La movilización de la sociedad española por conseguir la igualdad real entre mujeres y hombre lejos de ser puntual, es un cambio profundo en la conciencia colectiva que no ha hecho más que comenzar. Aunque en el camino se va a encontrar con grandes resistencias, que hacen necesaria una ciudadanía activa política y socialmente para que los cambios se produzcan y no queden parados por los que defienden una España en blanco y negro.

Dos ejemplos sirven para visualizar la realidad social en nuestro país. El primero, es que nueve de cada diez ciudadanos cree que en España quedan aún muchas cosas que hacer para garantizar una igualdad efectiva entre hombres y mujeres, según los datos del CIS. El segundo, es que un 49,1 por ciento de la población española cree que las manifestaciones del 8 de marzo están sirviendo mucho/bastante para fortalecer las reivindicaciones sobre las libertades y derechos de igualdad de las mujeres. Frente a un  34,1 por ciento que cree que estas movilizaciones sirven poco/nada; y un 11,6 por ciento que creen que está sirviendo regular.

Por segundo año consecutivo, las movilizaciones que se han producido en por toda España, con motivo del día internacional de la mujer, han convertido nuestro país en referente mundial de la reivindicación por la igualdad de género, el empoderamiento de las mujeres, la eliminación de la discriminación contra la mujer para conseguir su plena participación en la sociedad en las mismas condiciones que los hombres.

Frente a esta España mayoritaria y en color, no hay que olvidar que también existe una España en blanco y negro que, aunque dividida en tres formaciones políticas, siempre pone escusas para luchar por la igualdad de mujeres y hombres. Muchos son los ejemplos, pero bastan tres de esta España en blanco y negro.

El primero, las declaraciones de la presidenta de Vox Madrid, Rocío Monasterio, donde confirmaba que VOX no secundaría la jornada de huelga convocada el 8 de marzo: «Soy mujer y no seré dócil, ni sumisa ni callada ante el feminismo supremacista. Soy mujer y denuncio a los que nos queréis colectivizar”; «Celebramos ser mujeres los 364 días al año; todos menos el 8 de marzo, que trabajaremos más que nunca para reafirmarnos en el poder de nuestra independencia y nuestra libertad»; «Soy mujer y quiero liberarme de vuestro burka ideológico, que pretender imponeros una doctrina totalitaria»; «Soy mujer y madre y quiero para mis hijos que se respete su derecho a ser educado sin ser adoctrinado en ideologías autoritarias y anticientíficas como la ideología de género».

El segundo, Albert Rivera con su defensa, por una parte, de un feminismo liberal el 8 de marzo: «En materia de igualdad no hay que dar pasos a izquierda o derecha». Y por otra, la contradicción de afirmar que votará en el Congreso en contra de las medidas de igualdad planteadas por el gobierno del PSOE. Es decir, Rivera esta por dar pasos atrás en materia de igualdad.

El tercero, Pablo Casado, intentando justificar la ausencia del PP de las convocatorias del día de la mujer, afirmando no compartir un comunicado que habla de «heteropatriarcado, neocapitalismo y neocolonialismo». Y señalando que “El comunicado del 8 de marzo solo representa a la izquierda radical».

El lento avance hacia la igualdad real de mujeres y hombres en el mercado de trabajo, la desigualdad en las pensiones se puede ver con claridad en el día a día de millones de españolas. Y se constata en el informe  «Mujeres en el mercado de trabajo, mujeres pensionistas y mujeres migrantes en el siglo XXI», que analiza lo ocurrido en España en los últimos años.

¿Qué cuál es la situación de las mujeres en el mercado de trabajo?

  • Hay más mujeres trabajando en España que nunca, pero 2 de cada 3 de los empleos más precarios son desempeñados por mujeres.
  • Casi la mitad de las mujeres en edad activa (16-64 años) no están en el mercado de trabajo y están dedicadas a las «tareas del hogar» que incluyen los cuidados de personas.
  • La tasa de actividad de las mujeres es del 53,08 por ciento, frente al 64,45 por ciento de los hombres, lo que indica una brecha de 11,37 puntos.
  • Hay más mujeres que hombres en paro (156.100 más) y menos mujeres ocupadas que hombres (1.741.600 menos).
  • 3 de cada 4 asalariados a tiempo parcial son mujeres y 1 de cada 4 trabajadoras tiene un contrato a tiempo parcial.
  • Las mujeres ganan un 15 por ciento menos por hora normal trabajada y obtienen de media un salario anual casi 6.000 euros inferior al de los hombres (un 22,35% menos que los hombres).
  • La actual brecha de género en pensiones es del 35 por ciento.

Esta es la realidad que hay que cambiar. Y para ello, hace falta una ciudadanía activa y un gobierno también activo con la igualdad. Esta actividad del gobierno, puede hacer que las cosas comiencen a cambiar con rapidez. Por ejemplo, la acción del gobierno socialista, ha hecho que en los  últimos doce meses, la cuantía de las pensiones medias contributivas percibidas por mujeres hayan tenido un incremento superior al de los hombres, por lo que la brecha de género en pensiones se ha reducido 1,8 puntos en tan solo un año, más que en el conjunto de los diez años anteriores.

O subir el Salario Mínimo Interprofesional un 22,3 por ciento ha hecho que al menos el 11,08 por ciento de las mujeres asalariadas del Régimen General, el 92,41 por ciento de las empleadas de hogar y el 72,91 por ciento de las trabajadoras agrarias por cuenta ajena han visto mejorados sus salarios en 2019.

Queda mucho por hacer, y hay que hacerlo. Pero para eso hace falta elegir. Sí, tú eliges el gobierno para los próximos años. Y tienes que elegir entre el que representa los valores de la movilización del 8 de marzo o el que representa la movilización de Colón.