En el juego de alianzas, ofertas y contra-ofertas que están haciendo los partidos de la derecha, ha saltado una propuesta del Partido Popular dirigida a los otros dos partidos de la derecha (Ciudadanos y Vox) a fin de que desistan de presentar candidatos propios para elegir el Senado. No les falta razón a los populares, pues el sistema cuasi-mayoritario del Senado obliga a concentrar el voto en pocas candidaturas.

Resulta más discutible el motivo que aducen algunos medios próximos al Partido Popular: se trata de tener mayoría absoluta en el Senado para, llegado el momento, acordar nuevamente la aplicación del artículo 155 en Cataluña. No es que dominar el Senado no sea políticamente útil (que lo es) como se ha visto en la legislatura que acaba de finalizar. Pero dominar o no el Senado no permitiría por sí solo al Partido Popular aplicar el artículo 155 si no detentara el Gobierno de la Nación. Lo que explican algunos medios de la derecha es que, en el supuesto de que el PSOE formara Gobierno, el Partido Popular podría ponerle en un compromiso serio acordando en el Senado la aplicación del artículo 155. Pero eso es un error.

El artículo 155 de la Constitución prevé que en caso de que una Comunidad Autónoma no cumpliera sus obligaciones constitucionales o legales o actuara de forma que atente gravemente al interés general de España, “el Gobierno, previo requerimiento al Presidente de la Comunidad Autónoma…, con la mayoría absoluta del Senado, podrá adoptar las medidas necesarias para obligar a aquélla al cumplimiento forzoso de dichas obligaciones…”.

Y el Reglamento del Senado regula el procedimiento de la siguiente manera:

“Si el Gobierno, en los casos contemplados en el artículo 155.1 de la Constitución, requiriese la aprobación del Senado para adoptar las medidas a que el mismo se refiere, deberá presentar ante el Presidente de la Cámara escrito en el que se manifieste el contenido y el alcance de las medidas propuestas…” (artículo 189.1).

Por consiguiente, el Senado carece de toda iniciativa política respecto a la aplicación del artículo 155. El primer trámite para su aplicación ha de realizarse por el Gobierno, enviando el requerimiento correspondiente al Presidente de la Comunidad Autónoma. El segundo trámite parte también del Gobierno y consiste en la presentación de un escrito ante el Presidente del Senado. Y, lo más importante, el Senado autoriza lo que pide el Gobierno, pero ahí se acaba su función pues es también el propio Gobierno el que ejecuta las medidas previamente diseñadas. El Senado carece, pues, de toda iniciativa y tampoco tiene atribuidas funciones ejecutivas.

¿Podría hacer algo un Senado con mayoría absoluta del Partido Popular para aplicar el artículo 155 en Cataluña? Si dispone de mayoría absoluta puede hacer aprobar una moción que pida al Gobierno la tramitación del procedimiento del artículo155. Pero, como es sabido, las mociones poseen escasa densidad política y el Gobierno puede desoír las peticiones de las Cámaras sin ninguna consecuencia.

Los juristas del Partido Popular saben que tener mayoría en el Senado no permite ninguna iniciativa sobre la aplicación del artículo 155 (salvo no autorizar las medidas que solicita el Gobierno). Harían bien en informar a los medios de comunicación que no es bueno crear expectativas irreales.