Sostiene Rivera que Pedro Sánchez no se quiere reunir con él, que está en política para solucionar problemas y no para inventarlos. Que las poltronas “ni fu ni fa” y las encuestas no le dicen nada. Un auténtico Action Man. La duda es si la hiperactividad le puso el nombre de campaña o, por el contrario, ya en campaña el nombre está para explicar todo lo que se mueve. Lo cierto es que nunca vi tal y viceversa. En otra declaración a los medios, un político del PP comentaba que las autonómicas y municipales les habían salido bien baratas. Ciudadanos les allanó el bache de las generales y auparon al PP allí de donde les habían apeado los ciudadanos en minúscula. Un error mayúsculo. Que ya tocaba tocar poder y Rivera sentía la carga de repartir cargos era evidente. Al vetar Ciudadanos al PSOE, puestos a querer puestos, solo podían ser ellos (PP dixit). De ese o tu o nada, Ciudadanos no se ha repuesto. Casado sí se puso las botas con las que ahora le pateará.

Ha sido algo curioso. Rivera no advirtió, como tampoco Iglesias, que estaba a prueba. Y que sus actos y decisiones comprometían su futuro. Se tomó su principal piropo (la veleta naranja) como una ofensa. Siendo realmente de centro, navegas entre dos aguas. Ya sabe: es su partido su tesoro y su dios la libertad. Sin puerto ideológico y como única carga los problemas ciudadanos. El centro no es una ideología; es un estado de ánimo. Rivera, desplantando al PSOE con su famoso plan, las hizo todas a derechas sin dar ni una. En fin. Este caso será un estudio de caso para parear con el de Caso.

Casado hombre de estado. Si Rivera es y viceversa, Casado intenta un “debajo de la capa de Luis Candelas”. Todos los analistas coinciden en que los votantes de Ciudadanos están en vela para ver si los roba Luis Candelas. Por eso so capa de, anda por, y en eso que está, barba mediante. No espere al “Amante de abril y mayo” en noviembre. El político que cabalgaba a la grupa de la derecha sin complejos. A quién se le ocurre, siendo político de derechas en España, decir lo que piensa de verdad. Ni que fuese Suárez hijo, que es ese hijo como Franco fue ese hombre. Le dieron para el pelo y como con los limones, mutatis mutandis, ya sabe: “Si la vida te da para el pelo, déjate la barba”. Sabio consejo.

De repente, el PP cansado de batallar en dos frentes (mal rollo, que dirían Napoleón o Hitler si dijesen algo y hablaran jerga ochentera) se dirige hacia los centros dejando campo libre a los novios de la muerte y la buena vida. Vox parece que, “como un lobo va detrás de ti, paso a paso tu huella ha de seguir”. Abascal ya venía con barba de serie, así que en el Hormiguero se depiló las cejas. Nada contra los migrantes, nada contra los homosexuales, nada de nada, nada de nadie. Le cantó el Guantanamera a Motos en prime time, y siendo bueno y como bueno…

En la derecha española ya nadie es quien es y en campaña todos son yo soy aquel. Que duro es tener memoria y usarla. Y puestos en ello, ya parece que sí que sí. La historia franquista española es un “noli me tangere” de un par de huevos de avestruz. En la derecha el argumento es el mismo. Para qué darle importancia. Ya todo es pasado. Hay que mirar al futuro. Pero ay si… Es la pregunta. Si de verdad no importa, ¿por qué tanta resistencia, ahora y siempre?

Cataluña, Brexit, política internacional de Trump… Nadie es sabio las 24 horas del día, dice el proverbio latino y siempre te queda la duda de si esa hora es precisamente ahora. Pero tengo por cierto que muchos están haciendo horas extras. Demasiadas.