A estas alturas del partido, poca gente puede tener dudas del porqué se eligió al supremacista Quim Torra para ser Presidente de la Generalitat de Cataluña. Entre las causas, desgraciadamente, no se encuentra la preocupación por las necesidades de los ciudadanos de su comunidad autónoma, que están cansados de tanto enfrentamiento, división y parálisis.

Como el Presidente Torra, se ha permitido recordar a Santa Rita, para intentar que se publique el decreto con el nombre de los consejeros, y para que se excarcele a Jordi Turull y Josep Rull, con el fin de que tomen posesión de sus cargos; sería bueno que el President pueda leer algunas de las Meditaciones, enseñanzas para una conducta moral, de Marco Aurelio, con el fin de que recapacite un poco.

  1. “Todo hecho es consecuencia de uno precedente. No se trata sólo de una sucesión de hechos aislados y necesarios, sino de un encadenamiento lógico. Si los seres están armónicamente coordinados, del mismo modo los hechos no se suceden sin más, sino que guardan una relación asombrosa”.

El Gobierno tiene la obligación de defender la legalidad democrática y el Estado de Derecho. Y eso no va a cambiar nunca. Y si una Comunidad Autónoma no cumple las obligaciones que la Constitución u otras leyes le imponen, o actúa, como es el caso, de forma que atenta gravemente al interés general de España, el Gobierno tiene que adoptar las medidas necesarias para obligar a aquélla al cumplimiento forzoso de dichas obligaciones o para la protección del mencionado interés general.

  1. “No pienses en lo que está ausente como si estuviera presente, más bien, considera lo mejor que tienes y piensa con cuánto afán lo buscarías si no estuviera presente. Al mismo tiempo, ten cuidado de no complacerte demasiado en las cosas presentes, llegando a sobreestimarlas de modo que, si dejaran de estar presentes alguna vez, llegaras a perturbarte”. 
  1. “Si decides por ti mismo qué es bueno y qué es malo entre las cosas que escapan a tu voluntad, el resultado será que si tal mal te acontece y tal bien se te escapa, acusarás a los dioses y odiarás a los hombres como responsables de ello o sospechosos de serlo”.

Puigdemont no es presidente de nada. Es un prófugo de la justicia. Y aunque haya sido él quien decidió quien sería el Presidente de la Generalitat, los catalanes merecen un gobierno que les gobierne, en lugar de que sigan gastando su dinero en viajes y estancias en Berlín.

  1. “Recuerda que es absurdo sorprenderse de que la higuera dé higos. Lo mismo ocurre con los frutos del mundo: le son naturales. Un médico o un timonel no se sorprenderían de la fiebre en la enfermedad o de que sople un viento contrario”.

Es decir, del señor Torra depende que el artículo 155 de la Constitución se continúe utilizando o no. Es algo tan sencillo como cumplir con la ley o no, como cumplir con el Estatut o no.

  1. “Recobra la conciencia, vuelve en ti y cuando hayas salido del sueño y hayas comprendido que estabas preocupado sólo por sueños, una vez despierto mira de nuevo las cosas como mirabas aquéllas”. 
  1. “Pregúntate en cada una de tus acciones ¿Cómo me afecta? ¿Me arrepentiré?”. 
  1. “¡Cuántos hombres, a cual más alabado, han caído ya en el olvido! ¡Cuántos de los que los celebraban han desaparecido hace tiempo!”. 
  1. “Si puedes ver con claridad, ve y juzga lo más sabiamente que puedas”. 
  1. “Si no es conveniente, no lo hagas; si no es cierto, no lo digas. Sé dueño de la iniciativa”. 
  1. “Recuerda que cambiar de camino, seguir a quien te coloca en la dirección correcta, no significa perder libertad: cambiar es una acción tuya, que precisa tu impulso, tu decisión y también tu inteligencia”.

Señor Torra, Cataluña necesita un gobierno que sirva al interés general y trabaje día a día por aumentar el bienestar de sus ciudadanos. Sin trincheras, con diálogo y convivencia.

Señor Torra, Cataluña, como dice el Estatut, es una comunidad de personas libres para personas libres donde cada uno puede vivir y expresar identidades diversas, con un decidido compromiso comunitario basado en el respeto a la dignidad de todas y cada una de las personas.

Señor Torra el artículo 71.2 del Estatut, señala que la administración de la Generalitat sirve con objetividad al interés general y actúa con sumisión plena a las leyes y al derecho.

Señor Torra, gobierne y déjese de historias.