Cuando los medios de comunicación informaron recientemente que la Comunidad de Madrid solo había inyectado el 6 por ciento de las vacunas de la COVID-19 que había recibido, no me lo creía. Porque eso, suponía que el gobierno de la Comunidad de Madrid tiene las vacunas en las neveras, mientras en Madrid continúan muriendo muchos ciudadanos.

Pensé que sería una inocentada fuera de su día tradicional. Porque todavía recordaba la imagen, de hace unas semanas, cuando el ministro de Sanidad, Salvador Illa, anunció la cantidad de vacunas que tendrían, en un primer momento, cada comunidad autónoma en función de la población de los grupos prioritarios que reside en cada una de ellas.

Como tristemente era de esperar dentro de la estrategia de tierra quemada del PP, cuando desde el ministerio se informó que a Madrid le correspondían 48.750 dosis semanales, que recibirían cada lunes durante 12 semanas, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, saltó como un resorte para de nuevo confrontar con el gobierno de la nación.

En lugar de resaltar lo positivo de la vacuna y lo bueno de empezar a vacunar, cuestionó el reparto realizado con criterios científicos, diciendo primero que era un número “realmente bajo” y después pidiendo, o más bien exigiendo, “que lleguen pronto, lo antes posible”.

Hasta aquí, la lamentable estrategia de división que han decidido en el PP. Una estrategia, que cada vez es más evidente que lo que pretende es ocultar el desgobierno en que está sumida la comunidad autónoma de Madrid y la falta de capacidad de un gobierno regional que no ha sabido ni planificar como poner 48.750 vacunas a la semana, en una comunidad con los recursos sanitarios que tiene Madrid.

¿Cómo es posible que la Comunidad de Madrid solo haya puesto el 6 por ciento de las vacunas contra la COVID-19 que tiene y Asturias haya inyectado el cien por cien de las vacunas? Muy sencillo. Incapacidad en el gobierno de Madrid y buena gestión en el gobierno de Asturias.

¿Cómo es posible que la Comunidad de Madrid siga acumulando vacunas contra la COVID-19 en sus neveras mientras estamos inmersos en una tercera ola de la pandemia y es más importante que nunca vacunar y hacerlo con rapidez? Muy sencillo. La incapacidad del gobierno de la comunidad de Madrid

¿Cómo es posible que todavía hoy la Comunidad de Madrid siga sin contratar al personal sanitario necesario, cuando cuenta además con el dinero que ha dado el gobierno de España a fondo perdido? Muy sencillo. La incapacidad del gobierno de la comunidad de Madrid.

Se puede decir de muchas maneras, pero la conclusión es la misma. Los datos de vacunación en Madrid son un desastre. Los datos de vacunación en Madrid son decepcionantes. Los datos de vacunación en Madrid son una catástrofe. Y todo es debido a la incapacidad del gobierno de la Comunidad de Madrid.

¿Hay que exigir responsabilidades por esta situación? Por supuesto. Pero es más importante que se pongan los medios para que las vacunas no duermas durante más tiempo en las neveras y sean inyectadas en los madrileños.

Decía Marco Aurelio, en Meditaciones: “acostúmbrate a preguntarte, si es posible, cuando veas hacer algo a alguien: ¿Qué persigue con esa acción?”. Tras hacerme la pregunta con la estrategia del PP, lo primero que podrían perseguir es desgastar al gobierno de España, echándole la culpa de todos. Pero bajo esa primera capa, tanto Casado como Ayuso, pretenden esconder su incapacidad con insultos y polarizando la sociedad española.

¿Exagero? No, porque si hubiera algún competente por ahí en el gobierno regional, lo que hubieran hecho para agudizar su estrategia de confrontación habría sido contratar sanitarios, potenciar la sanidad pública en lugar de seguir favoreciendo la sanidad privada en plena pandemia, y, sobre todo, tener un plan de vacunación tan eficaz que los llevara a agotar las vacunas tan rápido que, aun siendo falso, les sirviera como coartada para seguir confrontando.

Cuestionar un reparto de vacunas realizado con criterios científicos. Decir que el número de vacunas que daban a Madrid era “realmente bajo” y exigir “que lleguen pronto, lo antes posible”, como hizo la presidente de la Comunidad de Madrid, se vuelve ahora en su contra cuando las vacunas las tiene en las neveras sin poner y muchos madrileños siguen muriendo todos los días.

Como dijo un epidemiólogo del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), “hay pocas medidas más sencillas que vacunar. El reto logístico no es tan complicado más allá de la necesidad de mantener la cadena de frío. Es más importante tener a un equipo humano preparado.”

Así que al tajo. Más vacunar y menos confrontar gobierno de Madrid.