En el último Barómetro del CIS, se realizaba la siente pregunta: “Hay algunos países en los que últimamente se ha legalizado la venta de marihuana, ¿Está Ud. a favor o en contra de que en España se legalice la venta de marihuana en determinados establecimientos y en determinadas condiciones?”

Antes de conocer los datos globales de las respuestas, creo necesario que nos paremos un momento y hagamos un ejercicio de reflexión personal, donde nos respondamos cada uno de nosotros a esta pregunta.

En mi caso, no lo tengo claro, porque me falta información. Creo que el efecto que producen las drogas es perjudicial para la salud, y por ese motivo, respondería que estoy en contra. Pero, al mismo tiempo, cada vez hay más estudios científicos que abalan el uso terapéutico de la marihuana, para calmar el dolor y reducir efectos secundarios, como las náuseas, en tratamientos de quimioterapia, por poner solo dos ejemplos.

Ante cuestiones de este calado, los ciudadanos tenemos que poder contar con más información y con más tiempo para conseguir un criterio más asentado. Y más, cuando recientemente Podemos, ha planteado en el Congreso de los Diputados la legalización total de la marihuana como ya han hecho en Uruguay, nueve Estados de Estados Unidos y Canadá.

En cuanto a las respuestas a esta pregunta: un 47,2 por ciento de los encuestados está a favor de que se legalice en España la venta de marihuana en determinados establecimientos y en determinadas condiciones; un 41,6 por ciento, está en contra; un 10,4 por ciento, no sabe; y un 0,8 por ciento, no contesta.

Estos datos, muestran la división en la sociedad española en relación a esta cuestión. Lo que me lleva a afirmar que es necesario desarrollar, por parte de los poderes públicos y de la sociedad en su conjunto, un debate serio, calmado y riguroso, que proporcione a los ciudadanos la información necesaria para que pueda decidir con claridad en esta cuestión de salud pública, pero también de orden social, político y económico.

Por ahora:

  • Los hombres están mayoritariamente a favor de que en España se legalice la venta de marihuana en determinados establecimientos y en determinadas condiciones, con un porcentaje del 53 por ciento, frente al 41,7 por ciento de las mujeres. En contra, están del 37,6 por ciento de los hombres y el 45,3 por ciento de las mujeres.
  • Por edades: de 18 a 24 años están a favor el 64,6 por ciento; el 59,6 por ciento de los que tienen entre 25 a 34 años; el 55,8 por ciento de los que tienen entre 35 a 44 años; el 54,4 por ciento entre los que tienen 45 a 54 años; el 45 por ciento entre 55 y 64 años; y el 24,5 por ciento entre los que tienen más de 65 años.
  • Por clase social: En la clase alta/ media alta, un 56,1 por ciento están a favor y en contra un 32,8 por ciento; en las nuevas clases medias, un 39,8 por ciento a favor, y un 40,1 por ciento en contra; en las viejas clases medias, están en contra un 46 por ciento, y a favor, el 39,8 por ciento; en los obreros cualificados un 44,8 por ciento en contra y un 44,5 por ciento a favor; en los obreros no cualificados, un 48,6 por ciento en contra y un 40,9 por ciento a favor.

En lo que parece existir un gran consenso, es en la segunda pregunta que realiza el CIS en relación a la marihuana: ¿Y en concreto para uso medicinal? Aquí, el 84 por ciento de los españoles está a favor de que en España se legalice la marihuana para uso médico; un 9,2 por ciento está en contra; un 6,4 por ciento, no sabe; y un 0,4 por ciento, no contesta.

No sé. Tengo algunas preguntas en la cabeza y me faltan respuestas. ¿La marihuana es solo un tema de profundo y animado debate moral? o ¿Como decía Lennard, el uso de la droga, como la guerra, no es un problema médico, sino social, político y económico?

Mientras decidimos, las investigaciones avanzan y con ellas también debe avanzar la sociedad. Veremos.