Por fin, ya llegó, ya está aquí. Hace una semana que aconteció la afanosa y afamada llegada de Doña Distensión que susurró nuevos mensajes y nuevas actitudes a doña Isabel Díaz Ayuso y al Presidente del Gobierno. No obstante el sonido, armónico y acompasado, de las campanas volanderas poco tiempo ocupó en, al parecer, las densas agendas de los dos mandatarios.

Ya te digo, duró menos que un suspiro en época de ahogo. En la propia comparecencia posterior Doña Isabel Díaz Ayuso cumplió con su papel autoasignado de punta de lanza contra el Presidente del Gobierno y lanzó sus envenenados dardos con la catana de la deslealtad más absoluta. Mientras, entre las sombras de los cortinajes de la tramoya, se vislumbraban dos siluetas, sino siniestras, sí delatadoras de lo que allí acontecía.

Luego se constituyeron los grupos formales que habían acordado otra cosa fuera, que se hubieran comprometido con ellos. Si antaño discutían, ogaño no se veía la nueva sonrisa por mor de las obligatorias mascarillas. Eso sí, cada oveja…, es decir cada quién con cada cual en el lado pertinente de la mesa. Las dos siluetas siguen entre bambalinas y tramoyas, una con aspecto de atenta y crédula preocupación, la otra con risa de soslayo que denota su aviesa intencionalidad con doble vínculo incluido.

Las informaciones siguen sesgadas hacia un lado de la mesa, curiosamente del lado que, mayoritariamente, los medios de comunicación apoyan con decisión y sin decoro alguno.

Se toman decisiones para la población de la villa y corte, pero son insuficientes, incompletas y muy discriminadoras, a decir de los científicos que, con justeza y precisión, han comentado su contenido. Ante ello: catarata de acontecimientos: dimisión a las 48h de la figura del Coordinador a la sazón nombrado para el tema, ruedas de prensa simultáneas que comunican lo que escenifican, la población de las zonas afectadas sale a la calle y la policía carga una concentración a diferencia de las que acontecieron otrora en sitios bien diferentes de clase y postín… Toda una desfeitaOh, my God!

¿Qué ha pasado? Pues que el choque de trenes ha sido lo natural cuando tratas con alguien que es un trilero. La desleal colaboración por parte de Isabel Díaz Ayuso y su equipo fue desde el momento uno. Es más, uno de sus consejeros clama por el acuerdo a la par que escenifica la gran distancia del hondo precipicio que les separa.

Los resultados de la Comunidad de Madrid no son malos, son peores y muy preocupantes, puesto que inciden de forma poco halagüeña para la ciudadanía madrileña y puede afectar a mucha población del conjunto del Estado, por las especiales características de la comunidad madrileña.

Las medidas tomadas y decretadas por el gobierno de Isabel Díaz Ayuso están fuera de toda lógica formal y de todo fundamento científico. El confinamiento a las 45 áreas del sur son una clara discriminación y segregación, un trato injusto y desigual con una zonas con gran densidad de población, prioritariamente trabajadores y clases populares que se desplazan por toda la Comunidad para trabajar.

Un grupo de investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid, pertenecientes al Grupo de Investigación en Arquitectura, Urbanismo y Sostenibilidad, han estudiado de forma específica la movilidad de la población por motivos laborales, son tan importantes sus resultados y sus conclusiones que los copio textualmente: “La población de esas 37 zonas debe seguir yendo a trabajar diariamente, aunque tenga restringida la movilidad por el resto de los motivos.

En las últimas décadas las actividades económicas se han concentrado en el norte y noroeste, mientras la población reside en el sureste y cada día cientos de miles de personas cruzan la diagonal de la desigualdad del Área Urbana de Madrid

¿Pueden establecerse medidas parciales en un territorio en que todas las partes dependen funcionalmente de otras?

Según la Encuesta Domiciliaria de Movilidad de 2018 cada día se registran 222.347 viajes por motivos laborales en frecuencia diaria de lunes a viernes. La inmensa mayoría de la población que vive en las 37 zonas confinadas, inicialmente, trabaja fuera de las mismas, de los 222.347 desplazamientos diarios solamente 30.065 tienen como destino alguna de las mismas áreas, es decir el 86,5% de las personas trabajadoras confinadas para su movilidad personal, deben desplazarse diariamente a zonas de la Comunidad no confinadas. Se desplazan al sector servicios de las zonas de rentas económicas más altas o en las zonas de infraestructuras, equipamientos o industrias situadas en el norte y noroeste.

En las áreas confinadas los desplazamientos se hacen en el 45,33% en transporte público a diferencia de la media de 33,22% de toda la comunidad.

Con estos datos se constata que la realidad funcional de un Área Urbana de Madrid, segregada social y económicamente, hace difícilmente viable la contención de la pandemia mediante restricciones parciales que no afecten a la movilidad laboral, máxime cuando estas tienen, como es el caso, un alto coste al ahondar las heridas de la desigualdad y la segregación socio-espacial.

“Estas dimensiones deben ser tenidas en cuenta a la hora de plantear las respuestas de las administraciones a la misma, no solo por una cuestión de eficacia epidemiológica, sino también de mantenimiento de unas relaciones de justicia y equidad dentro del Área Urbana”. Fin de la cita.

Impresionante estudio, con datos reales que sustentan la ineficacia de la decisión del gobierno de Isabel Díaz Ayuso, además de los contenidos de injusticia social y segregación que contienen.

Es fundamental que el Gobierno del Estado, que el Gobierno de todos y todas los españoles tome cartas en el asunto y que lo haga ya, sin demora yt sin dudas. El Prof. Alex Arena, Prof. Física de la Univ. Rovira i Virgili y experto en epidemias vaticina: “O Isabel Díaz Ayuso sigue las indicaciones epidemiológicas o cometerá una grave negligencia contra la salud pública ya que obligaría al confinamiento inevitable de toda España”.

Otro mantra sin sentido consiste en traer a colación el aeropuerto de Barajas como puerta de entrada del germen. Los datos no lo sostienen ni de lejos, puesto que solamente el 0,003% de los viajeros han sido detectados como portadores del virus, lo que supone el 0,35% del total de afectados por la Covid-19 de esta segunda oleada. En todo lo que va de mes de septiembre solamente se ha detectado un caso, uno solo caso. Basta ya de repetir este mantra, insulso y mentireiro.

Mientras tanto, y mientras se expresan de esta forma y manera los miembros del gobierno de Isabel Díaz Ayuso, corren un tupido velo por no dar explicaciones del destino de los 1.500 millones de euros recibidos del Gobierno Central en julio y de los cerca de 2.000 millones más recientemente. ¿En qué lo han gastado? La Comunidad de Madrid sigue sin tener rastreadores contratados salvo los 24 del convenio privatizado con Quirón Salud. Seguimos con un déficit tremendo en Médicos y personal de Enfermería, sobre todo en Atención Primaria, lo que comporta demoras en las citaciones, cierre de servicios asistenciales, cierre de servicios de urgencias de Atención Primaria.

La falta de profesionales médicos y de enfermería tiene su base en una muy deficiente gestión de los recursos humanos: se les ha dejado marchar o se les ha “expulsado” por la precariedad de los contratos ofertados tanto económicamente como en estabilidad profesional. Otra razón se sitúa en la inadecuada distribución de los recursos entre atención primaria y atención especializada o super-especializada y super-super-especializada que deja en precario la atención general de la población, sobre todo en tiempos de presión asistencial creciente. Un buen planificador sabe, desde el tema primero, que antes de especializar o superespecializar, se debe tener cubierto de forma suficiente todo el marco asistencial general, de lo contrario es iniciar la casa por el tejado sin tener los cimientos consistentes.

El Vicepresidente de la Comunidad, (pani)Aguado que mantiene a Isabel Díaz Ayuso, solicitó ayuda al Gobierno de la nación reconociendo que no tenían competencia para abordar las dificultades sobrevenidas por la pandemia. Es decir, tanto por boca de Isabel Díaz Ayuso como de (pani)Aguado, reconocen en público su incompetencia para poder abordar el complejo problema de la pandemia. No olvidemos que en los meses de mayo y junio Isabel Díaz Ayuso clamaba por votar en contra del confinamiento (a pesar de los buenos resultados obtenidos) y gestionar ella la pandemia, para desescalarse de un solo escalón y…así han ido las cosas.

No debemos olvidar que el partido que sustenta a Isabel Díaz Ayuso y a su gobierno lleva más de 20 años gobernando la Comunidad de Madrid y siendo responsable de la gestión de la sanidad, de la educación y de los servicios sociales. Ellos son los responsables y de su responsabilidad ha sido la dotación de esos servicios.

Es responsabilidad del gobierno de Isabel Díaz Ayuso, solamente suya, que la Comunidad de Madrid, siendo la Comunidad más rica de España, sea la segunda comunidad por la cola a la hora de invertir en sanidad en euros por habitante y año y que la financiación a servicios sanitarios privados se haya incrementado en la misma proporción que ha decrecido la inversión en servicios sanitarios de gestión pública. Por cierto el actual Consejero de Hacienda tiene algo que ver en el asunto.

La ineficacia, la ineficiencia y la inefectividad en materia sanitaria y en la gestión de esta pandemia, por parte del gobierno de Isabel Díaz Ayuso con el apoyo de (pani)Aguado ha llegado a unos límites inalcanzables para seres humanos normales. No solo no han  solucionado el problema, ni siquiera lo han mantenido tan siquiera, lo han empeorado a niveles estratosféricos al mantener la escasez de recursos humanos y las estrategias vacías de contenidos reales. El coste se ha disparado invirtiendo en un hospital innecesario y fuera de toda recomendación de los expertos, han realizado test sin control y cuyos resultados no han aportado nada de interés, salvo el autobombo y unos cuantos titulares bastante desacertados; además no sabemos nada de los miles de millones transferidos por el gobierno central. En el grado de satisfacción de los profesionales sanitarios solo podemos decir que les ha quemado y les ofrece “cosas locas”: que sean voluntarios y trabajen gratis en sus recursos sin planificar y en programas sin evaluación y, por fin, la satisfacción de la población ha quedado anulada porque no puede acceder al sistema sanitario por su puerta natural: la atención primaria de salud.

Tremendo, no se puede aguantar más. La pandemia está descontrolada en Madrid. El Gobierno central debe intervenir ya de forma seria, rigurosa y contundente.

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José Luis Pedreira Massa, es Psiquiatra y Psicoterapeuta Infancia y Adolescencia. Prof. Psicopatología, Grado de Criminología. Prof. Salud Pública, Grado de Trabajo Social. UNED

 

Fotografía: Carmen Barrios