IniciĂĄbamos el Ăşltimo artĂculo con la referencia al Informe Anual, de 2019, sobre Cambio ClimĂĄtico[1], de Naciones Unidas, seĂąalando que sus conclusiones reiteraban la gravedad del proceso de calentamiento global, de sus graves consecuencias y de la insuficiencia de las medidas que se estaban adoptando. Siguiendo con esta referencia a Informes que poco calan todavĂa en gran parte de la poblaciĂłn, en la mayorĂa de los polĂticos y, sobre todo, en las insuficientes medidas que se adoptan, pese a los crecientes riesgos globales que implica esta insuficiente acciĂłn, hoy seĂąalamos los resultados de dos informes publicados en este mes de septiembre, muy distintos en su origen, pero comunes en su alarma y exigencia de acciĂłn: United in Science 2020[2] y el Informe Planeta Vivo 2020[3].
El primero vuelve a estar prologado por el Secretario General de Naciones Unidas, AntĂłnio Guterres, que obviamente reproduce el discurso recogido en el anterior artĂculo, y por el Secretario General de la OrganizaciĂłn MeteorolĂłgica Mundial (OMM) de cuya aportaciĂłn traducimos uno de sus pĂĄrrafos mĂĄs relevantes a los efectos de este artĂculo:
âLas concentraciones de gases de efecto invernadero, que ya estĂĄn en sus niveles mĂĄs altos en 3 millones de aĂąos, han continuado aumentando, alcanzando nuevos mĂĄximos histĂłricos este aĂąo. En paralelo, grandes franjas de Siberia han visto una prolongada y notable ola de calor durante el primer semestre de 2020, que hubiera sido casi imposible sin el cambio climĂĄtico antropogĂŠnico. Y ahora, el perĂodo 2016-2020 es el perĂodo de cinco aĂąos mĂĄs cĂĄlido registrado histĂłricamente. Este Informe muestra que si bien muchos aspectos de nuestras vidas han sido interrumpidos (por la pandemia) en 2020, el cambio climĂĄtico ha continuado sin disminuciĂłnâ.
La Figura siguiente sintetiza los principales mensajes de las aportaciones cientĂficas del trabajo, de cuyo detalle sĂłlo destacaremos algunos aspectos adicionales, siendo obligado tambiĂŠn referirse aquĂ a los desastres ambientales y socioeconĂłmicos y en vidas humanas que estĂĄn significando los incendios actuales en el oeste de EEUU o los registrados el aĂąo pasado en estos mismos territorios, o en Australia, entre otros ĂĄmbitos afectados por las excepcionales fuertes temperaturas registradas.
El primer aspecto a destacar es que, pese a las previstas reducciones de las emisiones totales de gases de efecto invernadero (GEI) en 2020 (entre el 4 y el 7%) por las medidas adoptadas para combatir la pandemia, los efectos esperados de esta reducciĂłn sobre la evoluciĂłn de la concentraciĂłn total de GEI en la atmĂłsfera serĂĄ inapreciable. De hecho, se destaca que existe una posibilidad creciente, en el perĂodo 2020-2024 (y no para el 2100, como era objetivo del Acuerdo de ParĂs de 2015), de que el calentamiento medio global anual cerca de la superficie supere temporalmente los 1,5°C por encima del nivel preindustrial de 1850-1900, previĂŠndose que se sitĂşe, en media, entre 0,91ÂşC y 1,59ÂşC cada aĂąo, asociando este proceso a un alto riesgo de lluvias intensas regionales inusuales durante el perĂodo, y a que algunas regiones experimenten un aumento significativo de la sequĂa. TambiĂŠn se espera una continuaciĂłn del incremento del nivel del mar, entre otros aspectos porque en los prĂłximos 5 aĂąos se prevĂŠ que el Ărtico seguirĂĄ calentĂĄndose a mĂĄs del doble de la tasa global actual.
Los datos mĂĄs actuales sobre la evoluciĂłn de las GEI se reflejan en la Figura siguiente:
Las consecuencias negativamente crecientes de esta concentraciĂłn y calentamiento global/cambio climĂĄtico asociado, tambiĂŠn se recogen en el trabajo; y su evoluciĂłn se sintetiza en la Figura siguiente de este estupendo documento de sĂntesis de las aportaciones cientĂficas que muestran cĂłmo el calentamiento global y sus consecuencias se han convertido en un riesgo creciente âque puede llegar a ser extremo- para la humanidad.
Pese a las tendencias constatadas, el Informe, como sucede con todos los Informes provenientes de Naciones Unidas, es optimista en cuanto a la posibilidad de corregir todavĂa esta marcha hacia el desastre global[4] que, a fuer de ser cientĂficamente reiterado, poco se manifiesta en las actuaciones reales de los distintos paĂses. De hecho, el incumplimiento de los Acuerdos de ParĂs estĂĄ generalizado con pequeĂąas excepciones (caso de la UniĂłn Europea), lo que es manifiestamente insuficiente para el cambio imprescindible y urgente que se requerirĂa.
El segundo Informe al que queremos referirnos en este artĂculo (Informe Planeta Vivo 2020 de WWF) muestra aspectos directamente relacionados con la falta de soluciĂłn para la acelerada destrucciĂłn de biodiversidad en el planeta, y las malas expectativas futuras derivables de la actual sociedad capitalista de consumo. AsĂ, recoge en su pĂĄgina 57 (Figura 12) la evoluciĂłn de los indicadores de sostenibilidad âhuella ecolĂłgicaâ y âbiocapacidadâ, a los que nos hemos referido con frecuencia en esta SecciĂłn, constatando que el cociente entre ambos (un indicador que podemos considerar relevante para medir esa sostenibilidad) no ha dejado de aumentar, superando el valor unitario en 1970, lo que implica que, desde entonces, estamos utilizando el planeta por encima de sus posibilidades con una degradaciĂłn creciente del mismo, llegando al valor de 1,41 previsto para finales de 2020, lo que implica un sobreexplotaciĂłn respecto a la biocapacidad de mĂĄs del 40%[5].
La huella de carbono asociada al consumo energĂŠtico (del orden del 60% de la total en la actualidad) es la que estĂĄ teniendo una mayor incidencia en la evoluciĂłn de la insostenibilidad (tanto en su incremento hasta 2020, como en la reducciĂłn producida en este aĂąo por el confinamiento y el freno en la movilidad y actividad productiva); y es la que lleva a que, como en el caso del calentamiento global, convierta a la descarbonizaciĂłn en un objetivo urgente e imprescindible.
En todo caso, por tipo de actividad, es la alimentaciĂłn (29%) seguida de la vivienda (25%) transporte (15%) y consumo de otros bienes y servicios (31%) los que llevan a esa insostenibilidad, demostrando la importancia de una desmaterializaciĂłn de la economĂa y del consumo, siendo exigible una potenciaciĂłn de la ingenierĂa/economĂa circular y de cambios de hĂĄbitos en la alimentaciĂłn (disminuciĂłn del peso de la carne) junto a la potenciaciĂłn de la economĂa/comercio local, si se desea avanzar hacia la sostenibilidad.
Sostenibilidad en la que la conservaciĂłn de la biodiversidad cobra una importancia fundamental, siendo imprescindible corregir la desastrosa tendencia que muestra el Ăndice Planeta Vivo global (que bianualmente calculan), con una disminuciĂłn promedio del 68% en el tamaĂąo de la poblaciĂłn de mamĂferos, aves, anfibios, reptiles y peces entre 1970 y 2016. Proceso consecuencia de que la actividad humana afecta a la vida silvestre a travĂŠs de la degradaciĂłn de los ecosistemas y recursos naturales y de su sobreexplotaciĂłn, de la destrucciĂłn del hĂĄbitat y de la progresiva incidencia del calentamiento global y cambio climĂĄtico asociado al mismo[6].
El Informe de WWF recoge los datos del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente que vienen seĂąalando cĂłmo el stock global del capital natural (recursos naturales renovables y no renovables) ha disminuido en casi un 40% desde principios de la dĂŠcada de 1990, mientras que el capital artificial producido se ha duplicado y el capital humano ha aumentado en un 13% en ese mismo perĂodo.
Revertir esta tendencia en la destrucciĂłn del capital natural es una necesidad imperiosa, cuya urgencia la pandemia del Covid-19 nos deberĂa haber enseĂąado, porque la salud, la sostenibilidad y la biodiversidad son conceptos inseparables. Abogar por una verdadera nueva ânormalidad/realidadâ deberĂa ser un camino que, desgraciadamente, ni se ha considerado realmente, ni mucho menos se ha afrontado, optando, en la mayorĂa del Planeta, por la vuelta a la antigua normalidad, lo que conllevarĂĄ que la pauta de evoluciĂłn en las variables bĂĄsicas que se recogen en el Informe Planeta Vivo, sintetizadas en la Figura siguiente (Figura 28, en la pĂĄgina 129 del Informe) se acerquen a la âBaselineâ, con desastrosas consecuencias en pĂŠrdida de biodiversidad y calentamiento global, y una incidencia media (pero significativa) en los precios globales de alimentaciĂłn, pese a la expansiĂłn de la agricultura tradicional prevista en este Escenario.
Los otros cuatro Escenarios contemplados responden âdiferencialmente- a las distintas formas de construir un futuro resiliente que considere conjuntamente el desarrollo de la humanidad y de la naturaleza, conjugando biodiversidad y uso del suelo:
- âHalf Earth-conservation onlyâ implica que el 50% de cada ecorregiĂłn del mundo queda protegida para la conservaciĂłn de la biodiversidad, mediante intervenciones de restauraciĂłn y extensiĂłn de las ĂĄreas protegidas para la conservaciĂłn de la biodiversidad. El otro 50% del territorio seguirĂa con las pautas actuales de uso y transformaciĂłn del suelo para asegurar la oferta de productos a una poblaciĂłn en incremento.
- âHalf Earth-integrated sustainabilityâ implica que el 50% de cada ecorregiĂłn del mundo queda protegida para la conservaciĂłn de la biodiversidad, como en el Escenario anterior, pero el otro 50% se utiliza para satisfacer las necesidades humanas intensificando de forma sostenible la producciĂłn y comercio de productos agrĂcolas, con medidas ligadas a la descarbonizaciĂłn y eficiencia en la lucha contra el calentamiento global.
- âSharing the Planet-conservation onlyâ implica la conservaciĂłn, mejora y ampliaciĂłn de las ĂĄreas de aprovisionamiento de servicios de los ecosistemas (almacenamiento de carbono, polinizaciĂłn y control de plagas, etc.), promoviendo Infraestructuras Verdes con la ampliaciĂłn de bosques con alto contenido de carbono, zonas ribereĂąas, manantiales, turberas y espacios verdes urbanos a aĂąadir a las ĂĄreas protegidas actuales y a las ĂĄreas ricas clave en biodiversidad, hasta alcanzar, como mĂnimo, el 30% de la superficie terrestre mundial.
- âSharing the Planet-integrated sustainabilityâ implica que en el territorio no incluido en la conservaciĂłn del Escenario anterior, se promueva una producciĂłn sostenible, descarbonizada y desmaterializada, agroecolĂłgica, agroforestal y en granjas orgĂĄnicas extensivas diversificadas.
En su conjunto, se buscan Escenarios con estrategias que permitan frenar la pĂŠrdida de biodiversidad, a la vez que incorporan medidas que frenen el calentamiento global y aseguren la suficiencia alimentaria. Las dos primeras estrategias buscan promover la biodiversidad en mayor medida, mientras que las dos segundas se centran mĂĄs en aprovechar la provisiĂłn de servicios de los ecosistemas y en la seguridad alimentaria y reducciĂłn de los precios de la alimentaciĂłn.
Hay que seĂąalar que en la legislatura 2004-2008 en el Ministerio de Medio Ambiente pusimos en marcha una polĂtica de incentivaciĂłn del Programa MaB de la Unesco, potenciando la figura de Reservas de Biosfera (RB) con el objetivo de avanzar, precisamente, en la integraciĂłn de conservaciĂłn de la biodiversidad con el desarrollo humano sostenible, buscando convertir a estas RB, en lĂnea con los Escenarios antes mencionados, en actuaciones âejemplaresâ que demostraran la viabilidad de avanzar conjuntamente en los citados objetivos.
Posteriormente se abandonĂł esa lĂnea de actuaciĂłn, claramente recogida en la ley 42/2007 del Patrimonio Natural y Biodiversidad y en el Real Decreto, de marzo de 2007, que definĂa los mecanismos de organizaciĂłn y gestiĂłn de las RB, complementarios a la Ley 41/2007 de Desarrollo Rural Sostenible. Hoy en dĂa, a la vista de la reuniĂłn celebrada el 10 de septiembre de este aĂąo del Consejo de Reservas de Biosfera EspaĂąolas, se estarĂa en condiciones Ăłptimas para retomar, conjugando las actuaciones en este ĂĄmbito con los objetivos de descarbonizaciĂłn y desmaterializaciĂłn presentes en la Vicepresidencia 4ÂŞ del Gobierno, incidiendo particularmente sobre los territorios en despoblaciĂłn objeto del Reto DemogrĂĄfico asumido por la misma.
En todo caso, persisten las dudas sobre la evoluciĂłn de la pandemia y sobre una recuperaciĂłn significativa de la economĂa global, asĂ como sobre su repercusiĂłn sobre la economĂa espaĂąola. Y estas dudas se acentĂşan en el marco de las contradicciones en la sociedad capitalista de consumo, dominada por inversiones privadas regidas por el beneficio individual en un marco de competencia de ventas, que se manifiesta de manera particularmente preocupante en el ĂĄmbito de la salud y de las empresas farmacĂŠuticas. Contradicciones que conducen a crisis econĂłmicas de sobreproducciĂłn (ejemplo del sector del automĂłvil o, en estos momentos, en el campo de los smartphones y en el denominado âcapitalismo de vigilanciaâ) o de previsible despilfarro de recursos (competencia en la bĂşsqueda de vacunas para el Covid-19 en vez de una actuaciĂłn pĂşblica coordinada) con descensos en los beneficios y en la subsistencia de empresas privadas ây su empleo- que llevan a intervenciones pĂşblicas temporales que engendran nuevas crisis a medio plazo; todo lo cual, finalmente, termina en una restructuraciĂłn, expansiĂłn y profundizaciĂłn de la preexistente sociedad de consumo capitalista de mercado mediante la ampliaciĂłn del crĂŠdito o la bĂşsqueda de inputs mĂĄs baratos de materias primas o de mano de obra.
La alternativa es una sociedad que invierta su excedente en decisiones democrĂĄticas coordinadas para satisfacciĂłn de las necesidades sociales, a la vez que se favorece la transiciĂłn hacia estilos de vida compatibles con la seĂąalada descarbonizaciĂłn y desmaterializaciĂłn. Alternativa coherente con las medidas del actual Gobierno espaĂąol, apostando por el Ingreso MĂnimo Vital y por estrategias centradas en incrementar la inversiĂłn en transiciĂłn climĂĄtica y digital, acorde con el Plan de RecuperaciĂłn de Europa, adoptado por el Consejo Europeo, al que nos hemos referido en el artĂculo anterior.
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[1] https://unfccc.int/sites/default/files/resource/unfccc_annual_report_2019.pdf
[2]World Meteorological Organization (WMO).- âUnited in Science 2020. A multi-organization high-level compilation of the latest climate science informationâ Septiembre de 2020. https://trello-attachments.s3.amazonaws.com/5f560af19197118edf74cf93/5f59f8b11a9063544de4bf39/654ffc417bdede47488ce36539a49092/United_In_Science_2020_Lower_Resolution.pdf
[3] WWF (2020).- âInforme Planeta Vivo 2020â. https://www.footprintnetwork.org/content/uploads/2020/09/LPR2020-Full-report-lo-res.pdf
[4] El Informe coordinado por la OMM seĂąala que âLas polĂticas y opciones tecnolĂłgicas necesarias para cerrar el âgapâ de emisiones (que permitan cumplir el Acuerdo de ParĂs) para 2030 estĂĄn disponibles y listas para su implementaciĂłn; mientras que se requerirĂĄn nuevas tecnologĂas y opciones para realizar el ambicioso objetivo de lograr emisiones netas cero a mediados de este sigloâ.
[5] El valor estimado para 2020 implica una reducciĂłn del entorno del 10%, como consecuencia de las medidas adoptadas para combatir la pandemia. Medidas ya en rĂĄpida reversiĂłn en la actualidad.
[6] El 75% del territorio libre de hielo de la Tierra ya ha sido alterado significativamente por la actividad humana, la mayorĂa de los ocĂŠanos estĂĄn contaminados, y mĂĄs del 85% del ĂĄrea de humedales ya se ha perdido, muchos de ellos de forma irrecuperable.





