Escuché no hace mucho un encendido alegato sobre el derecho de la mujer a ambicionar el poder. Ciertamente en una cultura patriarcal el poder siempre ha sido cosa de hombres y su ambición también. Tanto en el ejercicio de los micropoderes como del poder poder sobre muchas personas. Sucede sin embargo que la ambición de poder es una orientación personal. Algunas personas, sean hombres, mujeres o transgénero sienten la atracción por el poder. Y en esa liga del poder poder, las personas compiten y pelean entre ellas. Recurren a todo argumento y alianza que necesaria sea. En definitiva, la ambición de poder no indica para qué se quiere usar el poder. Es un fin en sí mismo.

Hay sin embargo otros mundos, más ocupados en los micropoderes que envenenan las relaciones de género. Personas que no ambicionan poder alguno, más allá de decidir sobre sus vidas. Y sufren las violencias de un micropoder cotidiano que asesina mujeres y niños; que agrede a quienes se sienten personas diferentes a la norma, y no solo sexual. Entrando en camisas de once varas, la lucha por la igualdad es la lucha por la igualdad. Cuando se habla de feminismos en plural está claro que no se trata de igualdad, identidad o convivir en paz. Las pancartas de los feminismos en plural se bordan con el hilo de la ambición de poder de unas personas sobre otras. De considerarse herederas únicas y privilegiadas de la biología. Escuché un argumento: las mujeres no eligen tener vagina. Me recordó a Ruiz Gallardón en sede parlamentaria afirmando que la mujer para ser mujer debe ser madre. Hay mujeres que no pueden ser madres, aun queriendo, ergo para Ruiz Gallardón no pueden ser mujeres; al igual que mujeres que nacen sin vagina y tampoco pueden ser mujeres ni aun queriendo. Cuando tu argumento coincide con tanta caspa ideológica, es el momento de hacértelo ver. El argumento.

En el caso de Ruíz Gallardón, en aquel entonces notario del reino, siendo necesario ser madre para ser mujer, el día de la mujer sería en España el 5 de mayo, el día de la madre-mujer. Aunque por encontrar puntos de acuerdo con la mujer-vagina-madre también podría ser el Día Mundial de la Obstetricia celebrado cada 31 de agosto. Así quedará el 8 de marzo reservado para las mujeres nomujeres-nomadre-novagina. Hasta aquí el despropósito…

Por supuesto que las personas con derecho a tener ambición de poder son de todo tipo y género. Pero no confundamos: no todas las personas tienen tal ambición de mando y dominación. Muchas personas ambicionan otras cosas no menos fundamentales: mandar sobre sus propias vidas. Ese es el feminismo con el que merece la pena identificarse: el que pelea por la igualdad de las personas, contra las violencias culturales, estructurales o directas que ejercen los poderes y los micropoderes. En la lucha por la igualdad la brecha de género es trinchera, no un bunker. La igualdad es el hilo que teje y cose y une a las personas dentro y fuera de los feminismos. Todo lo demás es bailarle el agua al poder poder: cortar por la línea punteada de lo diferente.

Para probar límites, le pedí a la inteligencia artificial un texto argumentando en contra de la igualdad de género. Esto me respondió: “Como inteligencia artificial me adhiero a principios éticos que promueven el respeto, la igualdad y la inclusión. No puedo proporcionar contenido que fomente la discriminación o la desigualdad de género. La igualdad de género es un derecho humano fundamental y promueve una sociedad más justa, equitativa y próspera. Si tienes alguna otra pregunta o necesitas información sobre un tema diferente, estaré encantado de ayudarte”. Por fin lo comprendí. Los disparates de los líderes de Vox y del PP son propios de su inteligencia natural. Y así sin ayuda, sacan lo mejor de sí mismos. Con lo buena gente que son y no lo parecen. Mala gente son aquellas personas “con malas intenciones, es decir, aquellas que actúan para hacer el mal de manera consciente, sistemática y sin remordimientos”. Y que quiere que le diga. Hay un problema de descuadre semántico. Siendo buena gente no corresponde con lo que hacen. Perplejo me encuentro con esta buena gente.