El Gobierno de Holanda acaba de decretar la defunciĂłn del Estado del Bienestar, para sustituirlo dicen por una âsociedad participativaâ. Emplean un eufemismo ofensivo, porque la âparticipaciĂłnâ a la que se refieren es la entrada a saco de las empresas para sustituir al Estado en la provisiĂłn de los servicios, porque aseguran que el Estado del Bienestar es insostenible. Lo que en realidad plantea el Gobierno de Holanda es el retorno a una sociedad en la que cada uno debe buscarse la vida segĂşn sus propios recursos, porque los tiempos en los que el Estado recogĂa recursos a travĂŠs de los impuestos para repartir el âsalario socialâ se han terminado. Lo dramĂĄtico es que en Holanda gobierna en la actualidad el centro-izquierda y lo escandaloso es que el encargado de dar la noticia a los ciudadanos holandeses y a los europeos es un seĂąor que vive por todo lo alto y totalmente subvencionado por el Estado holandĂŠs: el nuevo rey Guillermo Alejandro. Mientras para ĂŠl sĂ seguirĂĄ existiendo el Estado del Bienestar, ÂĄy cĂłmo! , para los ciudadanos holandeses las cosas van a ser cada vez mĂĄs complicadas -como ya nos estĂĄ sucediendo a tantos europeos- con la aplicaciĂłn de esas polĂticas econĂłmicas de austeridad y recortes, que se estĂĄn demostrando suicidas y que solo hacen aumentar las desigualdades, el paro y la pobreza.
Comienzo asĂ esta entrada porque EL ESPĂRITU DERL 45, la pelĂcula de ken Loach que me propongo reseĂąar y recomendar, es un grito argumentado precisamente contra el fin del Estado del Bienestar.
EL ESPĂRITU DEL 45 es un documental histĂłrico que estĂĄ de plena actualidad. En ĂŠl se narra cĂłmo la sociedad britĂĄnica construye el Estado del Bienestar justo despuĂŠs de la Segunda Guerra Mundial. La pelĂcula de Loach estĂĄ rodada Ăntegramente en blanco y negro -lo que le aporta una gran credibilidad – y cuenta con escenas reales de documentos grĂĄficos de la ĂŠpoca, montadas con entrevistas actuales a ciudadanos que vivieron y participaron en ese cambio social. Asimismo, Loach intercala tambiĂŠn las opiniones de historiadores y analistas que reflexionan sobre por quĂŠ y cĂłmo se llevo a cabo esa enrome tarea, que transformĂł la sociedad inglesa radicalmente.
El documental comienza explicando cĂłmo era la sociedad inglesa de entreguerras: habĂa altos niveles de pobreza y de desigualdad, un desempleo elevado y muy precario, sin apenas derechos, ni servicios pĂşblicos de sanidad, educaciĂłn o seguridad social.
La guerra lo cambia todo. La sociedad inglesa es consciente de que ha vencido al fascismo y de que en su propio paĂs se pueden hacer muchas cosas y se puede construir un Estado diferente, con avances sociales y en el que haya reparto de la riqueza. Se ven imĂĄgenes reales de soldados ingleses reunidos hablando de lo que esperan cambiar en su paĂs, porque tienen claro que no quieren que suceda lo mismo que tras la Primera Guerra Mundial, que los hombres volvieron del frente a una situaciĂłn de pobreza, desempleo y precariedad vital. Esta vez no serĂĄ igual.
Loach muestra el programa con el que los laboristas concurren a las elecciones, un programa ilusionante con el que ganan a los conservadores de Winston Churchill por una mayorĂa aplastante, que sale a celebrarlo a las calles. Clement Attlee, el lĂder del Partido Laborista se convierte en Primer Ministro y pone en marcha su proyecto polĂtico, un programa por el que se nacionaliza la industria pesada, las minas, los ferrocarriles, el agua, la electricidad, se crea banca pĂşblica, sanidad pĂşblica, educaciĂłn pĂşblica, servicios asistenciales y seguridad social. Se pone en marcha un ambicioso plan de construcciĂłn de viviendas sociales dignas dirigidas a los trabajadores, mediante alquileres baratos. En fin, se construye el Estado del Bienestar con la ayuda y el apoyo de una gran mayorĂa social. Una de las figuras que destacan en el documental es la del Ministro de Sanidad, Aneurin Bevan, que crea el Servicio Nacional de Salud y es el encargado de dar forma al Estado del Bienestar.
Tanto las imĂĄgenes, como los testimonios que se suceden en esta pelĂcula son muy emocionantes y muestran el valor de una sociedad unida para transformar el paĂs pensando en el bien comĂşn. Ese es el espĂritu del 45: poner el bien comĂşn por encima de los intereses privativos de unos pocos. El Partido Laborista pudo llevar a cabo esa gran transformaciĂłn social porque mĂĄs de la mitad de la poblaciĂłn era clase trabajadora y se sentĂa como tal, y apoyĂł al Gobierno del bien comĂşn.
La Ăşltima parte del documental, Loach la reserva al periodo de Margaret Thatcher y su ârevoluciĂłn conservadoraâ, que no fue otra cosa que una vuelta al pasado, un retroceso inmenso y el inicio de la era de las apropiaciones indebidas, de la usurpaciĂłn de los derechos y de los bienes pĂşblicos por las clases adineradas y por el poder de los bancos y las empresas financieras, que es en lo que estamos ahora.
Esta parte del film es especialmente dura, porque se tiene la sensaciĂłn de que Loach nos habla directamente a nosotros, ciudadanos espaĂąoles, que estamos viendo como la derecha en el Gobierno quiere aprovechar la crisis para privatizar la sanidad, la educaciĂłn, la seguridad social, para cambiar el orden social, para volverlo todo del revĂŠs âŚme imagino que los ciudadanos griegos, portugueses, italianos, franceses, los de cualquier paĂs de la UniĂłn que acudan a ver esta pelĂcula se sentirĂĄn identificados con su mensaje, porque esta Europa de la austeridad, las privatizaciones y el desmontaje del Estado del Bienestar no es la nuestra, no es la Europa de una gran mayorĂa social.
Animo a ver esta pelĂcula porque es una muestra de que las cosas se pueden cambiar, de que no debemos transigir con lo que estĂĄ sucediendo. Tenemos el deber de luchar contra las privatizaciones, no podemos permitir que nos hundan en la miseria, no podemos permitir que nuestros hijos e hijas vivan en sociedades del pasado, como era la sociedad europea de principios del siglo veinte.
Creo que esta pelĂcula deberĂa ser pasada en los colegios pĂşblicos, para que los estudiantes la vean y debatan, tambiĂŠn en foros de amigos, comunidades de vecinos, donde sea, es necesario que se difunda y se hable de lo que allĂ se expone.
La pelĂcula de Loach es un gran documento histĂłrico, que ayuda a la reflexiĂłn y al conocimiento de lo que sucediĂł. AdemĂĄs, como obra cinematogrĂĄfica es excepcional, mantiene el ritmo en todo momento y emociona, es empĂĄtica, llega, te ves ahĂ, reflejada en lo que sucede. En fin, es un documental necesario que no puede dejar de verse.
