Las redes sociales tienen un papel clave a la hora de moldear la opinión pública. Es importante ser conscientes de esta situación y de las consecuencias que provoca, porque el 54,9 por ciento de los españoles cuando se les pregunta si suelen utilizar las redes sociales para informarse afirma que sí. Frente a un 44,9 por ciento que señala que no, según el estudio sobre audiencias de medios de comunicación social, realizado por el Centro de investigaciones Sociológicas (CIS).

Este dato, confirma que en los últimos años se están produciendo cambios en los medios de comunicación que utilizan los españoles para informarse en general, y concretamente para informarse sobre las noticias. Así, aunque la televisión continúa siendo el principal, en la actualidad las redes sociales ocupan la tercera posición, con un 44,1 por ciento de la población que se informa de las noticias a través de ellas, por delante de la radio.

Esta importancia de las redes sociales a la hora de informarse sobre las noticias es aún mayor si le sumamos que un 11,7 por ciento se suele informar de las noticias a través de podcasts; un 4,4 por ciento, a través de Blogs; un 1,9 por ciento a través de noticias de medios sin especificar, como Google u otros buscadores; y un 1,7 por ciento por páginas web de videos (youtube, etcétera).

Este creciente alcance contrasta con dos cuestiones. La primera, es la escasa confianza que tienen los españoles sobre las noticias que leen en las redes sociales. Concretamente, un 71 por ciento de los de los españoles afirma tener poca o ninguna confianza en las noticias que dan las redes sociales. Un 15 por ciento, tiene mucha o bastante confianza en ellas. Un 11,2 por ciento no sabe o no contesta. Y un 2,8 por ciento, afirma que tiene una confianza regular en esas noticias.

Estos datos de desconfianza tan elevados se contraponen con la escasa desconfianza en las noticias que dan las emisoras de radio, de las que solo desconfían de ellas un 28,4 por ciento.

La segunda cuestión, es el papel clave que actualmente tienen las redes sociales para moldear la opinión pública. En los últimos años, se han sofisticado para su empleo la agenda setting, donde los medios informativos moldean la opinión pública estableciendo la agenda del debate y del pensamiento público a partir de la selección de los temas a los que se da notoriedad mediática y a los que se hace pasar desapercibidos.

Y la denominada agenda melding, que parte de la existencia de un modelo vertical de comunicación de carácter masivo (prensa, radio y televisión), que coexiste con un modelo de carácter más horizontal con públicos más específicos (medios digitales) y un ciudadano-elector que tienden a agruparse en comunidades con personas con las que comparten la forma de percibir el mundo, recibiendo y procesando información en función de su ideología previa y uniendo sus agendas con la de las personas más próximas, fomentando la congruencia social y cognitiva, permitiendo que el proceso de agenda setting sea un éxito.

Para tener una perspectiva del alcance de la importancia de las redes sociales en la conformación de la opinión pública, es preciso ser conscientes de otros elementos significativos cómo con que dispositivo se entra en las redes sociales, con qué frecuencia las utilizan o entran a ellas, y que redes son las más empleadas.

En lo relativo a cómo se entra en las redes sociales, el teléfono móvil es el indiscutible protagonista, con un 94,7 por ciento de personas que lo usa para ver las redes sociales, seguido del ordenador portátil, con un 20,4 por ciento; la Tablet con un 14,5 por ciento; y el ordenador de mesa, con un 13,8 por ciento.

La frecuencia de utilización es permanente como se observa en las respuestas que han dado los encuestados. Un 84,4 por ciento, las utiliza o entra en ellas todos o casi todos los días. Un 6,2 por ciento, cuatro o cinco días por semana. Un 4,5 por ciento, de vez en cuando. Un 4,1 por ciento, dos o tres veces por semana. Y un 0,5 por ciento, nunca o casi nunca.

Por último, entre las personas que utilizan las redes sociales, se detectan cambios en cuanto a la principal red utilizada. Así, Instagram es la primera con un 56 por ciento; Facebook, es usada por el 47,7 por ciento; Twitter/X, por un 42,9 por ciento; Tik Tok, por un 15,1 por ciento; y Youtube, por un 11,7 por ciento. En la preferencia por el uso de unas u otras redes se observan cambios significativos que tienen que ver con la edad de los usuarios.

Más que informar, estamos en una sociedad donde los medios de comunicación pretender incidir en la opinión de los ciudadanos a través de todos los formatos que tienen a su alcance. Por ese motivo, para que la democracia perdure hay que recordar a los propietarios de los medios de comunicación que es obligatorio cumplir el artículo 20 de la Constitución donde:

“1. Se reconocen y protegen los derechos: a) A expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción. b) A la producción y creación literaria, artística, científica y técnica. c) A la libertad de cátedra. d) A comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión. La ley regulará el derecho a la cláusula de conciencia y al secreto profesional en el ejercicio de estas libertades.

2. El ejercicio de estos derechos no puede restringirse mediante ningún tipo de censura previa.

3. La ley regulará la organización y el control parlamentario de los medios de comunicación social dependientes del Estado o de cualquier ente público y garantizará el acceso a dichos medios de los grupos sociales y políticos significativos, respetando el pluralismo de la sociedad y de las diversas lenguas de España.

4. Estas libertades tienen su límite en el respeto a los derechos reconocidos en este Título, en los preceptos de las leyes que lo desarrollen y, especialmente, en el derecho al honor, a la intimidad, a la propia imagen y a la protección de la juventud y de la infancia.

5. Sólo podrá acordarse el secuestro de publicaciones, grabaciones y otros medios de información en virtud de resolución judicial.”

Y si no cumplen, el gobierno debe actuar.