Entre los meses de junio y septiembre de 1963, el socialista Andrés Saborit publicó una serie de artículos para el periódico Le Socialiste titulados: “Julián Marías y Ortega y Gasset”. Casi todos ellos, fueron escritos a propósito de artículos o libros de Marías sobre su maestro, Ortega. Y en todos ellos, Saborit alude constantemente al liberalismo y al ser liberal.

Resulta muy curioso ver cómo en muchos de esos escritos, el viejo socialista alcalaíno defiende, en la línea prietista, la asociación entre el socialismo y el liberalismo. Y  para ello, no duda en referir la obra y pensamiento de dos grandes liberales: Ortega y Marías.

Supongo que como mucha gente, vengo observando desde hace mucho tiempo la deriva de Ciudadanos y de su líder Rivera (que quería ser Riverón pero se va a quedar en Riverini). Por eso, y para que nadie de buena voluntad se llame a engaño y confunda el liberalismo con las proclamas de los naranjas, me permito recordar alguna de las frases de aquellos textos de Saborit. En concreto, frases recogidas en su artículo publicado el 25 de julio de 1963.

Dice: “hay partidos que se denominan liberales, cuando en la práctica son conservadores y a veces de extrema derecha”.

Después, se refiere al libro de Marías Los españoles, en cuya página 193 se habla de Marañón, un “liberal en el sentido de la liberalidad y en el del liberalismo”, y que dijo: “ser liberales es, precisamente, estas dos cosas: primero, estar dispuesto a entenderse con el que piensa de otro modo; y segundo, no admitir jamás que el fin justifica los medios, sino que, por el contrario, son los medios los que justifica el fin (el subrayado es mío). El liberalismo es, pues, una conducta y, por lo tanto, mucho más que una política. Y, como tal conducta, no requiere profesiones de fe, sino ejercerla de un modo natural, sin exhibirla ni ostentarla”.

Saborit añadirá a estas palabras de Marañón otras de Marías: “algunos pensamos que, al menos en un mundo viejo, es la única manera decente (el liberalismo) y fecunda de vivir y convivir, de avanzar hacia el mañana con esperanza y sin insolencia, sin temor de encontrar vacío o vergonzoso nuestro hoy cuando lo vemos convertido para siempre en un ayer”.

Siempre se aprende algo del pasado. Los socialistas tenemos suerte con nuestro legado. Porque sirve también para descubrir, ya se habían destapado ellos solos, a los falsos liberales, a “cuando en la práctica son conservadores y a veces de extrema derecha”. Convendría que en la práctica no fueran ni una cosa ni la otra, para “avanzar hacia el mañana con esperanza y sin insolencia”. Aviso a navegantes.