Sinceramente, creo que el gobierno tiene motivos para sentirse satisfecho por el resultado del Debate del Estado de la Nación. Por muchas razones:

La primera de ellas es porque el presidente Sánchez hizo un debate magnífico: serio, riguroso, pedagógico y propositivo. Explicó claramente cómo es la situación actual y los problemas que podrán venir este otoño, no hizo victimismo ni triunfalismo, y planteó medidas tanto de ayudas como impositivas realistas y aplicables (así lo está haciendo el resto de Europa). Además, mostró una gran empatía con la situación difícil que vivimos los españoles

La segunda razón es justamente que España está en línea con los países europeos. Formamos parte de la familia común europea en unos momentos difíciles, pero en los que vemos a la Unión Europea dar respuestas de protección a sus ciudadanos.

La tercera razón es porque su oposición principal se quedó muda y desconcertada. Feijóo (reconociendo que es mucho mejor y más inteligente que otros candidatos y con más solvencia que su principal oponente Ayuso) pretende ser la alternativa económica y sustentar ahí su oposición. Sin embargo, el PP quedó mudo, aún no ha reaccionado salvo para decir frases demagógicas y grandilocuentes. Decir y acusar de que se ha “podemizado” no deja de ser gracioso y quizás funcionen dentro de España si no miramos al exterior del que formamos parte, pero no se sostienen cuando las medidas, sobre todo las impositivas, se están aplicando en el conjunto de Europa y además es una recomendación de la UE. ¿Qué haría Feijóo?

Y, la cuarta razón y más importante, es que las medidas son necesarias para ayudar a los españoles, tanto con las medidas de protección, como las medidas impositivas a los “grandes” (eléctricas y bancos). Porque el dinero no cae del cielo, hay que recaudar impuestos a quienes más beneficios tienen en épocas de crisis para remar todos en el mismo barco: superar la crisis.

Lo más lamentable del Debate de la Nación fue la posición del PP y de Ciudadanos (de Vox no esperamos nada nuevo). Una vez más el Debate consistió en airear a ETA. El terrorismo y los independentistas son siempre los temas recurridos del PP cuando no sabe qué decir o qué hacer. Y el problema no es que causen hartazgo, sino que causan daño real a las víctimas del terrorismo etarra y al conjunto de España. Como siempre, con una actitud cicatera y mísera, incapaces de reconocer que ETA ya no existe, y que mucho tuvo que ver un gobierno liderado por Zapatero para conseguir la paz. El PSOE siempre ha reconocido que la labor para terminar con ETA ha sido una labor de años y de gobiernos, incluido aquel Aznar que hablaba del “movimiento de liberación vasco”. Sin embargo, el PP demuestra su baja catadura moral cuando todavía recurre a estos argumentos. Por favor, dejen que vivamos en paz.

Y Ciudadanos (inexistente) con una Arrimadas (desorientada) realizó un “papelón”. ¿De verdad se consideran un partido liberal? Acusó las medidas impositivas tomadas de propias de repúblicas bananeras. Imagino que Mario Dragui (actual presidente del Consejo de Ministros de Italia, que fue presidente del Banco Central Europeo) no la oirá, aunque tampoco creo que le importe mucho lo que diga, pues él es quien está encabezando las reformas impositivas que son ejemplo en Europa.

El PP, Ciudadanos y algunos acólitos que le siguen han perdido la gran oportunidad de realizar un buen Debate, de sumar a un proyecto nacional y de ayudar en la crisis actual.

Las medidas tomadas, como estoy oyendo a muchos comentaristas y leyendo en muchos medios de comunicación, no son estrambóticas ni populistas ni radicales. Son de sentido común aplicándose en toda Europa.

Solo unas pinceladas que han sido publicadas en algunos medios. El año pasado, los seis principales bancos españoles obtuvieron un récord de beneficios desde la crisis financiera de 2008, en la que los españoles sí arrimamos nuestros impuestos para salvar a los bancos. El primer trimestre del año, el beneficio aumentó en un 50%.  Obtuvieron unas ganancias de 20.000 millones de euros.

Una docena de países europeos ya aplica impuestos específicos a entidades financieras. Y otros países como Hungría o Polonia ya plantean también un impuesto extraordinario a los bancos. Incluso el Banco Central Europeo estudia cómo limitar los beneficios extras que obtienen los bancos con la subida de tipos.

Respecto a las eléctricas, hay que señalar que las tres principales compañías del sector (Iberdrola, Endesa y Naturgy), tuvieron un beneficio conjunto en 2021 de más de 10.000 millones de euros. El más elevado desde el ejercicio 2014; un 40% más que en 2020. Tan solo Repsol ganó 2.500 millones en 2021, tres veces más que en 2020, y un 20% más que en 2019. Estamos hablando de beneficios récord por parte tanto de las eléctricas como de los bancos.

A este impuesto a las eléctricas le denominan “modelo Dragui”, porque Italia ya lo aplicó en marzo, a la que otros países están sumándose, y está siendo una de las medidas aconsejadas por la UE.

(https://www.eldiario.es/economia/gobierno-recurre-modelo-draghi-recaudar-2-000-millones-beneficios-caidos-cielo-electricas_1_9166783.html)

Viendo la situación del gobierno británico, con la dimisión de Boris Johnson, con todo lo ocurrido previamente con las dimisiones en cascada, con el griterío en el parlamento británico, y con las fiestas previas en Downing Street, y comparando cómo funciona el Gobierno español, qué tipo de debate hace el presidente Pedro Sánchez, qué medidas se toman, y cómo funciona ahora  nuestro parlamento, tenemos motivos más que suficientes para sentir confianza en nuestro parlamentarismo democrático y en el Gobierno de España.