El pasado 12 de enero, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas examinaba las amenazas a la paz y la seguridad internacional causadas por actos terroristas. En ese examen:

  • Constataba que el terrorismo continúa siendo una de las amenazas más graves para la paz y la seguridad internacionales. Y su persistencia por todo el mundo puede exacerbar los conflictos en las regiones afectadas y contribuir a debilitar los Estados donde se produce.
  • Reafirmaba su preocupación porque los terroristas y los grupos terroristas sigan utilizando Internet con fines terroristas y destacaba la necesidad de la cooperación internacional, para impedir que los terroristas se aprovechen de la tecnología y las comunicaciones para la comisión de actos terroristas.
  • Ponía de relieve que el terrorismo y el extremismo violento, que conduce al terrorismo, no pueden ni deben asociarse con ninguna religión, nacionalidad o civilización.
  • Reafirmaba que todas las medidas adoptadas para contrarrestar el terrorismo deben ajustarse al derecho internacional, y a los derechos humanos, porque su incumplimiento es uno de los factores que contribuyen al aumento de la radicalización conducente a la violencia y hace que cobre fuerza la sensación de impunidad.
  • Reiteraba las obligaciones contraídas por los Estados miembros de Naciones Unidas en cuanto a la prevención y represión de la financiación del terrorismo.
  • Destacaba la importancia de la cooperación con la sociedad civil, en la lucha contra el terrorismo y el extremismo violento que conduce a él y, a este respecto, alentaba la participación plena, igualitaria y significativa de las mujeres y los jóvenes en este proceso.
  • Y también, expresaba su preocupación por el hecho de que los combatientes terroristas extranjeros aumentan la intensidad, duración e insolubilidad de los conflictos y también pueden representar una seria amenaza para sus Estados de origen, los Estados por los cuales transitan y los Estados a los que viajan.

¿Por qué destaco este examen que ha realizado el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas? Porque considero que la pandemia que estamos viviendo, sus consecuencias económicas, sociales, y políticas, junto al protagonismo que está teniendo internet en el proceso individual de radicalización, puede incrementar no solo el número de personas reclutadas sino el número de las que estén dispuestas a cometer atentados de cualquier tipo, según sus posibilidades, en cualquier parte del mundo, y especialmente en Europa.

Las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y los servicios de inteligencia están realizando un buen trabajo, pero considero que es preciso aumentar sus recursos en toda Europa, e incrementar aún más la coordinación para poder evitar un posible aumento de los atentados. En el primer mes de 2021, se han producido 180 atentados yihadistas en el mundo, en los que han perdido la vida al menos 797 personas.

Y en Europa, por tipo de terrorismo, los atentados yihadistas son los que más víctimas han causado dentro de las fronteras europeas en los últimos dieciocho años.

Estos datos, evidencian la capacidad que tiene el terrorismo de corte yihadista y el problema en términos de seguridad que representa para muchos de los países en los que la ideología extremista tiene presencia, como señala el Observatorio Internacional de Estudios sobre Terrorismo.

Por último, no olvidemos que España fue el país que más víctimas por terrorismo registró en toda la UE entre el año 2000 y 2018, con 268 personas muertas en atentados, según el Libro Blanco y Negro del Terrorismo en Europa publicado por el Parlamento Europeo. Y de todas las víctimas mortales por terrorismo en España en ese periodo, ocho de cada diez corresponden a atentados de inspiración yihadista.

Estemos atentos, dediquemos más recursos y aumentemos más la coordinación. Europa lo necesita.