Por fin tenemos gobierno en España. Y frente al ruido que algunos partidos de la oposición han adoptado como eje central de su estrategia política de tensionamiento de la sociedad española, el primer gobierno de coalición de nuestra democracia comienza su labor tendiendo la mano al resto de formaciones políticas para llegar a acuerdos, y beneficiando a más de 11,1 millones de pensionistas, mediante la aprobación de un Real Decreto-ley de revalorización del 0,9 por ciento de las pensiones públicas. Un incremento, que se aplicará a las pensiones contributivas y no contributivas, así como a las de clases pasivas del Estado.

Sin lugar a duda, después de tanto recorte y de la “dictadura del 0,25”, es una buena noticia para unos pensionistas que ya saben que si la inflación supera el 0,9 por ciento previsto, recibirán en un único pago, antes de abril de 2021, la diferencia con el Índice de Precios al Consumo (IPC). Como señaló el presidente del Gobierno «está garantizada la revalorización de las pensiones y la recuperación del poder adquisitivo de los jubilados y jubiladas de este país, como uno de los compromisos que firmamos el Partido Socialista y Unidas Podemos en nuestro acuerdo de coalición progresista».

A esta media concreta, le seguirán muchas más que tienen como objetivo hacer que la sociedad española sea más justa. En este sentido, el Gobierno de coalición ha señalado cinco grandes transformaciones: robustecer la economía española adaptándola a la revolución científica y tecnológica y generando empleo de calidad; propiciar la cohesión territorial en base al entendimiento y el equilibrio territorial; promover la justicia social; encarar la emergencia climática y llevar a cabo la transición ecológica justa de nuestra economía; y alcanzar la plena igualdad real de la mujer y de todas las personas que aún hoy soportan cualquier tipo de discriminación en sus vidas.

¿Cuál va a ser el argumento de los partidos de la oposición para negarse a estas transformaciones? ¿Más ruido?

El Gobierno de coalición es una forma de gobierno novedosa en nuestra democracia. Hay muchos agoreros de futuras catástrofes, pero frente a ellos es preciso señalar que sí, que los miembros del Consejo de Ministros tienen procedencias diversas, tanto profesionales como políticas, pero una sola meta.

Aun así, en un gesto de madurez democrática, los partidos integrantes de la coalición han establecido reglas y procedimientos para asegurar la coordinación de la acción del Gobierno. Una acción de Gobierno detallada en el documento del acuerdo y, sobre todo, en dos garantías de entendimiento y lealtad que ha señalado Pedro Sánchez: una voluntad común de servir a España y a los españoles, y una visión progresista de la sociedad; es decir, la creencia de que nuestra sociedad puede alcanzar mayores cuotas de bienestar, de justicia y de libertad.

En este punto, es bueno destacar la carta que ha enviado el presidente del Gobierno a sus ministras y ministros, donde señala que “este Gobierno de coalición nace de la voluntad expresada por los españoles y a ella nos debemos. Este hecho, que constituye una novedad en nuestro país, pero resulta habitual en otras naciones europeas, debe servir para fortalecer nuestras instituciones y para ampliar el espíritu de entendimiento y acuerdo; no sólo entre fuerzas políticas que integramos la coalición, sino también con los restantes partidos y entre la política y la sociedad”.

Esta intención de diálogo y acuerdo, que señala el presidente del Gobierno, va a chocar en un primer momento con un PP que está en la radicalidad y en la confrontación de la mano de Vox, o por temor a Vox. Pero tiene que dar paso, dará paso, más tarde o más temprano, a la necesidad que tiene España de acuerdos para renovar algunas instituciones esenciales de nuestra arquitectura institucional. O para acordar futuros cambios en nuestro ordenamiento constitucional.

Cuanto más tarde el PP en darse cuenta de la necesidad de llegar a pactos de Estado con el Gobierno, más tiempo pasará en la oposición y más crecerá Vox. Máxime, cuando el presidente del Gobierno ya le ha tendido la mano. En cuanto a Ciudadanos, o retoma la vía de la centralidad o se extinguirá como la llama de una vela sin oxígeno.

España necesita un Gobierno que actúe. España necesita un Gobierno que resuelva las necesidades cotidianas de sus ciudadanos. España necesita acuerdos amplios para realizar las transformaciones que se precisan. España no necesita trincheras, extremismos, discordia y crispación. España necesita una política que sirva a la mayoría de los españoles. España necesita libertad, igualdad y justicia social.

Hoy, tiene un Gobierno con esa intención. Esperemos que el PP lo entienda.