La oposición de PP y Vox ha registrado 22 preguntas orales y 4 interpelaciones para formular al Gobierno en los Plenos que tendrán lugar en el Congreso y en el Senado durante los días 23 y 24 de abril. Este registro ha coincidido en el tiempo con la publicación del Barómetro de Abril 2024 del Centro de Investigaciones Sociológicas, que refleja las principales preocupaciones de los españoles.

En una democracia parlamentaria como la nuestra, parece lógico esperar cierta concordancia o, al menos, cierta coherencia entre el interés de la oposición en el ejercicio del control al Gobierno, y las preocupaciones que afectan a aquellos hombres y mujeres a los que diputados y senadores representan en las instituciones.

Sin embargo, del análisis de las preguntas formuladas por PP-Vox y de su comparación con los intereses expresados por la ciudadanía se concluye una incongruencia absoluta, difícil de justificar, que pone en cuestión los auténticos propósitos de los grupos parlamentarios de la derecha española.

Por resumir, ante la pregunta de “cuáles son los problemas principales que le afectan a usted personalmente”, los españoles sitúan cinco prioridades: la economía, la calidad del empleo, la sanidad, el paro y la vivienda. Son, por otra parte, los problemas que suscitan habitualmente la atención y la demanda de la ciudadanía en las sociedades más avanzadas.

Mientras tanto, las cinco prioridades en las preguntas del PP al Gobierno en el Parlamento son las siguientes: ETA, Puigdemont, Koldo, Venezuela y el Falcon. Las habituales, por otra parte.

Es decir, la derecha de PP-Vox mantiene una agenda parlamentaria que responde a sus propios intereses políticos, y que nada tiene que ver con los verdaderos intereses de la sociedad española. El objetivo de PP-Vox no es, pues, buscar respuestas para mejorar la vida de los españoles y las españolas, sino simplemente desgastar al Gobierno para conquistar el poder político.

ETA, Puigdemont, Koldo, Venezuela y el Falcon no aparecen siquiera entre las preocupaciones más livianas de los españoles. La temática de otras preguntas de PP-Vox si llega a aparecer en la respuesta a los encuestadores, aunque mínimamente: la independencia de Cataluña preocupa al 0,3%; la inmigración, al 1%; la inseguridad ciudadana, al 1,2%; y el aumento de impuestos, al 2,9%.

Estas son las preguntas de los líderes más conocidos de la derecha: Feijóo se interesa por  “a quién escucha el Presidente”; Gamarra pregunta si debe dimitir quiene miente; Tellado pregunta por Bildu; Alvarez de Toledo, por Puigdemont; Bendodo, por Koldo; y Abascal, claro, por la inmigración.

Ni economía, ni calidad del empleo, ni sanidad, ni paro… Una pregunta sobre vivienda en el Senado, a cargo de una senadora madrileña del PP, para ser justos. Una de veintidós.

El ministro de Economía español presume ante sus colegas europeos de ser el ministro de la materia menos interpelado por la oposición de todo el continente. Y esto solo puede deberse a dos razones: a que la economía va bien, y a que la oposición tiene otros intereses, que no pasan por el interés de la ciudadanía.

Al ministro Cuerpo el propio Gobierno le ha asignado una pregunta del PP que no tenía destinatario concreto, y cuyo contenido es tan críptico como lo siguiente: ¿Cuáles son los criterios del Gobierno para asignar recursos a empresas, fundaciones y asociaciones?. Así, sin más, sin especificar a qué tipo de recursos se refiere, con qué procedencia, con qué objeto, con qué destino…

Mientras tanto, el Gobierno de España sí actúa en consonancia con el interés de la ciudadanía. La economía española crece cinco veces más que la media europea. Los contratos estables de trabajo son ahora uno de cada dos, cuando eran uno de cada diez con Gobiernos del PP. Las iniciativas para mejorar el servicio sanitario son constantes, con la ley de la Agencia de Salud Pública,  los nuevos cribados en recién nacidos, el plan anti-tabaco… Uno de cada tres empleos que se crean en Europa tienen lugar en nuestro país. Y la ministra de Vivienda ha impulsado ya el índice de referencia para limitar la subida de los alquileres, los planes para construir más de 180 mil viviendas sociales, las ayudas públicas para las hipotecas…