la infancia, la ley de los 11.000 millones en ayudas a empresas y autónomos, la ley de refuerzo sanitario para la nueva normalidad, la ley de medidas de protección de los trabajadores durante la pandemia, la ley de protección de datos de carácter personal, la ley de amparo a los pequeños accionistas en sociedades de capital…

Solo durante los últimos meses se ha aprobado la ley presupuestaria más social de la historia, la ley de la igualdad educativa, la ley del derecho a morir dignamente, la ley que instaura los impuestos a multinacionales digitales y especuladores financieros, la norma que asegura la llegada de los fondos europeos para la recuperación, la norma que instaura el ingreso mínimo vital, el nombramiento tras concurso público del consejo de RTVE…

Y en poco tiempo se aprobará la ley del derecho a la vivienda, la ley de la memoria democrática, la ley de impulso a la formación profesional, la ley de seguridad ciudadana que derogará la mordaza, la ley de limitación de residuos, la ley de movilidad sostenible, la ley del solo sí es sí, la ley del mercado audiovisual, la reforma del estatuto de los trabajadores para derogar la reforma laboral del PP…

Las leyes salen adelante con apoyos muy significativos, además. Las tres últimas leyes aprobadas en el Congreso de los Diputados durante los días 7 y 8 de abril, por ejemplo, han obtenido los siguientes resultados. Ley contra el cambio climático: 22 votos a favor, 5 en contra y 10 abstenciones. Ley de protección de la infancia: 27 votos a favor, 6 en contra y 2 abstenciones. Y Ley de protección de datos de carácter personal: 28 votos a favor, 1 en contra y 7 abstenciones.

Por tanto, frente a quienes procuran generar cada día un clima político y mediático de inestabilidad, ingobernabilidad y radicalismo, lo cierto es que el Gobierno de Pedro Sánchez y los grupos que le apoyan, en poco más de un año, han desarrollado más iniciativas relevantes y han aprobado más leyes de gran incidencia social que los gobiernos del PP entre 2011 y 2018.

El Gobierno ha sumado apoyos parlamentarios muy notables, y muy lejos de las imágenes de precariedad y aislamiento que pretenden trasladar las derechas políticas y mediáticas. Más bien, la realidad demuestra lo contrario. Son PP y Vox los que se quedan generalmente solos frente a la gran mayoría de los grupos parlamentarios que negocian y respaldan las iniciativas del Gobierno.

Y las normas que resaltamos en estos días no son precisamente de carácter menor. La ley contra el cambio climático es una legislación ambiciosa, pionera e innovadora, que por sí misma ya legitimaría toda una legislatura. Y es lo mismo que dijimos de la ley de eutanasia, o de la LOMLOE, ciertamente. Porque es cierto. En este caso, se trata de la ley que contribuirá a reducir las emisiones contaminantes, a emprender una transición energética justa, a proteger nuestra biodiversidad.

La ley de protección de la infancia y la adolescencia frente a las violencias es una norma que refuerza los instrumentos del Estado y los servicios públicos para prevenir y luchar contra la lacra de los abusos sufridos por niños y niñas. Y la ley de protección de datos personales ayudará a la prevención, detección, investigación y enjuiciamiento de infracciones penales en coherencia con la legislación más avanzada entre nuestros socios europeos.

Queda mucho por hacer, desde luego. Los desafíos que afronta la sociedad española y que ocupan al Gobierno son mayúsculos: vacunar, vacunar y vacunar para vencer al virus; recuperar la economía con fortaleza y promover los buenos empleos; garantizar derechos e igualdad social para que nadie quede arrumbando durante esta crisis en la cuneta de la marginalidad…

Hay mucho trabajo por delante, y lo encaramos con la mejor determinación y con toda humildad. Pero esta legislatura ya avanza a toda marcha, le pese a quien le pese…