Observando lo hecho por Errejón a Podemos y a Pablo Iglesias, me viene a la memoria la frase de Diana de Poitiers: “Para tener un buen enemigo elige un amigo: él sabrá dónde asestar el golpe”. El problema es que el golpe de Errejón a Podemos es un golpe a las esperanzas de millones de españoles, que desean el cambio en muchas comunidades autónomas y municipios hoy gobernados por el PP.

La profunda crisis por la que atraviesa Podemos no ha esperado a que abran las urnas dentro de unos meses, y se ha visualizado de nuevo en el Congreso, con su irresponsable voto en contra al real decreto ley de medidas urgentes en materia de vivienda y alquiler. Podemos, igual que Errejón, ha golpeado las esperanzas de muchos españoles que viven en sus hogares el grave problema de la vivienda.

Pero, ¿qué significa que Podemos haya votado en contra del decreto de medidas urgentes de vivienda y alquiler? Primero, que está en una torpe huida hacia adelante, para tapar su crisis en Madrid, que le coloca en contra de los españoles que más lo necesitan, debilita al gobierno en una cuestión que apoya la mayoría de la población, y le sitúa junto con el PP y Ciudadanos. Segundo, supone un giro de 180 grados para un partido político que tenía en este tema una de sus banderas.

Hay que explicar que:

  • PODEMOS HA VOTADO EN CONTRA del artículo 47 de la Constitución que proclama que “Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación…”
  • PODEMOS HA VOTADO EN CONTRA del artículo 25 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, que señala que “Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, LA VIVIENDA, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios…”.
  • PODEMOS HA VOTADO EN CONTRA de ampliar los plazos de los contratos de alquiler de vivienda, que iban a ser de cinco años de periodo de prórroga obligatoria, y siete años si el arrendador era una persona jurídica.
  • PODEMOS HA VOTADO EN CONTRA de que la prórroga tácita, si no existe comunicación de alguna de las partes de no renovar, se prorrogara durante tres años más, frente a la prorroga anual actual.
  • PODEMOS HA VOTADO EN CONTRA de fijar en dos mensualidades de renta la cuantía máxima de las garantías adicionales a la fianza que pueden exigirse al arrendatario, cuando ahora no hay límite.
  • PODEMOS HA VOTADO EN CONTRA de que los gastos de gestión inmobiliaria y de formalización del contrato sean a cargo del arrendador, cuando este sea persona jurídica.
  • PODEMOS HA VOTADO EN CONTRA de dinamizar la oferta de vivienda en alquiler en España.
  • PODEMOS HA VOTADO EN CONTRA de extender la obligación de hacer obras de accesibilidad en las comunidades.
  • PODEMOS HA VOTADO EN CONTRA de la reforma del régimen de propiedad horizontal que explicita la mayoría cualificada necesaria para que las comunidades de propietarios puedan limitar o condicionar el ejercicio de la actividad de los pisos turísticos, o establecer cuotas especiales o incremento en la participación de los gastos comunes de la vivienda.
  • PODEMOS HA VOTADO EN CONTRA de una mayor protección social ante los desahucios, cuando afecte a hogares vulnerables, que establecía que la determinación de la situación de vulnerabilidad producirá la suspensión del procedimiento hasta que se adopten las medidas que los servicios sociales estimen oportunas por un plazo máximo de un mes, o de dos meses cuando el demandante sea persona jurídica.

Y PODEMOS HA VOTADO EN CONTRA, CON EL PP, SABIENDO, los importantes retos que existen en España en materia de acceso a la vivienda.

SABIENDO la grave situación de vulnerabilidad económica y social de un gran número de familias y hogares para afrontar los pagos de una vivienda. Según datos de Eurostat, en el año 2017, más del 42 por ciento de los hogares españoles destinaban más del 40 por ciento de sus ingresos al pago del alquiler.

SABIENDO, que el incremento de los precios del mercado de la vivienda ha sido particularmente intenso en las zonas de fuerte dinámica inmobiliaria y turística.

SABIENDO, que el alquiler está creciendo con intensidad, y ya representa el 22,9 por ciento en el año 2017, según Eurostat.

SABIENDO la escasez de vivienda social en España, que solo ofrece cobertura a menos del 2,5 por ciento de los hogares, una cifra que contrasta con los porcentajes superiores al 15 por ciento, que hay en Francia, Reino Unido, Suecia, Países Bajos, Austria o Dinamarca.

SABIENDO, que el número de desahucios vinculados a contratos de alquiler está creciendo a un ritmo anual próximo al 5 por ciento.

El gobierno de España cumplió con su obligación con los españoles cuando aprobó este real decreto ley, y va a continuar haciéndolo porque es preciso acabar con las dificultades de acceso a la vivienda que existen en España.

¿Qué hará Podemos? Por ahora equivocarse.

¿Dependerá su voto de la próxima crisis con sus listas? Tal vez, e insistan en sus cortinas de humo.

Mientras, Podemos debe saber que los españoles no pueden esperar. Deseo que Podemos se entere.