“Un atractor es el conjunto de puntos hacia los cuales tiende un sistema dinámico tras un número elevado -infinito sería el ideal- de iteraciones”. Se va, poco a poco, completando el sistema dinámico discursivo de la derecha española. Ya sabemos que son dados a soplar y sorber simultáneamente (interacción). Y que esencialmente sorben y soplan palabras que son aire y van al aire. Como buenos bebedores de vientos, beben el viento por todo aquello que pase (primera acepción) que le pueda dar un pase de castigo al gobierno. En la mayoría de las ocasiones, los soplos no tienen un pase y ventilan el oído-ido de los muy cafeteros. En otros, el oído tiene boca, manos y jurisdicción: “Quien pueda hacer que haga…” Difícil entender lo que sucede en el Senado, la judicatura o en los medios sin la llamada de la selva. Es un hacer en ocasiones deshaciendo y en otras haciéndola, tras la que se asoma, otra paradoja, un bigote afeitado.

Y no podían resistirse a la atracción de un tractor. El último tema de soplar y sorber es la campiña inglesa. Perdón, me iba de acampada y esto va de los tres meses de campamento. Son los tres meses de tractorada mediático parlamentaria que PP y VOX emplearán en arar la amnistía con la reja del dogmatismo climático. El mes de enero más caluroso de la historia no les deja el discurso en dique seco, sino que por el contrario la derecha española se empantana en él. Cómo la sequía empantana a la derecha negando el cambio climático es de primo de Rajoy.

Y aquí las paradojas globales. No se sabe quién voló el Nord Stream, pero las consecuencias fueron que Ucrania se aseguró el apoyo económico y militar de la Unión Europea, a cambio de  permitir que el gas Ruso pasara por su territorio. Un mismo gas que haciendo doblete financia, por lo tanto, la guerra a Ucrania y a Rusia… En Israel, el gobierno ultra justifica su guerra de ocupación y exterminio en Gaza con el comodín de “lo que les hacemos ya nos lo hicieron a nosotros…” En Europa se financia la exportación de productos procedentes del norte de África para evitar que exporten migrantes, con un campo despoblado que recurre a mano de obra migrante para producir los productos que compiten con los que llegan de allí… La ONU, “ Un lugar donde las naciones del mundo pueden reunirse, discutir problemas comunes y encontrar soluciones compartidas”, dice su página web. Cierto, los problemas comunes lo son dado que el problema es el otro y la solución es compartida al coincidir todos en que manda el más fuerte. Cuando la política internacional lo es de hechos consumados, la ONU está consumida…

Y esa la cuestión. Qué o quién es el problema. Los siguientes son los datos de un estudio del “PEW Research Center” en primavera de 2022:

Cuando piensa en por qué cooperan los países entre ellos ¿cuál cree que es la principal razón? Total
Valores comunes Problemas comunes
Australia 65,5% 34,5% 100%
Bélgica 61,9% 38,1% 100%
Canadá 63,8% 36,2% 100%
Francia 69,5% 30,5% 100%
Alemania 52,3% 47,7% 100%
Grecia 41,0% 59,0% 100%
Hungría 45,9% 54,1% 100%
Israel 39,1% 60,9% 100%
Italia 59,8% 40,2% 100%
Japón 51,1% 48,9% 100%
Malasia 52,1% 47,9% 100%
Países Bajos 59,3% 40,7% 100%
Polonia 52,0% 48,0% 100%
Singapur 58,4% 41,6% 100%
Corea del Sur 59,1% 40,9% 100%
España 72,4% 27,6% 100%
Suecia 62,0% 38,0% 100%
Reino Unido 62,8% 37,2% 100%

 

La dinámica de un mundo de bloques donde el “otro” es el problema compartido. Orwell ya comentó esta tabla en “1984”. ¿Un resumen? que todo lo demás está de más, como cantaba “Mecano”. Incluyendo la versión conservadora en la que todos los demás están de más…