En el artículo de la semana pasada hicimos un pequeño recorrido histórico sobre los modos de elección del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) desde la primera vez que se reguló por Ley Orgánica en 1980, cuando unas Cortes de composición conservadora entregaron la mayoría de este órgano constitucional a la elección directa de los propios Jueces y Magistrados, dejando en minoría a los Vocales que habían sido elegidos por las Cortes Generales. Vimos también que ese secuestro del CGPJ acabó en 1985 cuando la nueva Ley Orgánica del Poder Judicial modificó el modo de elección del órgano de modo que pasó a ser íntegramente elegido por el Congreso y por el Senado. Y vimos asimismo como la derecha judicial y la derecha política boicotearon ese cambio por el sencillo procedimiento de no permitir la elección del Consejo cuando en las Cortes hay una mayoría progresista: así lo hicieron en 1995, en 2006 y en 2018.

En el artículo anterior también vimos que por ser el CGPJ un órgano constitucional del Estado, y no el órgano que representa al Poder Judicial y menos aún el comité de empresa de Jueces y Magistrados, este Consejo ha de ser elegido por el órgano que representa al pueblo español, que son las Cortes Generales. Por último, vimos que para la derecha política y para la derecha judicial el control del CGPJ es crucial. Para la derecha política controlar el Consejo le proporciona un escudo contra problemas penales y contra un excesivo control contencioso-administrativo cuando gobierna. Para la derecha judicial tener el dominio del CGPJ le permite aparecer ante los miembros del Poder Judicial como las organizaciones cuasi-sindicales que reparten los cargos judiciales frente a una izquierda judicial siempre muy minoritaria.

En este artículo vamos a examinar las diversas fake news que la derecha política y judicial y sus órganos de prensa (especialmente ABC, El Mundo y La Razón) han elaborado para justificar el control que pretenden tener sobre el CGPJ. Estas fake news son la politización del Poder Judicial, su independencia, el mito de que el Gobierno quiere controlar el órgano, las exigencias del Derecho de la Unión Europea y, en fin, el intento de un partido de la oposición de imponer sus opciones de política legislativa a un Parlamento donde no tiene mayoría.

EL CGPJ Y LA POLITIZACIÓN DEL PODER JUDICIAL

Uno de los argumentos más repetidos por la derecha y por su prensa para reclamar la elección directa de los Vocales de origen judicial del CGPJ por parte de los propios Jueces y Magistrados es que la elección parlamentaria de aquellos politiza a la Justicia. Este argumento desconoce que la acción del Poder Judicial tiene, con frecuencia, efectos políticos y no puede ser de otra manera. Las Sentencias que resuelven un recurso en el orden contencioso-administrativo frente a un Decreto del Gobierno tienen siempre efectos políticos. Lo mismo podemos decir de las Sentencias que resuelven los recursos contencioso-electorales, que benefician a unas candidaturas y perjudican a otras. Tienen también efectos políticos algunas Sentencias del orden social que contribuyen a asentar o reformar las relaciones laborales. Ignorar los efectos políticos directos o indirectos que tienen muchas decisiones judiciales es un error en el que la derecha incurre con frecuencia.

Si damos un paso más podemos hablar también de actuaciones DELIBERAMENTE POLÍTICAS del Poder Judicial. Actualmente el ejemplo más claro y a la vez más lamentable es el de la Sala Tercera del Tribunal Supremo, la Sala de lo Contencioso-Administrativo, que se ha convertido en punta de lanza de la oposición judicial de la derecha contra el Gobierno. Las Sentencias de esta Sala sobre el cese del Coronel Pérez de los Cobos, sobre el nombramiento de Dolores Delgado como Fiscal de Sala y sobre el nombramiento de Magdalena Valerio como Presidenta del Consejo de Estado son Sentencias deliberadamente políticas, que denotan una feroz inquina contra el Gobierno, además de que son fácilmente desmontables como decisiones jurídicas.

También nos hablan de politización de la Justicia los que pretenden otorgar el poder de la Justicia a unas asociaciones cuasi-sindicales que, en la prensa cotidiana, son conocidas como asociación conservadora, asociación progresista, asociación de centro. ¿A estas asociaciones bautizadas con nomenclatura política se les quiere dar el poder y arrebatárselo al Parlamento?

Entonces, ¿de qué politización nos habla la derecha y su prensa adicta? La elección directa de los Vocales judiciales no añade ni resta politización a la Justicia. Lo que sí le proporciona es PLURALISMO, de modo que el CGPJ no se convierta en un órgano permanentemente orientado hacia la derecha, sino que refleja la pluralidad de la sociedad española que expresa en su Parlamento.

EL CGPJ Y LA INDEPENDENCIA DEL PODER JUDICIAL

El pasado 24 de diciembre la primera plana de ABC estaba dedicada íntegramente a la Justicia con una gran titular: “El año en que se cercó a la Justicia”. Además, el antiguo diario de la derecha dedicó al tema un editorial y dos páginas, las cuales iban encabezadas por el siguiente titular: “El año del mayor ataque a la independencia judicial de la democracia”. El tono alarmista y hasta apocalíptico del primer diario de la derecha no ha de extrañar, pero es falaz. La independencia del Poder Judicial depende de que cada uno de sus miembros, los Jueces y Magistrados de toda España, actúen sin presiones en cada uno de los asuntos que les corresponda resolver. Además, la independencia de los miembros del Poder Judicial se refuerza por su inamovilidad, que está constitucionalmente garantizada. Luego, vincular el modo de lección del CGPJ a la independencia del Poder Judicial es emplear fake news para enmascarar una realidad distinta.

Porque lo que puede deteriorar la independencia de los miembros del Poder Judicial es que el CGPJ, su órgano de gobierno, esté permanentemente controlado por una asociación judicial de derechas aliada a la derecha política, de modo que ambas derechas tienen el control de todos los puestos de responsabilidad en los Tribunales, desde el Tribunal Supremo hasta una Audiencia Provincial. Un Consejo elegido íntegramente por las Cortes refleja la pluralidad de este país en cada momento histórico y se asegura que esa pluralidad sirva de criterio de elección, junto al mérito y capacidad, para los cargos de responsabilidad de los Tribunales, sin el agobiante e inconstitucional control de la derecha judicial. Es la pluralidad en el CGPJ, y no el monopolio de las asociaciones judiciales conservadoras, lo que garantiza la independencia del Poder Judicial.

EL CGPJ Y LAS EXIGENCIAS DEL DERECHO COMUNITARIO

Otro de los grandes mitos de las derechas judicial y política consiste en repetir que el Derecho comunitario exige que los consejos de la magistratura sean elegidos por los miembros del Poder Judicial. Estamos ante una gran mentira porque los grandes Tratados comunitarios, el de la Unión Europea o de Maastricht, el de Funcionamiento de la Unión Europa (el de Roma actualizado) y la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea, no contienen criterios sobre el modo de elección de los consejos de la magistratura y ya sería difícil que los establecieran porque Estados miembros tan importantes como Alemania carecen de este tipo de órganos. Tampoco dice nada, ni puede decirlo, la normativa comunitaria sobre temas judiciales, especialmente el Protocolo sobre el Estatuto del Tribunal de Justicia de la Unión Europea.

A pesar de ello, al amparo de un potente lobby judicial europeo y de un Comisario de Justicia de derechas entregado al Partido Popular español, la derecha judicial y política ha levantado una muralla de mentiras para obligarnos a entregarles el control del CGPJ.

EL GOBIERNO (O EL PSOE) QUIERE “OCUPAR” EL CGPJ

Aquí tenemos otro de los mitos o falacias de la derecha española. Y emana este mito de una derecha que impidió la renovación del Tribunal Constitucional para mantener ilegítimamente una mayoría conservadora con un Presidente activista al servicio de esa derecha. Cuando la derecha no controla los órganos políticos, cuando estos órganos reflejan el pluralismo de la sociedad y del Parlamento, esa derecha acusa a la izquierda de “ocupar” esos órganos. Y eso es lo que repite con insistencia cuando la realidad es que al tratarse de un órgano constitucional su composición ha de reflejar la pluralidad de la sociedad española. Si alguien ocupa ilegítima e inconstitucionalmente el CGPJ es la derecha desde 2018 (va para seis años).

EL PARTIDO POPULAR NO TIENE MAYORÍA SUFICIENTE PARA CAMBIAR LAS LEYES CONFORME A SUS INTERESES

Más allá de las falacias, de las mentiras y de los intentos de extorsión de la derecha política y judicial, es sorprendente que el Partido Popular intente condicionar la renovación del CGPJ a la reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial para que el Consejo sea elegido conforme a sus principios e intereses. ¿Nadie le ha dicho a Núñez Feijoo que las Leyes se modifican en las Cortes cuando hay una mayoría dispuesta a esa modificación y que hoy por hoy los dos partidos parlamentarios de la derecha no tienen suficiente mayoría para conseguirlo? Porque lo que Núñez Feijóo intenta imponer al Parlamento es una extorsión, un camino tramposo para obtener una ganancia que no le corresponde a base de imponer un trágala a los partidos de la mayoría. Cuando la derecha y la extrema derecha dispongan de mayoría parlamentaria suficiente podrán imponer sus programas y proyectos, pero hoy por hoy no disponen de esa mayoría.

Por eso la pretensión de Núñez Feijoo y del Partido Popular de imponer la reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial a cambio de la renovación del CGPJ no sólo es una extorsión a la mayoría parlamentaria. Es, además, una vulneración del principio democrático que da al Parlamento la representación de todo el pueblo español.

Este es el catálogo de falacias, de mentiras y de fake news que la derecha política y la derecha judicial han inventado para seguir ocupando ilegítimamente el CGPJ. Es ya un problema que deteriora gravemente a la democracia española. Pero hay vías, más o menos complejas, para cortar el paso al deterioro constitucional que impone la derecha. Las veremos en el próximo número.