Apuesto mis cejas a que, en algún momento del año, en cualquier escuela de negocios, alguien poniendo cara de “toma ya” afirma: “En chino la palabra crisis también significa oportunidad”. Es de esas frases que la primera vez que la escuchas o lees piensas “vamos, el castizo pescar en rio revuelto de toda la vida…” Lo que sucede es que dicho en chino parece el arte de la guerra de Sun Tzu mientras que en versión andar por casa, las cosas de un aprovechado de tomo y lomo con tomate.

Y esa es la cuestión: el glamour. En las escuelas de negocio meten en el ADN moral de sus aprendices que crisis es oportunidad de negocio. La gente de andar por casa pensamos que crisis implica agobio, preocupación, empatía, solidaridad, ayuda mutua… Pero que va. Los preparados, los conocerá por que se hacen fotos como el cartel de una academia de idiomas, otean el futuro en busca de la oportunidad. Puede ser guerra, hambruna, conflicto, pandemia o cualquier desastre. Donde hay desastre, hay oportunidad.

El eterno retorno de los problemas estructurales. Lo irresuelto siempre vuelve. La principal dificultad de Pablo Iglesias en Podemos fue definir la estructura organizativa. Puesto en simple, la gestión del poder desde los círculos de la base al círculo de la elite. La ausencia de modelos de referencia y de persistencia en el compromiso ciudadano provocó que se impusiera la realidad existente por encima de cualquier otro proyecto. La realidad de la fragmentación y territorialización de su organización. Pablo Iglesias intentó diseñar una nave monocasco y le salió una balsa de troncos que a la primera tormenta deshizo sus nudos. Siempre imagino a Ione Belarra en el islote con palmera tras el naufragio.

Yolanda Díaz se encuentra en el punto de partida, que cantaba Rocío Jurado. Sumar continua siendo una balsa y no encuentran manera (Coque Malla). Una balsa, si bien es el mejor refugio cuando estas en medio de un naufragio (2011) del sistema político con el agua al cuello, es muy difícil de maniobrar a remo o vela. Esa es la dificultad actual en la izquierda de la izquierda. Como navegar en alta mar de política nacional, cuando cada puerto marca rumbo. La democracia siempre es más difícil de pilotar que los autoritarismos.

Se mueve la estrategia del PP devorada por la táctica. Ya se ha hecho habitual que acuda a instancias varias reaccionando a las denuncias aparecidas en su prensa. Va de titular “El PP presentará una denuncia/reclamación/queja/comisión (tachar lo que proceda) ante las denuncias aparecidas en los medios de comunicación sobre …”. Esto va de saltar cual rana Aguerriera ante los chispazos “noticiosos” de los medios de comunicación de “último recurso” de opinión. Opiniones que reverberan por otros medios con ecos de “Según publica…”. Así, Antena 3 cita información del Inmundo, el Inmundo cita a Okk diario/a y así de puente a puente se llevan entre ellos la corriente. Me llega una columna de opinión titulada “Arriba pobres de El Mundo”. Mi mistake. Decía “pobres del mundo”. Y yo que pensaba que algún iluminado marzista llamaba a los condenados a galeradas perpetuas a soltarse el yugo de la mansedumbre y rebelarse revelándose como periodistas. No hay tal. Era uno de la derecha de ayer, de hoy y de siempre que nunca cambió, cambia ni cambiará.

Morbo. Puede llamarse así. Tengo curiosidad por saber cuánto hablará de ETA el PP en las elecciones autonómicas del País Vasco. Igual es como un colega que hablaba de física cuántica con demógrafos y de demografía con físicos. ¿Acusara al Partido Socialista de ser proetarras en el País Vasco? ¿Cómo se la apañara Semper para ser y no ser allí donde fue? Y es que el que calla Astorga. Bueno, por ser literales y hacer etnografía popular, Feijoo dijo “el que calla otorga” pero al caso es lo mismo. Es cultura popular y, como casi siempre, una falacia lógica. De hecho, el talento gestor sabrá que el silencio administrativo es por lo general negativo. Ya le veo ante la ventanilla diciendo que presentó una solicitud y al no recibir respuesta, entiende que es positiva y quiere lo suyo. Y ya puestos lo de los demás.