Las militantes y los militantes socialistas han decidido, mayoritariamente, que la persona que tiene que liderar el PSOE los próximos años sea Pedro Sánchez. El clima era de expectación, cuando el pasado domingo estaban llamados a las urnas los afiliados socialistas. Aunque pronto se vio que la jornada electoral se caracterizaría por la tranquilidad, la normalidad democrática y una gran participación, como finalmente sucedió.

El gran respaldo conseguido por el nuevo secretario general, con más de 74.200 votos, viene a confirmar un mandato claro de cambio, que el PSOE debe aprovechar para ser cuanto antes alternativa de gobierno a un PP enfangado por los casos de corrupción, pero todavía con mucho poder institucional.

Durante la larga campaña de las primarias, muchas personas, incluidos los candidatos a las primarias, demandaban que el PSOE debía respetarse. Debía ser encauzado hacia la unidad cuando se conocieran los resultados de la votación, y hacia la lealtad de todos los militantes aceptando, y no cuestionando, los resultados, fueran los que fueran.

En este sentido, hay que afirmar que las declaraciones de Pedro Sánchez, tras conocer el resultado, y en rueda de prensa, van en la dirección de lo que el PSOE y los españoles necesitan para recuperar un gobierno socialista cuanto antes. Concretamente me refiero a sus palabras cuando dijo:

  • “Nada termina hoy sino que hoy empieza todo. Vamos y queremos hacer una organización nueva. Vamos a hacer y cumplir con el mandato de las urnas, hacer del PSOE el partido de izquierda de este país, y mi compromiso siendo firme: unir al partido”
  • “A quién más teme Mariano Rajoy es un partido unido que pone rumbo a La Moncloa. Cuando hay ganas e ilusión todo es posible. A disfrutar de esta noche, mañana empieza todo para cambiar España y desde la unidad.”

El hecho de que la persona que ha ganado tienda la mano, y que los otros dos candidatos dijeran que ahora hay que “arrimar el hombro”, supone el mejor de los caminos hacia el Congreso Federal. El mejor escaparate que va a tener el PSOE para lanzar su proyecto de cambio para la España de los próximos años.

Y también, el mejor escaparate para que el nuevo secretario general presente a la sociedad española un equipo plural y con los mejores, que sea útil a España y que recomponga una fortaleza interna en el PSOE, que es imprescindible y muy necesaria.

Es el momento de abrir las puertas y ventanas del PSOE para ofrecer a la sociedad española un mensaje de renovación de la vida política, social y económica que contribuya al bienestar de los españoles, y les asegure unas  condiciones de vida dignas. Un mensaje, y unas acciones, que hagan que muchos españoles recuperen la confianza en el PSOE, para construir una mayoría social y política.

Los retos a los que el PSOE debe dar respuesta tienen que ver con el incremento de las desigualdades, la pobreza, el cambio climático, las migraciones, el paro, la exclusión de la juventud, la dualización social, la igualdad de género, el recorte de derechos, la digitalización y la robotización, el modelo territorial, y la crisis de representación política, entre otros.

Estas respuestas se debatirán en la ponencia del Congreso. Pero son de tal envergadura que es preciso que sean abordadas desde un nuevo Programa 2.000, ahora sería un Programa 2050, con la participación de millones de personas de dentro y fuera del PSOE. De esa forma, se ganarían complicidades. Pero, sobre todo, España y los españoles ganarían un presente y un futuro de bienestar frente a tanta incertidumbre.