La Constitución española establece en su artículo 27 que “todos tienen el derecho a la educación. Se reconoce la libertad de enseñanza. La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana en el respeto a los principios democráticos de convivencia y a los derechos y libertades fundamentales.”

Al mismo tiempo, en relación con las personas que se encuentran en la cárcel, nuestro ordenamiento constitucional señala, en el artículo 25.2, que “las penas privativas de libertad y las medidas de seguridad penales estarán orientadas hacia la reeducación y reinserción social y no podrán consistir en trabajos forzados.”

En este contexto, durante estos días estoy realizando los exámenes de febrero de acceso a la universidad a mayores de 25 años y de más de 45 años, y los exámenes a los estudiantes de distintos grados en una prisión española.

Es cierto, que cuando entras en una cárcel parece que se para el tiempo. Hablas con los funcionarios de prisiones, cuya determinación y facilidades para que todo salga bien es encomiable, vas al lugar donde se tienen que realizar los exámenes, entre puertas que se abren y se cierran, y por fin te encuentras con unos alumnos, que han decidido intentar mejorar su vida y tener más oportunidades de reinserción social, a través de la mejora de su formación, en una sociedad que saben que no se lo va a poner nada fácil.

Una gran decisión para unas personas, que en algún momento de sus vidas transitaron por el camino equivocado y ahora están intentando rectificar. Pero también, hay que destacar que, en esas circunstancias, en nuestro país, se desarrolla una gran labor por parte de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), a través del convenio firmado con el Ministerio de Interior, desde el año 1983.

En la UNED, según los datos que aparecen en su web, realizan estudios universitarios alrededor de 1.500 personas que están internas en centros penitenciarios, gracias al programa de Estudios Universitarios en Centros Penitenciarios.

Este programa, tiene por objeto incrementar el nivel formativo y cultural de la población reclusa en España, posibilitando, a través de la metodología a distancia, su acceso a los estudios universitarios.

Este hecho, permite a los estudiantes realizar de manera autónoma gran parte del trabajo necesario para progresar en sus estudios, formado por textos básicos y materiales de apoyo publicados o no por la UNED, suficientes para superar las distintas pruebas elaboradas por los Departamentos docentes.

Para alcanzar estos objetivos, la UNED pone a disposición de los estudiantes internos en centros penitenciarios una serie de servicios y materiales. Que van desde:

  • Un sistema de orientación (plan de Acogida), información y matriculación.
  • Tutorías semanales en diversos centros penitenciarios prioritarios de asignaturas del Curso de Acceso para mayores de 25 años.
  • Apoyo a través de los Asesores UNED en la utilización de la plataforma educativa ALF, en los centros penitenciarios que la tengan instalada, para los estudios de grado.
  • Asistencia del Centro Asociado de la UNED más próximo para los estudiantes en régimen abierto y libertad condicional.

Los estudios, que los reclusos pueden desarrollar a través de este programa, son muy variados: Curso de Acceso Directo para Mayores de 25 años; Titulaciones oficiales de Grado, excepto Ciencias Ambientales, Química, Física y todas las Ingenierías sin excepción, ni las asignaturas optativas con prácticas externas obligatorias de ADE, Economía y Turismo; y curso de Acceso Directo para Mayores de 45 años.

También, aquellos estudiantes matriculados en alguno de los Grados que requieran acreditar un nivel determinado de idioma para la obtención del título: ADE, Economía, Matemáticas y Geografía e Historia (todos estos Grados tienen en su plan de estudios asignaturas optativas cuya superación avalaría el nivel de lengua moderna extranjera exigido) , pueden acceder a la prueba libre de idioma del CUID (el Centro Universitario de Idiomas a Distancia) de la UNED, que ofrece el idioma inglés en varios niveles.

Creo que es básico destacar esta labor que facilita la UNED a estos reclusos. Una labor poco conocida, pero muy importante para nuestro país, y sobre todo para las vidas de estas personas que quieren cambiar.